Durante la Revolución Industrial, la economía británica había comenzado a crecer y, para mantenerla, la City de Londres necesitaba todo un nuevo conjunto de maquinaria financiera.
El Banco de Inglaterra ya existía, la Bolsa de Valores se puso en marcha en 1773 y en 1771 los suscriptores de Lloyds establecieron sus propias instalaciones justo al final de la misma calle.
Entonces la ciudad tal como la conocemos había comenzado a surgir, y estos nuevos mecanismos comerciales necesitaban un nuevo tipo de trabajador para operarlos; estos trabajadores se convirtieron en la columna vertebral de la clase media emergente.— Dan Cruickshank
Cruickshank viaja por Gran Bretaña para presentar la idea y los inventos de la Revolución Industrial que crearon las características de la vida urbana moderna.
La construcción de viviendas estandarizada con servicios integrados fue creada por arquitectos del boom inmobiliario del Westend como Thomas Cubitt.
El agua a alta presión procedente de tuberías de hierro fundido especificadas en la Ley Metropolitana de Pavimentación de 1817 conducía al moderno baño.
La elección del consumidor surgió a través de las fachadas planas y las ventanas de cristal de las galerías y desfiles de las fachadas de las tiendas modernas.
El marketing surgió de los catálogos, vallas publicitarias y vendedores, puerta a puerta de Josiah Wedgwood y Thomas Bentley.
La imprenta de vapor de Friedrich Koenig y Andreas Friedrich Bauer permitió al Times aumentar espectacularmente su circulación.
El diseño de interiores surgió de los nuevos tintes de colores vivos como el amarillo cromo de Louis Vauquelin