
Sign up to save your podcasts
Or


¿Qué sucedería si las propiedades fueran colectivas? si tuviéramos el derecho a vivir en ellas, pero no a generar ganancias sobre ellas.
La tierra como bien común solucionaría gran parte del problema de la vivienda, la organización horizontal de las comunidades, la solidaridad y la ayuda mutua son una opción ante el paradigma de la competencia, el individualismo y la explotación.
Son millones las personas que no tienen el dinero para comprar una vivienda, tampoco para ahorrar y pensar en una casa propia a futuro. ¿Por qué la vivienda debe ser propiedad privada e individual? El cooperativismo es una forma de vida, es una alternativa política.
Sobreponerse a las lógicas del “más fuerte” y trabajar colaborativamente para vivir en un lugar mejor, es posible.
Trabajar por el desarrollo de una comunidad y no de un individuo, en igualdad de condiciones, tomar decisiones conjuntas, avanzar en beneficios de todos, no es una utopía, existe una organización fundada por trabajadores y trabajadoras que apuesta al cooperativismo de ayuda mutua desde 1970 que nuclea 648 cooperativas de vivienda de ayuda a mutua donde viven más de 30 mil familias.
Conversamos con Enrique Cal de FUCVAM sobre el movimiento cooperativo, la ayuda mutua, los desafíos 2020 y las cooperativas de vivienda en el oeste de Montevideo.
El concepto de derecho a la ciudad del que habla del que vamos a hablar en este episodio, si bien es un concepto que se ha hecho más presente en los últimos años, es un término que tiene ya varias décadas.
Aparece en el año 1968 cuando el francés Henri Lefebvre escribió su libro El derecho a la ciudad.
Surge para abordar el impacto que las ciudades estaban sufriendo en los países de economía capitalista. Se comenzaba a ver como la ciudad también pasaba a ser una mercancía al servicio de los intereses de acumulación del capital.
El derecho a la ciudad es una propuesta política que reivindica el derecho de las personas de ser dueñas de la ciudad. Con el avance del neoliberalismo, el avance del mercado sobre la ciudad se agudiza.
Pero no solo estamos hablando de la privatización del espacio público sino también de la construcción de nuevas formas de transitar y relacionarse con la ciudad y con “el otro” donde lo individual parece ser una característica central.
Esta nueva ciudad contemporánea, neoliberal, no tiene lugar para lo colectivo, es más el otro, muchas veces, es un otro que amenaza, que molesta, que da miedo.
En definitiva el derecho a la ciudad es un concepto pero es sobre todo un posicionamiento político, una mirada del mundo y de la ciudad que busca reivindicar el derecho de las personas, de los que son expulsados de diferentes espacios de la ciudad, de los que quieren reconocerse como parte de ella, y no solo a acceder a los recursos y bienes que ya existen sino también a crearla, transformarla, en definitiva a inventar nuevas formas de habitar, de relacionarse y estar en la ciudad.
Sobre esto conversamos con Camilo Zino, integrante de la Comisión por el Derecho a la Ciudad del barrio Cuidad Vieja
Comenzamos un nuevo ciclo sobre vivienda.
La vivienda y sus políticas tensionan entre el mercado y los derechos humanos. El mercado inmobiliario y la industria de la construcción tienen gran peso en la economía de nuestro país. Asimismo vemos personas en situación de calle y viviendas precarias constantemente.
Vemos migrantes siendo desalojados, alquileres por las nubes, personas que necesitan de dos trabajos para poder pagar un lugar donde vivir, especulación, barrios privados y grandes capitales avanzando en complejos costosos destruyendo las identidades de los barrios.
Si asumimos que la vivienda es una mercancía, un negocio, así como un derecho, nos enfrentamos a la contradicción sobre el rol que debe asumir el Estado, la regulación sobre el mercado y las posibilidades de acceso por parte de cada ciudadano y ciudadana a vivir en una vivienda digna.
En 2020 el gobierno instala paulatinamente un nuevo modelo de país, un nuevo modelo económico, un nuevo modelo de organización del Estado, a través de la Ley de urgente consideración recientemente aprobada ¿Contemplan estas nuevas normativas el acceso a la vivienda digna? ¿Qué cambios trajo el nuevo gobierno y sus políticas a la situación habitacional? ¿Qué sucede cuando pensamos temas como la vivienda frente a un Estado que libera al mercado en sus acciones?
¿Ello debe conducir a afirmar que solamente con la regulación del mercado inmobiliario se puede atender a la necesidad habitacional? Tal vez en el largo plazo así sea, pero en lo inmediato miles de familias requieren dramáticamente vivienda y hay que encontrar alternativas que lo hagan posible.
Frente a un Estado que retrocede, en este y otros tantos temas, a la especulación y los negocios privados nos permitimos preguntar si existe la solución a la problemática habitacional de las uruguayas y los uruguayos.
Por eso entrevistamos a Ivahana Larrosa - Arquitecta, investigadora de CIEDUR y activista por el derecho a la vivienda.
Enmarcado en nuestro ciclo sobre dictadura, DDHH e impunidad este nuevo programa de Frecuencia Tejana abordamos el tema: educación y memoria.
El audio del comienzo es un fragmento de la intervención de Antonio Romano, licenciado en comunicación y doctor en educación, en el programa Esta Boca es Mía sobre laicidad, argumento que se pone sobre la mesa cada vez que hablamos de educación y política.
Los discursos, las palabras, los sentimientos, los objetos, los cuentos, las historias, todo forma parte de la construcción de una memoria colectiva y social de nuestro pasado.
Cómo reconstruimos la historia más allá de los hechos ¿Cómo se sintió la dictadura? ¿Cómo afectó en los vínculos sociales? ¿Cuáles fueron sus consecuencias? ¿Qué podemos ver en la actualidad de ese pasado?
Es necesario conocer el pasado para entender el presente y construir nuestro futuro. Parte fundamental de mantener viva una memoria es pasarla a las nuevas generaciones. Parte del compromiso político y social de nuestro país debe ser abordar este tema con una perspectiva de derechos humanos en los gurises y las gurisas.
Esta memoria será resignificada por quienes la reciban. La memoria no es estática, es dinámica y sobre todo es transformadora. Hay que derribar el concepto de que si alguien no vivió algo no puede hablar, opinar o analizar los hechos.
La historia de un país es de todos y todas, no está solamente en los libros que escribieron unos pocos, sino que se encuentra en nuestra memoria y es nuestra responsabilidad generar acciones para que quienes sigan construyendo esta sociedad den cuenta de ella.
Por eso en el día de hoy entrevistamos a la doctora en lingüística Mariana Achugar, sobre la transmisión de la memoria en la educación a partir de una investigación que realizó en tres liceos. Además Mariana en su doctorado realizó una investigación sobre el discurso militar uruguayo enfocada en la transmisión de la memoria de la dictadura.
Enmarcado en nuestro ciclo sobre dictadura, DDHH e impunidad este nuevo programa de Frecuencia Tejana abordamos el tema: sitios de memoria.El audio del comienzo fue realizado por Radio Pedal y Sitios de memoria en el marco de los 47 años del último golpe de estado en Uruguay.
Estamos en un año de grandes regresiones en las políticas vinculadas a los DDHH que, desde la sociedad civil debemos resistir, como hemos hablado en los programas anteriores, en el parlamento hay un proyecto de ley que quiere “reinstalar” la vigencia de la Ley de Caducidad. Hay un senador cómplice de los más atroces crímenes, respaldado por el partido de gobierno e integrante de la coalición, también hay un ministro que maneja las fuerzas represivas del estado y entiende que la institución nacional de derechos humanos es innecesaria y la denigra públicamente.
Transitamos por las mismas calles donde hace 47 años había tanquetas militares, pasamos por esquinas donde secuestraron personas, entramos a lugares donde se planificó y entrenó para la tortura.
¿Cómo construimos una memoria colectiva de nuestro pasado reciente si sistemáticamente hemos vivido el retaceo de la información sobre los sucedido? ¿Cómo se reconocen las características y accionar de un estado terrorista si este no se hace cargo, restaurada la democracia, de juzgar sus crímenes? ¿Qué acciones llevamos a cabo desde la ciudadanía por esa memoria colectiva?
Trabajar la memoria, conocer las historias que no está en los libros, profundizar en nuestro pasado reciente, es activar un futuro, un futuro donde no se repita NUNCA MÁS el terrorismo de estado.
Reconstruir y mantener viva esta memoria es parte del compromiso de Sitios de memoria, con quienes estaremos charlando en minutos, un proyecto colectivo y militante, apoyado por Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos y CRYSOL (asociación de ex presxs politicxs), que identifica, visibiliza y pone a disposición la información sobre los espacios represivos que se desplegaron en todo el territorio durante el accionar ilegítimo del Estado y la dictadura cívico-militar en Uruguay (1968-1985).
Pueden conocer el proyecto siguiendo este link: https://sitiosdememoria.uy/
Porque la memoria es un arma cargada de futuro entrevistamos a Mariana Risso de Sitios de memoria.
Enmarcado en nuestro ciclo sobre dictadura, DDHH e impunidad este nuevo programa de Frecuencia Tejana se propone abordar el tema: medios de comunicación y dictadura.
Un sistema se sostiene por el funcionamiento de cada una de sus partes y su correcta interacción. Una parte muy importante para sostener un gobierno tiránico, para esparcir el miedo e instalar un enemigo, son la comunicación, los medios de prensa y la opinión pública.
Durante mucho años, a la hora de hablar de Dictadura, se habló de Dictadura militar y no de Dictadura Cívico-militar. Esto no es un mero olvido, no es coincidencia, sino que esconde uno de los principales motivos por lo que a lo largo y a lo ancho de nuestro continente se produjeron golpes de Estado y se instalaron militares en el poder: la instalación de un modelo económico y beneficios fenomenales a un pequeño sector de la sociedad civil que acumuló bienes de diferente índole.
Los medios de comunicación en Uruguay, pero también en el resto de los países de la región, fueron parte de ese botín. Concentrados en pocas manos, se convirtieron en una de las herramientas para garantizar la impunidad de las atrocidades de la Dictadura.
La intención de generar una voz única que permita construir sentido común y ocultar información a la población iba de la mano de la concentración de medios en un puñado de familias.
Los medios que resistieron, los que no tranzaron, los que se negaron a hacer pasquines y justificar el terrorismo de Estado fueron censurados, clausurados, sus periodistas perseguidos, exiliados, y callados por la fuerza. Esto produjo que parte de la prensa se vuelva clandestina, como forma de poder comunicar, informar, disputar sentidos y aportar otra voz frente a tanto silencio.
Por eso conversamos con el investigador Álvaro Sosa sobre la prensa clandestina en Uruguay en el periodo de la última dictadura.
Comenzamos un nuevo ciclo sobre dictadura, DDHH e impunidad.
Se ha escuchado mucho en los últimos meses en el parlamento la frase “dar vuelta la página”, se ha cuestionado sistemáticamente a la justicia por procesar a militares implicados en crímenes de lesa humanidad. Esto es para nosotros una de las definiciones de impunidad, un estado terrorista que no se somete a la justicia por sus crímenes.
El día martes 4 de agosto en horas de la tarde el partido Cabildo Abierto representado por los Senadores Guido Manini Ríos, Guillermo Domenech y Raúl Lozano presentaron un proyecto para derogar la Ley de Pretensión Punitiva del Estado (ley nº 18.831, también conocida como “interpretativa de la ley de caducidad”) con la intención de “reinstalar” la vigencia de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado (ley nº 15.848).
La Suprema Corte de Justicia declaró la inconstitucionalidad de esta norma en 2009. Y existe una sentencia del 2011 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el caso Gelman, que obliga a Uruguay a juzgar a los responsables de los delitos de lesa humanidad cometidos en la dictadura y que deja sin efecto a la ley de caducidad.
Sobre las implicancias de este proyecto de ley, los crímenes de lesa humanidad y los tratados internacionales vamos a estar conversando en minutos con el abogado de Instituto de Estudios Legales y Sociales del Uruguay (IELSUR), Martín Fernandez.
Enmarcado en nuestro ciclo de trabajo en este episodio hablamos de trabajo y migración.
Hemos hecho muchos esfuerzos por pensar e imaginar sociedades del futuro. Nos imaginamos cómo serán las casas, por donde andarán los medios de transporte, que tipo de ropa vestiremos, como serán los gobiernos ¿Y el trabajo? ¿Cómo será el trabajo del futuro?
