Salvo quiere decir "rescatado", y no sólo los ladrones, los homicidas, los alcohólicos, Etc., necesitan ser salvados ya que todos los hombres somos pecadores. Creer que podemos salvarnos por nosotros mismos es un insulto a Dios porque estamos rechazando su más preciado regalo: la vida de su hijo a cambio de nuestra salvación.
En este episodio, el pastor Jaime Muñoz, como siempre amparado sólo en la Palabra de Dios, nos explica de manera sencilla lo que significa verdaderamente ser salvos.