Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

Download on the App Store

Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda episodes

  • 579. El dragón y la niña (Infantil)

    Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.

    Juan David Betancur
    [email protected]


    Había una vez, en un bosque encantado, un pequeño dragón que vivía escondido de los seres humanos. El dragón Draco era conocido en toda la región porque solamente se le veía salir durante la noche y con su boca producia una llamarada cuando salia a cazar. Los habitantes del pueblo vecino al bosque le temian mucho y no se atrevían a entrar en el bosque por no encontrarse con Draco. 

     

    El Dragon vivía en una cueva llena de cristales que reflejaban la luz cuando el sol entraba por la puerta de la caverna. Durante el día la cueva de Draco tenía una iluminación mágica ya que los colores de los cristales se reflejaban sobre las paredes. Draco podía pasar horas y horas mirando los destellos de colores danzantes que provenían de sus cristales. 

     

    Un día una niña llamada lucero salió de su casa y curiosa se interno en el bosque del dragón. Después de un tiempo se sintió perdida y pese a que había intentado encontrar la salida no lo había logrado y ya la noche iba cayendo. De pronto con el ultimo destello de luz del sol vio como un brillo rozado aparecía en un lugar cercano que parecía una cueva. Era la cueva de Draco el dragón, pero la niña no lo sabía. Temerosa de pasar la noche en el medio del bosque decidio llegar a aquel lugar que tenía tan bella luz. 

     

    Con pasos lentos entro en la caverna y después de dar unos cuantos pasos la luz desaparecio ya que el sol finalmente se había ocultado. 

    La niña entro en pánico ya que no podía ver nada en el interior de la cueva. De pronto una luz apareció en el fondo de la cueva. Era la luz del fuego de la boca de draco que se alistaba para salir a cazar. 

     

    La niña salto asustada y sin quererlo hizo caer un pedazo de cristal produciendo un solido profundo con un enorme eco. 

     

    El dragón draco se paro al sentir el golpe del cristal al caer al suelo y enojado se acercó a donde estaba la niña. Con su nariz de dragón comenzó a olfatearla y finalmente se acercó a la niña que permanecia inmóvil. 

    La niña al ver semejante cara de dragón tomo energías y voluntad y dijo. 

     

    Lo siento me he perdido en el bosque y lo único que encontré para pasar la noche fue esta caverna. No quería molestarlo. 

     

    El dragón que nunca en su vida había estado cerca de un ser humano sintió el corazón de la niña palpitando a toda velocidad y sintió como la niña se agitaba. 

    No sabía que hacer pero la niña se sentía tan indefensa que algo dentro de el le decía que debía ayudarla. Con calma y calculando cada uno de sus pasos se acercó a la carita dulce de la niña y con sus garras delanteras le toco debajo de los ojos donde un pequeño hilito de lagrimas comenzaban a brotar.

    Con la voz más dulce posible le dijo a la niña 

     

    No te preocupes yo te ayudare a volver a tu casa. Pero antes tengo que llama varios amigos. Se que te parecerán terribles pero te confieso que son unos buenos amigos .Ven. 

    Saliendo de la cueva se encontraron con un venado, un lobo y un ratón del bosque. Los tres vieron asombrados como el dragón salia de su cueva con una niña de tiernos ojos que estaba llorando. 

    Los tres se acercaron y le preguntaron ….. Draco… Que sucede quien es esta nina. 

    Draco les comento que eran una niña del pueblo vecino y que estaba perdida y que era deber de el y de ellos encontrarle un camino hasta la entrada del pueblo. 

     

    Lo tres animales preguntaron inmediatamente. Dinos como podemos hacerlo y con gusto lo haremos. 

     

    Draco entro a su cueva y en pocos minutos regreso con un manojo de cristales que puso en tres conchas  grandes de caracol. Se las entrego a los tres amigos y les dijo. Corran con esta concha y comiencen a regar los cri

    7 min
  • 578. Sísifo (Mito Grecia)

    Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.

    Juan David Betancur
    [email protected]

    Había una ve un rey de  la antigua Grecia llamado Sísifo  Sísifo era el rey de Ephyra, que en su momento era una de las ciudades más prosperas. El padre de Sísifo era el rey Eolo de tesaria y madre era Enarete. 

