El ojo recibe los estímulos luminosos procedentes del entorno. La luz atraviesa los medios transparentes y la lente del ojo, formando una imagen invertida sobre la retina.9 En la retina, células especializadas transforman la imagen en impulsos nerviosos. Estos llegan a través del nervio óptico hasta la región posterior del cerebro. El cerebro interpreta las señales mediante un complejo mecanismo en el que intervienen millones de neuronas.
Las siguientes partes son realmente fantásticas, pero no es posible verlas a simple vista. Los médicos usan microscopios especiales para ver estas partes internas del ojo, por ejemplo, el cristalino. Una vez la luz entra en la pupila, llega al cristalino. El cristalino está ubicado detrás del iris y es incoloro y transparente. La función del cristalino consiste en enfocar los rayos de luz en la parte posterior del globo ocular (una zona llamada retina).
El cristalino funciona como la lente de un proyector de películas. La próxima vez que te sientes en el cine, mira hacia atrás y verás un rayo de luz que sale de la sala de proyección. Esa luz atraviesa una potente lente, que enfoca la imagen en la pantalla para que puedas ver claramente la película. En el caso del ojo, la pantalla es tu retina.
La retina está ubicada en el fondo del ojo. Cuenta con millones de células que son sensibles a la luz. La retina toma la luz que recibe el ojo y la transforma en señales nerviosas para que el cerebro pueda comprender lo que ve el ojo.