¿Qué puedo hacer si no encuentro sacerdotes?”. Haz lo que
dice el Catecismo (n. 1457) El Papa lo explica así: "Es muy claro: si no encuentras un
sacerdote para confesarte, habla con Dios, es tu padre, y dile la verdad:
“Señor he cometido esto, esto, esto…, perdóname”, y pídele perdón con
todo el corazón, con el Acto de contrición y prométele: “Después me
confesaré, pero perdóname ahora”. Y enseguida volverás a la gracia de
Dios. Tú mismo puedes acercarte, como nos enseña el Catecismo, al perdón
de Dios sin tener a mano un sacerdote. Piénsalo: ¡es el momento! Y este es
el momento justo, el momento oportuno. Un Acto de contrición bien hecho,
y así nuestra alma se volverá blanca como la nieve”.