Dios tiene unas expectativas para nosotros como todo Padre, nos ha dado promesas. En algunas ocasiones, cuando vamos caminando en la vida y vemos que esas promesas no se parecen a la realidad que estamos experimentando podemos acabar culpando a Dios, comenzamos a vivir frustración en el proceso.
Dios tiene unas expectativas para nosotros como todo Padre, nos ha dado promesas. En algunas ocasiones, cuando vamos caminando en la vida y vemos que esas promesas no se parecen a la realidad que estamos experimentando podemos acabar culpando a Dios, comenzamos a vivir frustración en el proceso.