Hace 1700 años se celebró el Concilio de Nicea. Allí se formuló la profesión de fe que, completada en el Concilio de Constantinopla, seguimos rezando hoy, como "Credo Niceno-Constantinopolitano" o "el credo largo", como suele ser llamado.
En esta solemnidad de la Santísima Trinidad, recordamos la discusión fundamental de Nicea sobre la divinidad del Hijo de Dios y contemplamos el misterio de un Dios único en tres personas, comunidad de amor.
Mi reflexión sobre el evangelio de este domingo 15 de junio de 2025, solemnidad de la Santísima Trinidad.
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay