Marcos 9, 30-37 presenta un momento crucial en la enseñanza de Jesús a sus discípulos. Aquí, Jesús predice nuevamente su pasión, muerte y resurrección, pero los discípulos, en lugar de profundizar en el mensaje, discuten sobre quién entre ellos es el más importante. Jesús, al percibir la naturaleza de sus corazones, ofrece una lección inesperada: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos." Luego, toma a un niño y lo coloca en medio de ellos, expresando que recibir a un niño es recibirlo a Él, y al mismo tiempo, recibir al Padre.