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Brenda Madrigal es Licenciada en Diseño Gráfico por la Universidad de Londres e hizo la maestría en Creatividad para el Diseño en la Escuela de Diseño del INBAL. También es egresada del Diplomado en Sexualidad Infantil en AMSSAC. A través de diversas colaboraciones ha ido desarrollando su enfoque en el diseño centrado en las personas
Ha desarrollado proyectos para Papalote Museo del Niño; Revista Catadores como Diseñadora Editorial; y Broxel, donde comienza su trabajo en investigación de personas. Actualmente hace Investigación de Usuario en el equipo de Diseño Estratégico en Ágiles Azteca, Grupo Salinas .
Alejandra (Gary) Dueñas es egresada de la licenciatura en Diseño y especialidad en Diseño Multimedia. Actualmente se desempeña como Design Manager y consultora en diseño de experiencia de usuarios (UX) desde 2015.
Cree firmemente que el diseño nos hace capaces de provocar y gestionar el cambio para elevar la madurez de nuestras organizaciones, y que estas, a través de sus productos, coadyuven en la transformación benéfica de nuestra sociedad humana.
Durante estos 7 años, sus roles han abarcado desde la ejecución end to end en diseño de productos digitales, el liderazgo de equipo de diseños, el management de proyectos y la definición de estrategias, procesos y herramientas para escalar la práctica de diseño en organizaciones.
A lo largo de la vida hemos escuchado frases como “no llores”, “no te enojes”, “no estés triste”, siendo estos, mensajes culturales que nos impone la sociedad como forma de evitar las emociones que nos pueden hacer sentir débiles, insuficientes, incapaces o generarnos displacer. Es nuestra responsabilidad cuestionarnos y decidir si seguir esas ideas o no.
La evasión al malestar es la huida más fácil y frecuente, cualquier distracción parecería ser buena mientras sea capaz de lograr este objetivo. Por ejemplo, mantenernos ocupados en todo momento nos permite “escapar” de nuestros problemas y lo que sentimos ante ellos, ya que mantiene nuestra mente ocupada e impide hacer consciencia de nuestros pensamientos.
Algunas personas pueden trabajar en exceso, hasta el punto de dejar de disfrutar lo que hacen, otros miran programas de televisión, están en redes sociales, beben o simplemente duermen; Estas actividades inconscientemente pueden tener como objetivo evitar los pensamientos y sentimientos displacenteros.
Cuando no nos permitimos sentir nuestras emociones, éstas se empiezan a acumular y entramos en una lucha constante con las mismas. La evasión es como una anestesia, sin embargo, al acabarse el efecto la incomodidad regresa.
A veces no entendemos la causa de nuestras emociones, en ocasiones las personas tocan heridas que existieron en otros tiempos y nuestra mente puede confundirse e interpretar las situaciones como si estuvieran pasando actualmente. Por ejemplo, el sentirse traicionado/a no siempre es un indicador de que el otro ha llevado a cabo una traición, sentirse abandonado/a no siempre quiere decir que el otro lo haya hecho.
La regulación emocional es una capacidad humana que nos permite sentir las emociones y responder adecuadamente ante las situaciones que se nos van presentando en la vida y así manejarlas de forma apropiada.
Una forma de estimular la autorregulación es externalizar lo que sentimos, esto puede ser a través del arte, de la escritura, por ejemplo: dibujar e intentar poner un nombre a lo que sentimos suele ser un recurso muy útil cuando se dificulta identificar las emociones. La catarsis, es una forma de desahogo que se puede manifestar a través de las lágrimas o del diálogo, puede llevarse a cabo con una persona de confianza, pero lo ideal sería hacerlo con un profesional que pueda entenderte sin ser juzgado, con el fin de identificar y entender las diferentes emociones para poder manejarlas de una mejor manera, sin que ellas tomen el control de nuestras decisiones.
Si crees que necesitas mayor información o ayuda profesional, no dudes en pedirla, gracias
Contenido Realizado por:
Psic. Zayda Rodríguez. Colaboradoras: Lucía Athie, Adriana Sánchez y Graciela Saavedra.
¿Por qué compartimos cada cosa que hacemos, pensamos y sentimos? Cuando una persona constantemente publica en redes sociales fotos, vídeos, información sobre su estado de ánimo, experiencias, sueños, etc., se encuentra motivada por la sensación placentera que genera un “me gusta” y, mucho más, un “me encanta”; además, si esto se complementa por comentarios positivos, se ve estimulada la “hormona del placer”, la dopamina. Este es un químico que se encuentra en nuestro cerebro de forma natural que nos permite disfrutar de lo que hacemos, vivimos y experimentamos.
Sin embargo, tras estimular constantemente esta hormona del placer, la persona va desarrollando una adicción y dependencia de las redes sociales. Y cuando no se recibe lo que se espera, puede tener un impacto significativo en la vida emocional del sujeto, generando frustración, ansiedad, tristeza y desesperación; llevándolo a aislarse y tener una imagen falsa e inapropiada de sí mismo, repercutiendo así en aquellas cosas que disfruta y en sus relaciones personales.
