En este evangelio Mateo 5, 17-19, Jesús aclara algo fundamental a quienes lo escuchan: Él no ha venido a eliminar o rechazar la ley antigua entregada por Moisés, sino a darle plenitud, renovando su verdadero sentido. En aquellos tiempos, muchas personas interpretaban la ley religiosa solo desde un cumplimiento externo, olvidando la importancia de la actitud interior, la intención profunda del corazón. Jesús señala con claridad que la auténtica obediencia no es solamente cumplir reglas o normas de manera superficial, sino comprender y vivir intensamente su espíritu.