Hoy en día la iglesia es responsable de escudriñar las Escrituras para encontrar el mensaje de Dios a la humanidad de nuestros tiempos y transmitir ese mensaje con fidelidad.
Laicos o preparados, todos hoy somos figuras públicas que el mundo observa y por lo tanto estamos llamados a vivir en santidad para honrar el privilegio y responsabilidad de ser llamados hijos de Dios.
Las leyes morales de este capítulo y en general de todo el libro, están ahí para recordarnos la santidad de Dios, y que es esa santidad la que debemos honrar cada día de nuestra vida.
El principio que aprendemos de esta verdad es que cualquier cosa que hagamos buscando el favor de Dios, pero fuera de la voluntad divina expresada en la Biblia, no sólo no lo hacemos para él en realidad, sino que estamos ofreciéndolo a lo demonios.
Dios nos ayude a discernir el bien y el mal, lo puro y lo inmundo y que con este aprendizaje santifiquemos nuestras vidas y bendigamos las de aquellos que nos rodean.
La cruz de Cristo se yergue poderosa, y sobre ella el recuerdo del Hijo de Dios que derramó su sangre en aquel madero para alcanzar el perdón de nuestros pecados.
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About En su reposo, con el pastor Isaí Rodríguez Ruiz
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Una reflexión bíblica que cada día nos lleve a tener un encuentro con Dios y disfrutar de la seguridad y reposo que nos da su presencia.