Mari Trini desapareció de la faz de la tierra un verano, el verano de 1987. Tenía una niña pequeña llamada Beatriz y un marido mucho mayor que ella, llamado Antonio, pero apodado El Portugués, propenso a la violencia. Ahora, 38 años después, nuevas pruebas llevan a mirar a una balsa, en una antigua mina de flúor, donde un vecino dice que Antonio arrojó dos vehículos de su propiedad por aquellas fechas. Lo analizamos en este nuevo capítulo de Ganbara negra con las periodistas Isolina Cueli y Ana Gaitero, dos de las personas que más ha investigado esta historia triste, hasta dar con Antonio (que ahora supera los 80 años) en una residencia. Un hombre que sigue negándose a hablar del pasado.