“El arte como origen de nuestra existencia histórica”
RESUMEN
En el presente trabajo se aborda, desde la perspectiva de la obra de Martín Heidegger El origen de la obra de arte principalmente, la cuestión de sí el arte sigue siendo todavía un modo esencial y necesario en el que acontece la verdad decisiva para nuestro existir histórico o si el arte ya no es el modo supremo en que la verdad se procura una existencia.
El arte como acontecimiento de la verdad, belleza, se torna histórica y de esta manera fundamental como origen de nuestra subjetividad –ya sea que seamos creadores de la obra o “cuidadores” de la obra de arte-, en palabras heideggerianas, el arte es fundamental como origen de nuestro Dasein histórico.
Así, el arte aparece como un modo fundamental en el que el Dasein es en el mundo: la obra de arte crea un mundo, da refugio y funda historia -fundar en el sentido de donar, fundar en el sentido de fundamentar y fundar en el sentido de comenzar-.
El arte aparece así como una posibilidad que el Universo presenta de encuentro: el Dasein puede encontrarse con los otros; el arte como fundamento que soporta la historia, el Dasein histórico de un pueblo.
El presente trabajo es una fundamentación, a partir de una serie de imágenes, de una propuesta de experiencia ontológico-histórica, es decir, de vivenciar las afirmaciones heideggerianas respecto del arte: siempre que acontece el arte surge algo por medio de un salto, es decir, hay una inicio; un diálogo; la historia experimenta un impulso de tal modo que empieza por vez primera o vuelve a comenzar.