En el pasaje de Lucas 17, 11-19, nos presenta a diez hombres que gritan desde la distancia: “Jesús, maestro, ten compasión de nosotros”. Están enfermos, excluidos, olvidados. Jesús los escucha y los envía a presentarse ante los sacerdotes. En el camino, quedan limpios. Sin embargo, solo uno regresa. Y no cualquiera: un samaritano, extranjero y despreciado. Su gesto sencillo de volver cambia todo el sentido del relato.