Santiago Laiglesia, su nombre siempre ha sonado como uno de los sospechoso del crimen de Helena Jubany. Ahora, 24 años después de aquel asesinato, el juez ha dictaminado su ingreso en prisión. Laiglesia vivía en el bloque en cuyo patio fue localizado el cuerpo sin vida de Helena. Ambos pertenecían al club excursionista de Sabadell, que ha colaborado lo mínimo en la investigación y, por si eso fuera poco, su ADN ha sido localizado en la ropa de la víctima gracias a los últimos avances científicos: los análisis genéticos. Todas las claves de este caso, que parecía llamado a cerrarse sin culpables, con Toni Muñoz, experto en tribunales de la Vanguardia y una de las personas que mejor conoce este caso.