    Gracias a que Sísifo era un rey muy astuto su ciudad Ephyra ] se convirtió en una ciudad muy próspera, un lugar donde fluía el comercio y las riquezas entraban y salían por la región tanto por tierra como por mar. Sin embargo, se decía que para lograr tal prosperidad sisifo recorria a todo tipo de trucos y engaños. 

     

    En el trato diario con aquellos comerciantes que pasaban por Ephyra Sísifo se encargaba de violar los acuerdos de hospitalidad llamado Xenia que el mismo Zeus había creado y que obligaba a todos a ofrecer generosas asistencia a los viajeros. Sísifo por su parte siempre que podía engañaba a los que pasaban por sus tierras y de forma despiadada incluso los asesinaba para quedarse con sus posesiones. Esto llevo a que muchos le tuvieran miedo. 

     

    el dios Zeus se entero de esto y enfadado por la forma despótica que tenía  el rey hacia los hombres y por no respetar la ley Xenia sentía que debía castigar a este rey desalmado. La gota que derramo la copa sucedió cuando Zeus secuestro a la nimfa Egina y Sísifo por asares de la vida pudo presenciar lo sucedido, Inmediatamente Sísifo corrió donde Asopo el padre de Egina y le dijo. 

     

    - He visto cómo Zeus secuestraba a tu hija Puedo revelarte dónde está, si me das algo a cambio.

     

    - ¿Qué es lo que deseas?, respondió Asopo.

    - Deseo un manantial para mi bella ciudad, una fuente que fluya por la Acrópolis de Corinto.

    - Así sea, prometió Asopo. E inmediatamente salió a perseguirlo y lo encontró en una zona baja, allí asopo se convirtió en rio caudaloso y anego la zona, Zeus se escapo convirtiéndose en piedra 

    Y así fue como Asopo recuperó a su hija, no sin enfurecer al dios Zeus, que tras las constantes afrentas de Sísifo, decidió castigarle para siempre. Le pidió a Tánatos, el dios de la muerte, que se lo llevara y lo encadenara en el Inframundo (un lugar similar al infierno). Pero, Zeus olvidó que Sísifo era una persona muy astuta, y no dudó que algo ocurría cuando vio aparecer a Tánatos. Para evitar que se lo llevara al inframundo, le invitó a comer en una celda y una vez que se hubo despistado, le encadenó y pudo escapar. 

    Con la muerte encadenada, ningún mortal podría ir al inframundo y Sísifo quedó satisfecho con su hazaña. Durante un tiempo, nadie murió, pero este hecho no podía pasar desapercibido y, al no recibir más humanos, Hades, rey del inframundo, enfureció.

    - ¡Cómo es posible que nadie llegue al inframundo!, clamó Hades a su hermano Zeus, ¡has de resolver esta situación de inmediato!

    - No te preocupes, enviaré a Ares, dios de la guerra, a liberar a Tánatos y a llevarte a Sísifo al inframundo, respondió Zeus. 

    Sísifo, mientras tanto, que sabía que Zeus vendría a clamar venganza, le pidió a su esposa que no le rindiera honras fúnebres cuando muriera. Y así fue, Ares atrapó a Sísifo, le llevó al inframundo y su mujer cumpló su promesa.

    Estando ya en el inframundo, Sísifo se acercó a Hades y se quejó: 

    - ¡Cómo es posible que mi esposa no cumpla con el deber de realizar mis honras fúnebres!, repetía una y otra vez Sísifo.

    Tanto insistió que Hades le dejó volver a la vida para que pudiera hablar con su esposa y reprenderle por tal afrenta. Sin embargo, el astuto Sísifo no tenía intención de volver al inframundo y se quedó en su ciudad durante muchos años hasta que accedió a volver allí. 

    Estando de vuelta de el inframundo, Zeus y Hades, hartos de los ardides y engaños de Sí

    8 min
  • 577. El rey y el mendigo

    Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.

    Juan David Betancur
    [email protected]

    Habia una vez un niño que había nacido de muy noble cuna. Su padre era un rey muy justo y bueno que había dedicado su vida a servir a su pueblo. El rey desde que nacio el niño trato de ensenarle como gobernar y como ganarse el favor de sus súbditos. Así que desde pequeño el niño comenzó a asistir a las diferentes sesiones en las cuales su padre recibía a los cortesanos. 

     

    Desde muy temprana edad el muchacho mostraba cierta apatia por las funciones de sus padre. Así que cuando los habitantes del reino llegaban a solicitar algún favor de su rey, el niño no mostraba ningun respeto por ellos y muchas veces se reia o burlaba de la apariencia o de las necesidades de los que allí asistían. 

