“Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada”, dijo Pedro a Jesús. Una noche de sudor en la labor del pescador, que conoce su oficio: el mar, los peces, las redes, la barca… Una noche de esfuerzo inútil: no habían sacado nada. Ese es el esfuerzo humano: necesario, pero, tantas veces, frustrante. Reconforta la palabra de Jesús. Señor, en tu palabra, echaremos las redes.
Mi reflexión sobre el Evangelio de este domingo, V durante el año, 9 de febrero de 2025.
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay