El resultado de las elecciones presidenciales en Francia en su primera vuelta, era previsible y consecuente, tanto por lo realidad gala como por lo que se vive hoy en la eurozona, por eso no sorprende el ballotage del próximo 24 de abril, donde se medirán dos opciones opuestas, dos visiones distintas de entender la actualidad, Macron un destacado europeísta y Le Pen que privilegia la legislación francesa por sobre la europea y ferviente defensora de la soberanía nacional.