Gracias.
Por aceptar que la vida es como es. Que perder no es exactamente eso. Sino aprender, crecer, madurar. Conservar tu esencia pese a quien pese. Pase lo que pase.
Gracias.
Por emperrarte una y mil veces en no desconocerte. En seguir adelante siendo siempre tú, para acabar descubriendo que ya no es necesario demostrar(te) nada.
Gracias.
Porque en el momento en el que descubres que la vida simplemente fluye es cuando te liberas y empiezas a vivir.
(Para no olvidar jamás que lo que fuimos entonces es justamente ESO que nos pasamos el resto de la vida buscando. ❤) Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals