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Or


PADRE JOHN KENNY
Juan 15, 9–11
Jesús dijo:
“Como el Padre me ha amado,
así los he amado yo;
permanezcan en mi amor.
Si guardan mis mandamientos,
permanecerán en mi amor,
como yo he guardado los mandamientos de mi Padre
y permanezco en su amor.
Les he dicho esto
para que mi alegría esté en ustedes
y su alegría sea completa.”
PADRE LUCAS TENIER MACHADO
Juan 15, 1–8
Jesús dijo:
“Yo soy la vid verdadera
y mi Padre es el viñador.
Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta;
y el que da fruto, lo poda
para que dé más fruto.
Ustedes ya están limpios
por la palabra que les he dicho.
Permanezcan en mí,
y yo en ustedes.
Así como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo
si no permanece en la vid,
así tampoco ustedes
si no permanecen en mí.
Yo soy la vid,
ustedes los sarmientos.
El que permanece en mí
y yo en él,
da mucho fruto;
porque sin mí
no pueden hacer nada.
Al que no permanece en mí,
lo tiran fuera como el sarmiento
y se seca;
luego lo recogen, lo echan al fuego
y arde.
Si permanecen en mí
y mis palabras permanecen en ustedes,
pidan lo que quieran
y se les concederá.
La gloria de mi Padre está
en que den mucho fruto
y sean mis discípulos.”
PADRE DIEGO PAEZ
Juan 14, 27–31
Jesús dijo:
“La paz les dejo,
mi paz les doy;
no se la doy como la da el mundo.
No se turbe su corazón
ni tenga miedo.
Han oído que les dije:
‘Me voy y volveré a ustedes.’
Si me amaran, se alegrarían
de que voy al Padre,
porque el Padre es más grande que yo.
Se lo digo ahora, antes de que suceda,
para que cuando suceda, crean.
Ya no hablaré mucho con ustedes,
porque viene el príncipe de este mundo.
Él no tiene poder sobre mí,
pero es necesario que el mundo sepa
que amo al Padre
y que hago lo que el Padre me mandó.
Levántense,
vámonos de aquí.”
PADRE JESUS MORA
Juan 14, 6-14
Jesús dijo:
“Yo soy el camino,
la verdad
y la vida.
Nadie va al Padre
sino por mí.
Si me conocen a mí,
conocerán también a mi Padre.
Desde ahora lo conocen
y lo han visto.”
Felipe le dijo:
“Señor, muéstranos al Padre
y eso nos basta.”
Jesús respondió:
“Hace tanto tiempo que estoy con ustedes
y ¿todavía no me conoces, Felipe?
El que me ha visto a mí
ha visto al Padre.
¿Cómo dices: ‘Muéstranos al Padre’?
¿No crees que yo estoy en el Padre
y el Padre en mí?
Las palabras que les digo
no las hablo por mi cuenta;
el Padre, que permanece en mí,
realiza sus obras.
Créanme:
yo estoy en el Padre
y el Padre en mí.
Y si no, crean por las obras.
En verdad les digo:
el que cree en mí
hará también las obras que yo hago,
y hará aún mayores,
porque yo voy al Padre.
Y todo lo que pidan en mi nombre,
yo lo haré,
para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Si me piden algo en mi nombre,
yo lo haré.”
PADRE GUSTAVO GODINEZ
Juan 14, 1–12
Jesús dijo:
“No se turbe su corazón.
Crean en Dios
y crean también en mí.
En la casa de mi Padre hay muchas moradas;
si no fuera así, se lo habría dicho.
Voy a prepararles un lugar.
Y cuando me vaya y les prepare un lugar,
volveré
y los llevaré conmigo,
para que donde yo esté
estén también ustedes.
Y ya conocen el camino
para ir a donde yo voy.”
Tomás le dijo:
“Señor, no sabemos a dónde vas,
¿cómo podemos conocer el camino?”
Jesús le respondió:
“Yo soy el camino,
la verdad
y la vida.
Nadie va al Padre
sino por mí.
Si me conocen a mí,
conocerán también a mi Padre.
Desde ahora lo conocen
y lo han visto.”
Felipe le dijo:
“Señor, muéstranos al Padre
y eso nos basta.”
Jesús le respondió:
“Hace tanto tiempo que estoy con ustedes
y ¿todavía no me conoces, Felipe?
El que me ha visto a mí
ha visto al Padre.
¿Cómo dices: ‘Muéstranos al Padre’?
