8 de marzo de 2026
Estemos atentos a las veces en las que Jesús nos pueda pedir, a través de quienes nos rodean, “dame de beber”. Tal vez tu pareja, tus hijos, tus hermanos o tus padres, alguna situación, solo Dios sabe a través de quien esta semana, Jesús se acercará para recibir de ti el Amor que Él mismo ha vertido en tu corazón a través de la Cruz, su Palabra y la Eucaristía.
Con alegría y con entusiasmo seamos testigos de este gran regalo de Dios: habiendo pecado nosotros, Él tomó la iniciativa de amarnos, perdonarnos y salvarnos.
Por tu Pueblo,
para tu Gloria,
siempre tuyo Señor.
Mons. Héctor M. Pérez V.