10 de junio de 2026
Jesús no vino a abolir la Ley sino a darle plenitud, pues el sentido de la ley está en el Amor, ¡y Jesús lo vivió hasta el extremo!
¿Cómo corresponder a tanto amor? ¿Cumplir alguna devoción, ir a misa, hacer una oración?, todo eso sirve, pero no hay que olvidar que ¡Amor, con amor se paga! Esta es la plenitud de la Ley: amarnos como Él nos ha amado.
Porque eterna es tu Misericordia, gracias Señor.
Mons. Héctor M. Pérez V.