Más allá de aquello que se pierde en la transmisión de la letra a la gran pantalla, de la adaptación del guion a nuestra mirada, las escenas donde se ponen en juego las cartas suelen resultar las más fieles. En la memoria quedarán plasmadas las líneas de misivas repletas de esperanza, de traición, cartas que nunca serán leídas por el destinatario, otras, donde se confiesa un secreto, de despedida, implorantes, entre muchos otros temas que seguramente conocen.
Los invitamos a conversar con nosotros sobre esta interesante fusión: las cartas y el cine. Mientras tanto, nos gustaría saber qué carta llevada al cine es la más recordada por ti.