Cuando adquieres la mente de Cristo y comienzas a pensar como Jesús —acerca de tu pasado, tu presente, tu futuro, Dios, la vida, la muerte, el pecado, la salvación, tus amigos, tu futuro, tu confianza— te das cuenta de que hay más en la vida que sólo el aquí y el ahora, y eso te da la fuerza para soportar.
Jesús siempre fue consciente de la presencia de Dios porque sabía quién era y cuál era su propósito. Eso significa que, cuando aprendas a pensar como Jesús, te volverás sensible a la verdad de que Dios siempre está presente en tu vida. Conocerás tu propósito en la vida, y verás cómo Dios te está apoyando para que tengas éxito en tu misión.