Los habitantes de Bugarach, un pequeño paraje al pie de una montaña del mismo nombre en el sur de Francia, temen la invasión de "utopistas" que buscan protección ante la llegada del fin del mundo en 2012. La posible invasión del lugar por cientos de personas que creen en el apocalipsis ha sido tratado por el alcalde del pueblo de 200 habitantes en un reciente concejo municipal.
La red está inundada de comentarios y teorías sobre el fin del calendario maya, la inversión de los polos, la alineación de los planetas del sistema solar o una colisión entre la Tierra y un planeta misterioso, que hasta la NASA tuvo que desmentir, en 2009.
"El mundo no terminará el 21 de diciembre de 2012", aseguró la agencia espacial en una insólita campaña para intentar disipar los extendidos rumores. Algunas teorías sobre el próximo fin del mundo designan el pico de Bugarach como una de las 'montañas sagradas' que se salvarán del Apocalipsis.