15 de agosto de 2026
María nos dio testimonio que creer no significa llevar una vida fácil, ni libre de adversidades, pero sí es una vida que nos asegura libertad para amar, la fuerza para perdonar y la esperanza para enfrentar la adversidad; y al final de nuestros días, la plenitud en el amor, nuestra santidad.
¡Dichosa tú, María, que has creído! Por tu fe, Dios se hizo hombre y nos acogió como sus hijos muy amados.
Guía nuestros pasos, confórtanos en la prueba, y fortalece nuestra fe.
Creo Señor, pero aumenta mi fe.
Mons. Héctor M. Pérez V.