El Evangelio según San Juan, capítulos 5, versículos 31-47, presenta a Jesús defendiendo su legitimidad ante los judíos, explicando que no necesita su propio testimonio porque las obras que realiza son una prueba del envío del Padre, al igual que las EscriturasTestimonio de Moisés y el testimonio del propio Juan el Bautista. Sin embargo, Jesús señala que, aunque estudian las Escrituras buscando la vida eterna, no quieren creer en Él, y critica que busquen la gloria humana en lugar de la que viene de Dios. Finalmente, les advierte que no es Él quien los acusará, sino Moisés, quien ya dio testimonio de Él en sus escritos.