¿Si hoy es el futuro de ayer, ya estamos en los trabajos del futuro? De alguna manera, hoy tenemos trabajos que hace algunos años veíamos como futuros ¿que ha cambiado desde entonces?
Así como en el movimiento ludista del S XIX destruía máquinas porque habían llegado para sustituir trabajadores, hoy miramos a la tecnología con recelo. El miedo de que todos los trabajos sean digitales y automáticos sigue presente ¿se deshumaniza el trabajo?
La tecnología no hará desaparecer el trabajo humano. Como escuchábamos en el audio la cuestión es qué decisiones se tomen en torno a ella, qué tipo de trabajos seguirán, cuáles se crearán, para quiénes y en qué condiciones.
El trabajo no solo es la productividad, como venimos hablando durante este ciclo, el trabajo crea nuestras rutinas, nuestras visión del mundo y moldea nuestros vínculos. ¿Qué nos espera en el futuro del trabajo? ¿que podemos y queremos construir en torno al trabajo?
Todo esto vamos a estar charlando con Viviana Barreto, Directora de Proyectos de FESUR a partir de su proyecto https://www.fes-uruguay.org/trabajo/
Enmarcado en nuestro ciclo de trabajo en este episodio hablamos de trabajo y migración.
A lo largo de la historia, la religión, la política, el hambre hicieron que la humanidad se mueva por el mundo, buscando un mejor vivir.
Formamos parte de sociedades que se han construido por las migraciones, personas que buscan una tierra que los cobije, donde desarrollarse, dónde crear, donde imaginar y donde realizar sus sueños o donde sobrevivir.
Hay diferentes motivos por los cuales las personas emigran, algunos huyen de guerras y persecuciones políticas, otros vienen a estudiar carreras que en su país de origen no existe.
Algunos vienen a trabajar y conseguir dinero para su familia otros a invertir. Algunos van de aeropuerto en aeropuerto, otros caminan por tierra y arriesgan sus vidas en los mares. ¿Son vistos de la misma manera, son todos los inmigrantes iguales? ¿se entiende la interculturalidad como un beneficio para las sociedades? ¿Cómo ejercen su ciudadanía?
Entendiendo el trabajo como un dinamizador social, buena parte de la humanidad considera el trabajo una cuestión de supervivencia, el medio esencial para asegurar lo imprescindible para vivir y evitar la pobreza. ¿Que supone conseguir un trabajo para un migrante? ¿porque sus condiciones de trabajo son por lo general más precarias?
Para pensar y reflexionar sobre esas cuestiones estaremos conversamos con la antropóloga Pilar Uriarte, quien realizó el trabajo Experiencias de viajantes clandestinos en el Atlántico Sur, para su doctorado.
Enmarcado en nuestro ciclo de trabajo en este episodio hablamos de trabajo y género.
Cuando iniciamos el ciclo, planteamos que nos parecía importante hablar de trabajo, porque sostiene el mundo y la vida. Desde el trabajo podemos ver cómo pensamos, en él se reproducen las relaciones de poder y todo lo que somos y construimos como sociedad.
Estas construcciones y relaciones están atravesados no solo por la condiciones materiales, uno de los factores más determinantes es el género. ¿Gana lo mismo una mujer que un varón por el mismo trabajo? ¿se espera lo mismo de un mujer y un hombre? ¿tienen las mismas facilidades y oportunidades a la hora de ocupar cargos?
La cultura, las sociedades y los Estados cargan sobre los hombros de las mujeres responsabilidades enormes, tan grande como la de sostener la vida, se les exige que sean productoras y reproductoras.
Es por esto que a la hora de pensar sobre género y trabajo podemos retomar algunas de las preguntas ¿sobre quien recae el peso de sostener nuestro sistema económico y de vida fuera del horario laboral? ¿Cómo está valorado socialmente esa tarea? ¿y económicamente?
¿Que sucedería si el mundo girara con la vida en el centro en vez del dinero?
Estas cuestiones son las que nos mueven, por eso conversamos sobre estas cuestiones con la economista Mariana Garcia.
From the publisher's feed