¿Qué sucede con los velódromos o los parques de remo después de que los Juegos Olímpicos abandonan la ciudad? ¿Cómo utilizan las ciudades los estadios de fútbol construidos para la Copa del Mundo? Cuando las ciudades y los países se enamoran de la idea de ser sede de estos eventos gigantes, a menudo pasan por alto las duras realidades financieras de tal empresa. De hecho, el Comité Olímpico Internacional y la FIFA, organismo rector del fútbol, ??prometen que los anfitriones de sus extravaganzas deportivas obtendrán beneficios económicos y sociales a largo plazo. En realidad, ciudades como Atenas, Pekín y Sochi se encuentran con enormes deudas, lugares inutilizables y dolores de cabeza de infraestructura. Andrew Zimbalist, economista deportivo y profesor de economía, explica por qué organizar estos grandes eventos deportivos generalmente resulta en una pesadilla política, social y económica. A través de la investigación minuciosa, el autor arroja luz crítica sobre un sistema corrupto que busca reforma. Si bien su estilo puede ser un poco seco, quedará fascinado y consternado por la terrible pérdida de dinero, recursos y mano de obra que informa, todo en nombre del fugaz prestigio y el deporte glamoroso