Mujeres, es un privilegio compartir este espacio de reflexión. Hoy quiero hablarles de algo que a menudo combatimos en lo exterior, pero que a veces anida en nuestro interior: la mentalidad de pobreza.
¿Qué es? No es falta de recursos materiales, sino una actitud del corazón que cree que siempre nos faltará algo, que lo que tenemos no es suficiente o no es digno, y que vivimos bajo escasez en lugar de bajo la provisión de Dios. Es esa voz que nos susurra: "No puedes", "No mereces", "No alcanzará", "Eso no es para ti". Es ver la vida con lentes de limitación en lugar de con los lentes de la identidad que Dios nos ha dado.