¿Cuánta fe necesitamos para vivir en un mundo donde somos crucificados por carecer de dinero y estatus, donde proliferan las guerras, la explotación de los menos favorecidos y las injusticias, y donde ni siquiera tenemos los pies en la tierra debido a las mentiras del maligno - quien controla a los poderosos que nos crucifican sin piedad?
¿Y cuánta fe necesitamos para volver la mirada hacia nuestro Salvador a quien este mundo niega y crucifica con la incredulidad, el ateísmo y la secularización, y que, sin embargo, padece dolor y sufrimiento por todos nosotros para salvarnos?
¿Y cuánta fe necesitamos para confiar en Él - nuestro Jesús sufriente - y pedirle que se acuerde de nosotros cuando esté sentado a la derecha de su Padre en el Cielo, porque, a pesar de toda esta oscuridad, creemos en Él y en su Reino?
¿Y cuánta felicidad desbordará nuestros corazones al escuchar sus palabras diciéndonos que, ese mismo día, estaremos con Él en el Paraíso?
Esto puede sucederle a cada uno de nosotros si eliminamos - con una fe que no conoce límites - todos los obstáculos derivados de nuestra condición humana y de nuestra naturaleza caída, los cuales nos separan de las puertas del Paraíso que permanecen abiertas de par en par para nosotros.
El autor describe las características principales de estos obstáculos y ofrece consejos sobre cómo superarlos con éxito.