¿Qué pasa cuando el problema de tu empresa no es solamente la estrategia, las ventas o el mercado?
Los hombres también tenemos heridas emocionales.
Solo que muchas veces no se ven en lágrimas.
Se ven en nuestra manera de trabajar, cobrar, administrar el dinero, liderar, relacionarnos y tomar decisiones bajo presión.
En este episodio de Entrenamiento de Vida te hablo de algo que pocos empresarios están dispuestos a mirar: cómo el miedo, la necesidad de demostrar, las emociones reprimidas y ciertos patrones aprendidos pueden influir en la manera en la que diriges tu empresa.
Porque puedes tener una excelente estrategia y ejecutarla desde el miedo.
Puedes saber cuánto deberías cobrar y sentir culpa al hacerlo.
Puedes tener oportunidades y sabotearlas.
Puedes trabajar 12 horas al día y seguir evitando las decisiones que realmente necesitas tomar.
Lo que no expresas, muchas veces lo actúas.
Lo que no liberas, puedes repetirlo.
Y lo que no miras puede terminar influyendo en tus decisiones.
La estrategia importa. Los números importan. Las ventas importan.
Pero también importa el hombre que está detrás de todo eso.
En este episodio descubrirás por qué trabajar tu mundo emocional no significa debilidad y cómo recuperar claridad, presencia y fuerza interna puede ayudarte a relacionarte de una manera diferente con tu empresa, tu dinero, tu liderazgo y tu vida.
Porque quizá tu empresa no necesita únicamente que trabajes más.
Quizá necesita que tú vuelvas a encontrarte contigo.
Entrenamiento de Vida con Jorge Hernández