¿Realmente fue tentado Jesús en el mismo sentido en que lo somos nosotros?
¿No es algo "relativo"?
¿No fue acaso más fácil para Él superar las insidias del tentador?
La carta a los Hebreos nos dice que Jesús es capaz de compadecerse de nuestras debilidades porque "Él fue sometido a las mismas pruebas que nosotros, a excepción del pecado" (Hebreos 4,15).
Mi reflexión sobre el evangelio de este Primer Domingo de Cuaresma, ciclo C, 9 de marzo de 2025.
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay.