
Sign up to save your podcasts
Or


¿Por qué algunos grupos de poder reaccionaron contra Jesús? En este episodio seguimos el proceso de tensiones que fue surgiendo alrededor de su autoridad, sus enseñanzas, sus acciones y su creciente influencia, hasta llegar al conflicto en Jerusalén. Una mirada al contexto que permite comprender por qué el anuncio del Reino no podía pasar desapercibido.
Fe En Contexto — Episodio 231.Mismas preguntas. Nuevos horizontes.
¿Qué tipo de mundo encontró Jesús cuando comenzó su ministerio?
Roma estaba presente. Jerusalén y el Templo concentraban poder y significado. Campesinos, pescadores y trabajadores enfrentaban impuestos, deudas y una economía marcada porprofundas diferencias sociales. El honor, la vergüenza, la religión y la pertenencia también definían las relaciones.
En este episodio reconstruimos el mundo concreto en el que Jesús anunció: “El Reino de Dios se ha acercado”.
Porque el Evangelio del Reino no nació en el vacío. Nació dentro de una sociedad atravesada por poder, riqueza, desigualdad, exclusión y esperanza.
¿Puede el Evangelio del Reino ser apolítico?
Jesús no fundó un partido ni presentó un programa de gobierno. Pero habló de poder, riqueza, justicia, autoridad, pobres, excluidos, enemigos y de cómo vivimos juntos.
El Reino de Dios no es una ideología política, pero tampoco una espiritualidad privada desconectada de la realidad.
En este episodio exploramos una tensión fundamental: el Reino no es una política, pero cuestiona toda política que pretenda convertirse en absoluta.
Una conversación sobre fe, poder y vida pública desde el mundo de Jesús hasta nuestra realidad latinoamericana.
Si el Reino de Dios significa el gobierno de Dios, surge una pregunta inevitable: ¿cómo gobierna Dios?
Jesús no anunció simplemente un cambio de gobernante. Su mensaje cuestionó la manera de entender el poder, la autoridad, la riqueza, la inclusión y la dignidad humana.
En este episodio exploramos una idea provocadora: la novedad del Reino no es solamente quién gobierna, sino qué clase de gobierno aparece cuando Dios gobierna.
Un Reino donde el poder se convierte en servicio, los últimos cuentan y ninguna persona, institución, nación o ideología puede ocupar el lugar de Dios.
¿Qué ocurre cuando el gobierno de Dios se encuentra con el dinero, el poder político, los imperios, la autoridad religiosa y las estructuras sociales?
En este episodio nos acercamos al mundo de Jesús y también a nuestra realidad latinoamericana: corrupción, autoritarismo, desigualdad, violencia, discriminación, manipulación y el uso del nombre de Dios para legitimar poderes humanos.
Porque el Reino de Dios no elimina la pregunta política: la profundiza. Si Dios gobierna, ningún poder humano puede considerarse absoluto.
La pregunta final no es solamente quién gobierna un país, una institución o una iglesia. Es mucho más profunda: ¿quién gobierna realmente la vida?
Cuando hablamos del “Reino de Dios”, ¿estamos hablando de un lugar, de un futuro lejano o de algo que comienza a transformar nuestra vida aquí y ahora?
En este episodio de Fe En Contexto nos detenemos en una idea fundamental: hablar del Reino es hablar del gobierno de Dios. ¿Qué significa reconocer a Dios como autoridad última? ¿Cómo cambia nuestra manera de decidir, relacionarnos yvivir?
Desde situaciones cotidianas hasta los desafíos de América Latina y del mundo, exploramos qué significa que Dios ocupe el centro desde el cual organizamos la vida.
Porque la pregunta del Reino siempre termina siendo una pregunta sobre el gobierno: ¿quién tiene la última palabra sobre la vida?
¿Qué entendemos realmente cuando hablamos de la “Ley” en la Biblia?
En el mundo de Jesús, la Torá era mucho más que una lista de mandamientos. Formaba parte de una tradición que buscaba orientar la vida de todo un pueblo: su relación con Dios,la justicia, la economía, la tierra, la familia, el vulnerable y la memoria.
Comprender esto es fundamental para entender el anuncio de Jesús sobre el Reino de Dios. La Torá no solamente preguntaba qué debía hacer una persona, sino qué tipo de pueblo debía ser Israel.
¿Qué ocurriría si descubriéramos que, para el mundo de Jesús, la espiritualidad no era una parte de la vida, sino una manera de vivir toda la vida delante de Dios?
En este episodio exploramos la relación entre la fe, la vida cotidiana, la familia, la comunidad, la tierra, la economía, la justicia, la mesa, las fiestas y la responsabilidad frente a los más vulnerables.
Porque para comprender el evangelio del Reino necesitamos entender primero el mundo desde el cual Jesús habló.
La espiritualidad no era una parte de la vida: era una manera de organizar toda la vida delante de Dios.
¿Podemos comprender las palabras de Jesús sin comprender el mundo en el que vivió?
En este episodio iniciamos una nueva temporada para regresar al contexto histórico, social, religioso y político del siglo I. Jesús no habló desde el vacío: fue parte de la historiade Israel y vivió en una sociedad concreta, dentro de un mundo marcado por el poder del Imperio romano.
Pero hay otra pregunta que también nos acompaña: ¿la manera en que leemos la Biblia influye en la manera en que leemos el mundo?
Porque Jesús no habló desde el vacío. Y nosotros tampoco leemos desde el vacío.
¿Qué niños estamos formando para el Reino? En el cierre de esta serie, volvemos al niño Jesús de Lucas para hacernos una pregunta que llega hasta nuestras familias, iglesias y comunidades: ¿sabemos acompañar a una persona mientras está creciendo? Formar no es controlar, fabricar ni silenciar. Es enseñar, cuidar, escuchar, orientary aprender también en el camino.
From the publisher's feed