4 de mayo de 2025
A Jesús le bastó una pregunta para saber si Pedro podría con su misión: “¿Me amas?”, lo demás, vendría por añadidura.
Hoy Jesús me hizo la misma pregunta: ¿Me amas? Y contesté, “Sí Señor, pero me duelen mis debilidades”, y Jesús me respondió: “las conozco, ¿pero me amas?... “Sí, pero no sé cómo amarte a veces”, y Jesús me dijo: “de eso me encargo Yo, ¿pero me amas?... “Sí, pero tengo miedo a lo que venga”, y Jesús me miró con amor y me dijo: “yo también lo tuve, ¿pero me amas?...
Sí Señor, te amo, ¡pero aumenta mi fe!
Dios nos colme de su paz.
Por tu Pueblo, para tu Gloria, siempre tuyo Señor.
Mons. Héctor M. Pérez V.