     

    El rey padre cada día se sentía más y más frustrado por la insolencia de su hijo y un día decidio enviar a su hijo a lejanas tierras para que creciera lejos del palacio. 

     

    Paso el tiempo y el rey viejo murió. Al morir los emisarios del reino viajaron hasta la más remota localidad y encontraron allí al joven ya convertido en un muchacho de unos veinte anos. El muchacho recibió a los mensajeros y con el natural dolor de recibir la noticia de que su padre había muerto se alisto para viajar al castillo real y allí adoptar el papel de rey. 

     

    Cuando llego al castillo mando a llamar a todos los asesores de su padre y cuando todos estaban presentes los mando a matar diciendo que el no necesitaba de consejos de nadie. Solamente dejo solo tres  hombres. El más viejo de los asesores de su 

     

    El joven ya con el poder absoluto comenzó a vivir como un rey despota con poco cuidado de los intereses de los pobladores y comenzó a crecer el descontento entre los habitantes.

     

    Un día el viejo asesor le dijo al rey que había detectado entre los cortesanos gran malestar y que al igual que lo había hecho su padre debería permitir que sus súbditos pudieran manifestarle su opinión y necesidades. 

     

    El joven rey rio a carcajadas  y para burlarse de las recomendaciones de su viejo asesor mando a que le trajeran a su presencia a los primeros tres cortesanos que se encontraran en la plaza del pueblo. 

     

    Los guardias salieron raudos y llegando al pueblo vieron un comerciante, un albañil y un viejo mendigo. A los tres los montaron en un carruaje y los llevaron al castillo. A empujones los llevaron a la presencia del joven rey. 

     

    El rey se levanto del trono y acercándose a el comerciante le pregunto. 

     

    Dime que soy yo. Un tirano o un gobernante. 

     

    El comerciante que tenía gran experiencia en llevar palabras lisonjeras a los oídos de los hombres le dijo. 

     

    Su majestad no soy digno de expresar mi opinión sobre la grandeza de su persona, pero ya que usted me lo pide le puedo decir que usted sin duda alguna es un gran gobernante. 

     

    Un gran gobernante dices tu…. Tamaña insolencia decirme que soy un gran gobernante sin que tu mismo lo puedas creer. Guardias llévenselo inmediatamente y ejecútenlo.

     

    El albañil y el mendigo vieron con asombro como se llevaban a aquel comerciante y se prepararon para recibir la misma pregunta. 

     

    Oye tu albañil acércate a mi y dime. Yo que soy yo. Un tirano o un gobernante. El albañil que ya conocía la suerte de aquel que dijera que era un gobernante no titubeo y con voz fuerte le dijo. Tu eres el más grande tirano que hay en el mundo. Tu eres eso un Tirano. 

     

    Fue tal el entusiasmo con que el albañil dijo eso que el joven rey titubeo y luego de un corto silencio le dijo. Valiente eres de decirme eso pero igualmente me siento insultado por como me calificas. Guardias llévense y ejecútenlo. 

    7 min
  • 576. Los primeros Vaupes (Colombia)

    Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.

    Juan David Betancur
    [email protected]

    Había una vez en el Vaupes colombiano un trueno que retumbo en la noche oscura previa a la creación de los hombres. El trueno retumbo tan duro que se le quebró la punta cuando golpeo la tierra. De allí esta punta reboto y se clavo en cielo inicial. El cielo se resintió y se hizo una herida profunda que comenzó a gotear sangre. 

    Aquella sangre pronto se seco formando un coagulo que fue removido por la lluvia y transportado por la brizna. Cuando la partícula de sangre caía en la tierra de allí salía  un hombre. 

    Como los hombres no conocían las costumbres de aquel mundo sintieron miedo y corrieron a una gruta que encontraron al pie de una montaña. Y allí juntos comenzaron a desarrollar hilos de pensamientos formando una madeja de ideas que no tenía forma definida ya que no sabían cual seria su suerte y que pasaría más adelante. 

     

    En esta confusión mental se encontraban cuando comenzó a salir el sol con sus primeros rayos de la mañana. 

     

    Con la luz del sol su mente y sus ojos comenzaron a abrirse  y poco a poco comenzaron a recibir los primeros colores de la alborada que les llenaba su mente y su vida. 

     

    Y todos comenzaron a saltar de una alegría que no comprendían porque hasta ese momento no tenían el concepto de cansancio, ni el de sueño ni el de la sed. De pronto con el paso de las horas y mientras el sol avanzaba en el cielo sobre sus cabeza comenzaron a sentir un inquietud en el estomago. 

     

    De nuevo no sabían que era lo que sentían pero vieron como una bandada de guacamayas se posaban sobre una ramas y comenzaban a rebanar unos bultos extraños de colores. 

     

    Con algunos de estos bultos que eran las frutas del árbol y que habían caído los hombres comenzaron a imitar a las guacamayas y sintieron el sabor dulce hasta que la sensación en su estomago desapareció. 

     

    Cuando el sol comenzaba a ocultarse, temerosos se dirigieron a la gruta donde habían pasado la noche anterior y allí esperaron y esperaron. Pero de pronto Daiamu, la madre del sueño entro a la gruta y les cerro los ojos perdiendo ellos la conciencia de lo que sucedía. De pronto con la nueva salida del sol volvieron a la conciencia y de nuevo comenzaron a sentir la inquietud en el estomago. 

     

    En el nuevo día decidieron explorar un poco más allá y encontraron un rio que recorría una tierra verde. El rio tenía en su interior algunos animales de colores que aleteaban alegremente. 

     

    Su boca se sentía extraña. Sentían una necesidad, pero no sabían de que. Pero en ese momento vieron un venado que se acercaba al rio y abriendo su boca tomaba de aquel liquido del rio y luego se alejo feliz. 

     

    Se preguntaron que era eso que el venado había hecho y acercando sus bocas al agua del rio tomaron de aquello y sintieron una frescura que calmaba la sensación que tenían aquella mañana. Habían descubierto el agua y como saciar su sed. 

     

    Durante el día vieron más animales comiendo frutas de otros arboles y imitándolos descubrieron nuevas frutas para comer. 

     

    Con la noche volvieron a la gruta y volvieron a sentir la presencia de la Diosa Daiamu que los hacia perder la conciencia. 

     

    A la mañana siguiente volvieron al rio y después de tomar agua observaron como los peces seguían allí moviéndose alegremente. Decidieron imitarlos y sintieron la frescura del agua en su cuerpo y que esta les quitaba el calor sofocante del cuerpo. 

     

    7 min
  • 575. La vasija de Barro

    Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.

    Juan David Betancur
    [email protected]

    Había una vez un par de vasijas de barro que habían sido creadas hacia más de 50 años. Las dos vasijas de barro tenían una función muy importante desde su nacimiento. Debian acompañar a su dueña colgando de una vara hasta el pozo del pueblo que se encontraba a las afueras del pueblo en una pequeña colina. La zona donde este pueblo se asentaba era semi desértica y la única fuente de agua con la que el pueblo contaba era aquel pozo situado a casi 5 kilómetros desde las murallas que lo protegían. 

     

    Todos los días las mujeres del pueblo tomaban su vara metálica, le colgaban dos vasijas de barro y recorriendo los casi  5 kilometros llegaban al pozo donde extraían el agua que requerían para su diario sustento.  Pues estas dos vasijas de barro gemelas habían recorrido el trayecto miles de veces y siempre cumplían cabalmente con su deber. Acarreaban el precioso liquido hasta la casa para saciar la sed de los moradores y cumplir con todas las necesidades de la cocina y el aseo. 

     

    Un día después de un poco más de 50 años de cumplir con sus tarea una de las vasijas de barro, aquella que se transportaba en el lado izquierdo noto que su superficie se había resquebrajado levemente. Debido a esto un muy fino hilo de agua comenzaba a salir de ella y bajando por la superficie comenzaba a caer ese hilillo de agua hacia el suelo mientras su dueña iba caminando de regreso del pozo. 

     

    La vasija izquierda, orgullosa como era de haber cumplido por tantos años con su labor, se sintió preocupada ya que nunca había dejado caer ni una gota de agua en todos sus años de vida. Inmediatamente pensó. Bueno me ha sucedido esto seguramente por la edad. Pero estoy segura que mi dueña lo notara y pondrá algún elemento dentro de mi que impida que el agua siga saliendo. 

     

    Pasaron los días y la vasija se dio cuenta que la dueña no había hecho ningun esfuerzo por reparar la pequeña fisura y ahora la vasija estaba bien preocupada. Con curiosidad le pregunto a la vasija derecha si ella estaba intacta o si tenía también alguna pequeña rajadura. La vasija derecha se rio y le dijo… Yo no…. Nunca… Yo estoy perfecta como lo he estado desde el primer día. 

     

    La vasija izquierda se sintió avergonzada ya que la respuesta de su gemela la dejaba más inquieta. Sabía que esa pequeña grieta la llevaba a perder una buena porción del agua durante el largo trayecto desde el pozo hasta el pueblo. Sabía que el agua era escasa y que se necesitaba cada gota que se pudiera llevar. Así que mil temores comenzaron a llenar su mente de barro. Pensaba que tarde o temprano la dueña se daría cuenta de la diferencia de agua acarreada en ambas vasijas y seguramente iría al mercado del pueblo en busca de otra vasija con que reemplazarla y ese día la desecharía y la dejaría abandonada en algún rincón de la casa. Y jamás jamás volvería a ser útil. Seria el fin de su vida como portadora de agua. 

     

    Siguieron pasando los días y de nuevo no había ningun cambio. La dueña tomaba las dos vasijas las colgaba de su palo de madera y caminaba hasta el pozo, recogia el agua llenando las vasijas y caminaba hasta el pueblo. La vasija notaba que incluso la dueña cantaba durante el trayecto y en cada viaje aumentaba la preocupación de la vasija. Seria ese su ultimo viaje se preguntaba. 

     

    Un día después de meditarlo la vasija izquierda decidio que debía aclarar de una vez por todas la situación con la dueña y terminar así con su angustia diaria. Tomando todas las energías posibles hizo algo que ninguna otra vasija en la historia se había atrevido a hacer. Hablo. Usando su boca de barro le dijo a la dueña cuando la iba a recoger. 

     

    Dueña mia, espera tengo algo que decirte. La dueña se extraño de ver como una vasija le hablaba

    11 min
  • 574. El primer fuego (Mito Cherokee)

    Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.

    Juan David Betancur
    [email protected]

    El Primer Fuego

    Había una vez en el mundo cherokee Al principio de los tiempos después que los animales y los bosques se habían creado la falta de fuego, y el mundo era frío y hostil para los animales y para los hombres . Sobre todo en los tiempos de invierno. El dios de Los truenos un día se apiado de los animlaes y envió un rayo que cayo en lo alto de un sicomoro hueco que estaba en una isla rodeada por un rio muy caudaloso.

    Los animales que vivían al otro lado del rio no podían ver el fuego pero si veían el humo que salia por la parte superior. Además podían sentir el suave calor que emitia el arbol. Pero había un problema. No podían acercarse a la isla porque las aguas torrenciales de aquel rio se los impedia. Así que para traer el fuego a su lado del rio necesitaban la colaboración de los animales que tuvieran alas o supieran nadar Llamaron a un consejo para decidir quien pasaría volando en busca del fuego . 

     

    Los peces inmediatamente se pusieron como voluntarios para cruzar el rio y traer el fuego. Pero rápidamente fueron descartados ya que ellos no podían salir a la superficie y caminar hasta el sicamoro que ocultaba el fuego. Todos agradecieron las intensiones de los peces pero desecharon la idea inmediatamente. Luego estaban los pájaros, ellos podrían volar sobre el caudaloso rio y llegar hasta el tronco y allí tomar el fuego. 

     

    El primero que se ofrecio a hacerlo fue el cuervo. En aquella época el cuervo era uno de los animales más bellos de la creación y deseoso de mostrarse dijo que el cruzaría el rio y traería el fuego en su pico. Todos le agradecieron ya que era el candidato perfecto. Era fuerte, ágil y tenía el tamaño requerido. Así que todos lo vieron volar en dirección a la isla con el arbol en llamas. El Cuervo volo alto y con su vuelo rápido cruzo el rio y se poso en lo alto de aquel sicomoro. Pero en el momento que se posaba salió una llamarada desde adentro del arbol y una bola de fuego lo cubrió totalmente chamuscándole cada una de sus plumas, causándole un dolor profundo. . El Cuervo asustado salió volando de regreso y desde esa época el cuervo ya no tiene plumas multicolores sino blanco azabache y su cantar es estridente como un grito, y no pudo llevar el fuego de aquel arbol. El siguiente fue el buho búho chillón (Wa huhu) que pese a su pequeño tamaño era muy valiente y ofreciéndose dijo que el traería el fuego. Volando cruzo el rio y al igual que aquel cuervo se poso en lo alto de aquel sicomoro hueco pero sin haber hecho caso de lo que le había pasado al cuervo miro hacia abajo por el tronco del sicomoro y de pronto sintió una ráfaga de aire caliente que subio y le quemo los ojos. El buho chillon adolorido  y casi ciego por el calor en sus ojos regreso al otro lado y renuncio a traer el fuego. Después de un tiempo sus ojos se curaron pero recuerda el dolor que le causo aquella bola de calor y su sonido es de lamento. Además sus ojos quedaron marcados con un halo rojo. 

     

    El siguiente voluntario fue el bujo ahuyador. Este buho volo y se acercó al arbol con más cuidado, pero curioso se acercó a lo alto del arbol en el momento que una bocanada de ceniza blanca se elevaba por lo alto. Afortunadamente cerrando los ojos salvo su vista pero alrededor de sus ojos se formo un anillo blanco. Temeroso volo de regreso y pese a que lo intento nunca pude deshacerse de aquel anillo blanco de sus ojos. 

     

    La situación estaba desesperada. Los pájaros se negaban a volar hasta el arbol debido a la mala experiencia de el cuervo y los búhos así que tendrían que recurrir a otro animal 

     

    La serpiente Uksuhi, pequeña pero valiente dijo que ella nadaría con todas sus fuerza y que llegaría hasta la isla. Y así lo hizo. Nadando y arrastrándose a través de la hierba llego hasta la base del arbol y

    9 min
  • 573. El primer murcielago (infantil)

    Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.

    Juan David Betancur
    [email protected]

    Había una vez en los inicios de los tiempos cuando los animales había sido creados un murciélago que por azares de la creación dios lo había creado sin mayor gracia. El pobre murcielabo había sido creado con las alas grandes como las de las mariposas, pero su piel era de un solo color y sus alas no tenían la gracia colorida de aquellas mariposas. De hecho en aquellos tiempos el nombre original del murciélago era Biquidibela, que significaba mariposa desnuda o mariposa en carne. Era tal la desgracia de aquel primer murciélago que un día acosado por el frio no aguanto más y decidio volar hasta el cielo con sus amplias alas y encarar al mismísimo Dios. 

     

    A las puertas del Cielo llego el Murcielago y cuando lo dejaron entrar al amplio salón donde se encontraba Papa Dios el murcielado con voz envalentondada le dijo. 

     

    Su Grandeza. He venido aquí porque ya no puedo resistir más esta situación. Usted no me hizo grácil como las mariposas, no me hizo con plumas como las aves y además me dejo sin nada que me protegiera. Le pido que corrija esta situación ahora que no nos hemos procreado para que mis decendientes no sufran lo que yo he sufrido. 

     

    El dios con vos bondadosa le dijo. Y dime tu Murcielago que quieres que te de. Pues necesito que me de un buen plumon ya que el frio de la noche y de las cavernas me hace mucho dano, pienso que usted que todo lo puede me puede aliviar mis fríos en este momento. 

     

    El problema es que papa dios estaba en ese preciso momento trabajando sobre como solucionar otros problemas que le había quedado en la creación. Así que le dijo. 

     

    Mira mi amado murciélago. En este momento no tengo el tiempo ni los recursos para regalarte un cobertor de plumas, pero te propongo que te regreses a la tierra y me traigas una pluma por cada ave que te encuentres. Así el habiel murciélago se regreso y comenzó a buscar los pájaros más bellos. Vio un loro de vistoso plumaje y rápidamente le arrebato una pluma de cada uno de sus colores. Una roja, una amarilla, una azul y una, naranja. Luego volando vio una paloma blanca como la nieve recién caída. Allí se acercó el murciélago y le quito una pluma blanca. Luego vio un canario verde y le quito una pluma verde, luego vio un pato y con fuerza le quito una pluma café, luego vio un flamingo y le quito una pluma rosada. Y así recorriendo con sus fuertes alas el mundo entero fue recogiendo plumas de todos los colores posibles. Con tantos colores se fue forrando su cuerpo desnudo incrustándose estás plumans. 

     

    El resultado fue absolutamente fabuloso. El murciélago era sin duda el animal más bello de la naturaleza. Era tal que cuando volaba y se metia detrás de una nube se formaba un arcoíris que dejaba a todos los otros animales envidiosos. 

