No, los refrescos o bebidas de dieta no engordan por sí solos, ya que no aportan calorías (o aportan una cantidad prácticamente nula). Para aumentar de peso corporal es necesario un superávit calórico, es decir, consumir más calorías de las que el cuerpo quema.Sin embargo, su relación con el control de peso tiene varios matices que explican por qué existe tanto debate. En el contexto de una pérdida de peso, sustituir las bebidas azucaradas tradicionales por versiones de dieta suele ser una herramienta útil para reducir drásticamente el consumo de calorías. No obstante, la opción más saludable para la hidratación diaria sigue siendo el agua.