¿No crees que yo estoy en el Padre
y el Padre en mí?
Las palabras que les digo
no las hablo por mi cuenta;
el Padre, que permanece en mí,
realiza sus obras.
Créanme:
yo estoy en el Padre
y el Padre en mí.
Y si no, crean por las obras.
En verdad, en verdad les digo:
el que cree en mí
hará también las obras que yo hago,
y hará aún mayores,
porque yo voy al Padre.”
PADRE JOHN KENNY
Juan 14, 7–14
Jesús dijo:
“Si me conocen a mí,
conocerán también a mi Padre.
Desde ahora lo conocen
y lo han visto.”
Felipe le dijo:
“Señor, muéstranos al Padre
y eso nos basta.”
Jesús respondió:
“Hace tanto tiempo que estoy con ustedes
y ¿todavía no me conoces, Felipe?
El que me ha visto a mí
ha visto al Padre.
¿Cómo dices: ‘Muéstranos al Padre’?
¿No crees que yo estoy en el Padre
y el Padre en mí?
Las palabras que les digo
no las hablo por mi cuenta;
el Padre, que permanece en mí,
realiza sus obras.
Créanme:
yo estoy en el Padre
y el Padre en mí.
Y si no, crean por las obras.
En verdad les digo:
el que cree en mí
hará también las obras que yo hago,
y hará aún mayores,
porque yo voy al Padre.
Y todo lo que pidan en mi nombre,
yo lo haré,
para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Si me piden algo en mi nombre,
yo lo haré.”
PADRE LUCAS TENIER MACHADO
Juan 14, 1–6
Jesús dijo:
“No se turbe su corazón.
Crean en Dios
y crean también en mí.
En la casa de mi Padre hay muchas moradas;
si no fuera así, se lo habría dicho.
Voy a prepararles un lugar.
Y cuando me vaya y les prepare un lugar,
volveré
y los llevaré conmigo,
para que donde yo esté
estén también ustedes.
Y ya conocen el camino
para ir a donde yo voy.”
Tomás le dijo:
“Señor, no sabemos a dónde vas,
¿cómo podemos conocer el camino?”
Jesús le respondió:
“Yo soy el camino,
la verdad
y la vida.
Nadie va al Padre
sino por mí.”
PADRE DIEGO PAEZ
Juan 13, 16–20
Jesús dijo:
“Les aseguro:
el siervo no es más que su señor,
ni el enviado es más que el que lo envía.
Si entienden esto
y lo ponen en práctica,
serán felices.
No lo digo por todos ustedes;
yo sé a quiénes he elegido.
Pero tiene que cumplirse la Escritura:
‘El que comía mi pan
se ha levantado contra mí.’
Se lo digo ahora, antes de que suceda,
para que cuando pase
crean que Yo Soy.
En verdad les digo:
el que recibe al que yo envíe,
me recibe a mí;
y el que me recibe a mí,
recibe al que me ha enviado.”
PADRE JESÚS MORA
Juan 12, 44-50
En aquel tiempo, exclamó Jesús con fuerte voz: “El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, para que todo el que crea en mí no siga en tinieblas.
Si alguno oye mis palabras y no las pone en práctica, yo no lo voy a condenar; porque no he venido al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo.
El que me rechaza y no acepta mis palabras, tiene ya quien lo condene: las palabras que yo he hablado lo condenarán en el último día. Porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que mi Padre, que me envió, me ha mandado lo que tengo que decir y hablar. Y yo sé que su mandamiento es vida eterna. Así, pues, lo que hablo, lo digo como el Padre me lo ha dicho’’.
PADRE JOHN KENNY
Juan 10, 22–30
Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación.
Era invierno.
Jesús caminaba por el Templo, en el pórtico de Salomón,
cuando los judíos lo rodearon y le dijeron:
“¿Hasta cuándo nos vas a tener en duda?
Si tú eres el Mesías, dínoslo claramente.”
Jesús les respondió:
“Ya se lo he dicho,
pero ustedes no creen.
Las obras que hago en nombre de mi Padre
dan testimonio de mí,
pero ustedes no creen
porque no son de mis ovejas.
Mis ovejas escuchan mi voz;
yo las conozco
y ellas me siguen.
Yo les doy vida eterna:
no perecerán jamás,
y nadie las arrebatará de mi mano.
Mi Padre, que me las ha dado,
es más grande que todos,
y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre.
El Padre y yo
somos uno.”
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