Al terminar la segunda guerra mundial, los soldados alemanes declararon no saber nada sobre el holocausto y culparon de todas las atrocidades a las SS. Pero ahora nuevas pruebas dejan al descubierto esta sucia mentira. El servicio de inteligencia británico llevo a cabo durante la guerra una operación en la que secretamente grababan las conversaciones entre soldados alemanes y transcritas palabra por palabra pero tras hacer desaparecer las grabaciones, las transcripciones fueron escondidas durante décadas hasta que todo este material ha sido desclasificado dándonos una perspectiva diferente sobre como actuaron los militares alemanes durante la segunda guerra mundial.