En septiembre de 2024, Bernard Arnault visitó Shanghái y entró en dos tiendas de marcas chinas. Compró bolsos en Songmont. Pasó media hora en Laopu Gold. El hombre más rico del mundo en el lujo no estaba de compras. Estaba estudiando a la competencia.
Al mismo tiempo, en Europa, las marcas de automóvil chinas superaban en ventas a Mercedes-Benz en junio, a Audi y Renault en agosto, y cerraban 2025 con más de 810.000 vehículos vendidos en el continente — el doble que el año anterior.
En este episodio de CRITERIO, Juan Carlos Navarro analiza la convergencia de tres fuerzas que han creado el escenario perfecto para que el lujo chino entre en Europa con ventaja: la pérdida de poder adquisitivo del consumidor europeo, el debilitamiento estructural de las grandes casas europeas, y unas marcas chinas que llegan habiendo superado el test del mercado más exigente del mundo.
Y plantea la pregunta que nadie en el sector quiere hacerse todavía: ¿cuánto tiempo falta para ver una marca china dentro de LVMH o Kering? Porque en el lujo, el criterio es la ventaja.