Dios rompe nuestros esquemas. Se hace presente allí donde hay amor, bondad, misericordia. El bien, independientemente de dónde esté y quién lo haga, siempre viene de Dios. Aquel que ayuda a los necesitados, protege a los débiles, consuela a los que lloran, fomenta la amistad, trabaja por la paz y está listo para perdonar, siempre viene de Dios.
Mi reflexión sobre las lecturas de este domingo 29 de septiembre de 2024, XXVI durante el año, ciclo B.
Bendiciones,
+ Heriberto, Obispo de Canelones.