Bajo Stalin, el fútbol era un instrumento de propaganda. El destino de los Juegos estaba en manos de la policía secreta y el ejército. Los registros desclasificados revelan los muchos secretos oscuros escondidos en la historia del fútbol ruso hasta la guerra fría.
Bajo el poder absoluto de Stalin se intensifica la utilización del fútbol como instrumento de lucha política y de propaganda soviética. En 1936 se crea el campeonato soviético con equipos que representan los diferentes estamentos del poder soviético. Uno escapa al control gubernamental: el Spartak.