     

    Lo malo es que aquel murciélago que siempre se había sentido feo, se vio ahora convertido en un animal que envidiaban todos los demás. Y para aumentar el efecto decidio que todas las mañanas cuando salia el sol el ya no se ocultaría y volaría de tal manera que los rayos del sol reflejaran sus colores. 

     

    La otras aves comenzaron a sentir que aquel murciélago que antes era respetuoso se había vuelto arrogante y que parecía que siempre estaba ufanándose de su belleza. Era hora de que todas subieran al cielo y hablaran con papa dios. 

     

    Y así lo hicieron. Subieron las aves y las mariposas al cielo y entrando al salón de dios, como ya lo había hecho el murciélago días antes comenzaron a quejarse todas al mismo tiempo. El Dios que era bueno y bondadoso se sentó a escuchar las quejas.&am

    9 min
  • 572. El cacique Esmeralda (Leyenda Muisca)

    Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.

    Juan David Betancur
    [email protected]


    Habia una vez un pueblo muisca en las tierras que hoy ocupa el departamento de Boyaca en Colombia. Los muiscas que vivían en la comarca de guacheta eran dirigidos por un cacique que tenía una niña de una belleza tal que se decía que era hija de la luna y las estrellas. 

     

    La niña a medida que crecia iba mostrando dotes extraordinarias y se decía que era capaz de predecir el futuro y que podía ver claramente lo que le sucedería en el futuro. Un día la niña despertó y corriendo se acercó a el bohío de su padre que se encontraba reunido con los sabio de la tribu muisca. La niña sin percatarse que su padre podía estar ocupado en temas de gobierno le dijo. 

     

    Papa, papa he soñado que soy grande. He soñado además que hay una piedra verde a mi lado que me mira con delicadeza y tiene una luz que ilumina todo a su alrededor. He sentido además que de aquella piedra verde sale una vibración que llena mi corazón y el corazón de todos los que están cerca. Es una piedra mágica.  Además senti que esa piedra es una extensión de mi propio ser. 

     

    El cacique y todos los sabios de la aldea que se encontraban allí reunidos, soltaron la risa y con dulzura abrazaron a la niña mientras reconocían que la imaginación de aquella niña de solo 6 años era mayor que lo que se esperaría de algún otro niño de su edad. El padre llamo a la madre de la niña y le pidió que la llevara de nuevo a su casa para que descanzara y jugara con sus hermanos. 

     

    La madre presurosa tomo a la niña y se dirigió a su bohío. Pero con el paso del tiempo la niña seguía insistiendo que algún día su vida cambiaria como lo había soñado. Después de varios años la niña ya doncella recibió la visita de un rayo de luz que la traspaso. 

     

    La niña quedo embarazada y después de 9 meses la joven pario una piedra verde con rayos fulgurantes que iluminaban todo a sus alrededor para asombro de su padres. Los Hunza no conocían hasta ese momento las esmeraldas y así no pudieron saber que era aquella roca del tamaño de un bebe que estaba junto a la joven princesa. 

     

    La voz corrio por toda la región y de todas partes vinieron a ver la rutilante piedra verde que había parido la hija del cacique. Con los días aquella piedra verde fue tomando la forma de un niño con torzo, brazos, piernas y cabeza. Aquel niño recibió el nombre de Goranchacha y una vez formado mantuvo su color verde y la luminiscencia propia de una esmeralda. De su cuna partieron millones de mariposas azules que volando comenzaron a recorrer las altas montañas, los ríos, los lagos y las planicies llevando el mensaje de que un niño piedra había nacido para dirigir el futuro de los pueblos. 

     

    De esta manera las tribus muiscas, muzos y caras recibieron el mensaje y partieron a conocer aquel niño del que las mariposas azules les hablaban. 

     

    Allí en el bohío de su madre encontraron un niño de color verde resplandeciente que brillaba a tal grado que no podían mirarlo de frente. Solo podían observarlo de espaldas. El niño además tenía el don de la clarividencia que tenía su madre, y de esta manera podía ver el futuro. 

     

    Con los años el abuelo murió y siendo el ya un joven adulto tomo las riendas de los destinos de su pueblo convirtiéndose en el cacique  Goranchacha que significa dios del Sol. 

