Hoy hablaremos la importancia de los padres presentes en la vida de los jóvenes, no es que los padres y madres dejen de trabajar. En la realidad actual, muchos hogares necesitan ese esfuerzo diario para salir adelante, pagar cuentas, sostener la casa y darles oportunidades a los hijos.
Pero trabajar no puede significar desaparecer de la vida de los hijos. Lo que se pide es presencia real: dedicarles tiempo, escucharlos, saber qué piensan, qué sienten, con quién se relacionan, qué ven, qué juegan, qué consumen en redes, qué les preocupa y qué están aprendiendo fuera de casa.