Lo que se comparte en redes sociales, dice mucho de lo que somos y de aquellas carencias que tenemos. Cuando se publican fotos de estar rodeado/a de mucha gente, se puede tener la necesidad de mostrar que hay alguien que nos quiere y valora; las selfies, muestran la necesidad de aprobación y admiración de los otros, características narcisistas que buscan aparentar seguridad y poder, pero, en realidad su autoestima podría verse afectada, donde esta debe ser reforzada por comentarios y reacciones de los demás.
Muchos de los mensajes, indirectas, enojos, frustraciones, etc. que van dirigidos exclusivamente a una persona o personas en específico, pero de forma indirecta, habla sobre la carencia de nuestras habilidades sociales de poder expresar emociones en persona, nuestra tolerancia a la frustración y de la capacidad que tenemos de resolver problemas.
La forma más saludable de utilizar las redes sociales, implica no buscar la aprobación de los demás, a través de reflexionar antes de publicar cualquier cosa, sobre cuál es la motivación que se tiene al subir una foto o mensaje, que primeramente me haga sentir bien a mi, con lo que soy y lo que tengo. Además, es muy importante diferenciar entre lo personal y lo privado; lo primero, implica mostrar cómo eres, qué te gusta o disgusta, qué te interesa, etc., brindándote la oportunidad de conectar con personas que traigan a tu vida un beneficio. Lo privado, son aspectos íntimos emocionales o situaciones complejas que deben mantenerse para ti, ya que, si lo compartes deja de ser tuyo para pasar a ser público, propiciando una imagen errónea de quién eres realmente.
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Psic. Zayda Rodríguez. Colaboradoras: Lucía Athie, Adriana Sánchez y Graciela Saavedra.
Dzoara Fonseca
Manuel Pérez Escartín es diseñador con especialidad en diseño multimedia por la EDINBA.
A veces es más cómodo decir “sí” a todo con tal de no decidir por uno mismo, pero esto a la larga puede traer más dificultades e incomodidad emocional. Todo ser humano tiene el derecho y la obligación de decir “no” a lo que sea que no desee hacer, así estará siendo congruente y respetuoso consigo mismo; es posible que se haga por miedo al rechazo o por temor a ser abandonado, pero es necesario recordar que el rechazo no significa fracaso, sino que sirve como una brújula que guía por el camino. El miedo al rechazo y al abandono están basados generalmente en expectativas catastróficas de la mente que muchas veces carecen de fundamento. Y de esta manera la persona se va habituando a complacer a los demás sin tomar en cuenta sus deseos y necesidades. Es importante preguntarse por qué: “¿Alguien me dijo que así debía ser? ¿Deseo pertenecer a algún grupo en específico y para lograrlo los complazco en todo? ¿Porque eso me hará mejor persona?”
Relevancia
· Concientizar qué emociones me genera este hábito
· Evitar enojo frustración, ansiedad, angustia y auto recriminarme
· Trabajar y esforzarse duro para cambiarlo
· Evitar deteriorar las relaciones interpersonales
· Aprender a poner límites a los demás sin sentirme culpable
· Basar mis decisiones en el juicio propio
· Pedir ayuda profesional si así lo decido
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Psic. Zayda Rodríguez. Colaboradoras: Lucía Athie, Adriana Sánchez y Graciela Saavedra.
Puedes ponerte en contyacto con ellas en
Egresado de la Licenciatura en Diseño en EDINBA y de las especialidades en Multimedia y en Estrategia y Creatividad Publicitaria. Ambas especialidades al mismo tiempo, lo que creó “el candado Inzunza”, escucha el episodio para entender esa referencia.
Fatiga por decisión
Muchas de las decisiones que tomamos diariamente son de forma automática, y el resto, de las cuales somos conscientes, nos pueden llevar a un estado de angustia. Ya que el cerebro no distingue entre las decisiones cruciales de las que no, porque les brinda la misma atención, importancia, preocupación e interés. Por ello, la fatiga por decisión implica que, entre más dilemas a resolver, haya tal agotamiento mental que provoque un estado de estrés, hartazgo, cansancio y enojo.
Una persona fatigada puede encontrarse poco concentrada, comprometida y motivada, generando que pueda tomar decisiones a la ligera o la postergación, la cual genera más angustia y estrés; no se actúa, pero se mantiene la angustia, no por la importancia de hacer algo, sino de la culpa por no decidir. Lo cual dificulta desde la toma de decisiones sencillas, como la elección de la ropa que nos vamos a poner, una buena alimentación, un cambio de trabajo; hasta más complejas, como poca adaptabilidad al cambio de residencia, una separación o en qué invertir nuestros ahorros. Una mente cansada nubla el buen juicio y criterio propio.
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Psic. Zayda Rodríguez. Colaboradoras: Lucía Athie, Adriana Sánchez y Graciela Saavedra.
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Paola es graduada de la Escuela de Diseño del Instituto Nacional de Bellas Artes y actualmente cursa una maestría en Prácticas de Desarrollo Social. Ha recorrido distintos caminos del diseño gráfico, multimedia e industrial, la ilustración y el tatuaje, que finalmente la guiaron al mundo de las Organizaciones de la Sociedad Civil, donde ha comprobado su mantra: El diseño está en todas partes.
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