     

    Cuentas los que saben que el cacique fue un hombre bueno y justo que tenía como maestro al dios Bochica que había llegado a sus tierras para enseñarles a los muiscas a cultivar las tierras del altiplano cundiboyacense. Coranchacha como discípulo de Bochica decidio salir a conocer los pobladores de la amplia sabana y en sus viajes comenzó a recibir imágenes de un futuro terrible para las tribus.  Las imágenes l

    7 min
  • 570. Apolo (Millenials)

    Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.

    Juan David Betancur
    [email protected]

    Habia una vez una diosa llamada leto que embarazada de Zeus tuvo que huir porque hera con h la quería cancelar. Pero ella pudo escaparse a una isla flotante y allí con la ayuda de otras diosas pudo finalmente tener un par de niños. El muy conocido apolo que seria realmente el primer influencer conocido y artemisa que era una diosa de los más de cazadora. 

    En fin siguiendo con la historia teníamos que cuando nace apolo lo primero que desea hacer es vengarse de aquella serpiente llamada piton  que estaba persiguiendo a su madre leto, va y la busca por toda Grecia y llegando a Delfos la encuentra ahí medio dedicada a proteger molestar la vida de los habitantes de Delfos. Dicen que de desocupada se dedicaba a enturbiar el agua de los manatiales, a robar el ganado de los aldeanos y cuando no tenía nada que hacer iba y asustaba a las ninfas. En fin una joyita la tal Piton. Así que Apolo fue la busco y la mando al papayo con unas flechas bien afiladitas que tenía.  Y fue tal la felicidad en Delfos de quitarse de encima semejante culebra que cada ocho anos celebraban los juegos Piticos…. Para que esa no se volviera a aparecer y ademas le montaron a apolo un templo divino, divino. 

     

    Y así pues comenzó apolo sus aventuras. Se decía de el que era una pinta como nadie más en ese momento. Que era alto, bien formado y de pelo negro ensortijado con tonos azulados. Cuanta ninfa había por ahí quedaba enamorada de el. Y las que no caian a sus pies pues el les caia y las perseguia.  Eso le paso con Dafne la hija del dios rio Peneo. Dicen en x que después de regresar de Delfos y haber matado a la serpiernte Piton, Apolo se volvió como medio engreido y creidito. Y mientras viajaba por toda Grecia presumia de su habilidad con el arco y la flecha. 

     

    Y un día se encontró con el dios Eros (cupido para los romanos) que era el dios de el amor y que se pasaba todo los dias por ahí revolotiando con sus flechas envenenadas de amor. (Se advierte que la figura moderna de cupido como ese angelito regordete y rosadito no era la versión original) Eros era un dios de verdad y se sentía muy orgulloso de llevar el amor a todas partes. 

     

    Pues resulta que Apolo lo vio y se burlo de el diciendo que el era mejor arquero que Eros. Y eros se delico y decidio demostrarle a apolo quien era el que mandaba la parada. 

     

    Así que cuando vio pasar a Apolo por donde estaba Dafne tomo una flecha de oro con punta de diamante, que eran las que usaba Eros para incitar el amor y fuaquete se la mando directo al corazón de apolo y este quedo intensamente enamorado de la bella Dafne. Pero para acabar de ajustar Eros tomo una flecha de hierro con punta de plomo que provocaba el rechazo absoluto del amor y fuaquete se la mando directamente al pecho de Dafne y así con apolo bien tragado, Dafne por su parte lo odiaba.  Y eros se sentó a reírse de Apolo. 

     

    Pues Apolo empezó con todo. Con noticas de amor, con corazoncitos, con esquelas de amor, con declaración en tiktok y nada. Absolutamente nada le resultaba. Dafne seguía sin pararle bolas. 

     

    Y luego comenzó a estokiarla. La seguía, la celaba, le mandaba mensajes por watsapp y finalmente tuvo el descaro de llamarla sin haberle preguntado antes. Terrible osadia. 

     

    Con eso Dafne ya dijo… enough is enough y cogio las de Villadiego como decían antes. Se piso, se volo, se perdió. Y claro apolo que tenía la flecha en el corazón comenzó a perseguirla, y finalmente desesperada le pidió ayuda a su padre el dios rio Peneo y este viendo como apolo la acosaba la convirtió en el arbol de laurel. Y así cuando por fin apolo la pudo abrazar ya ella era solo tronco, ramas y hojas de laurel.

     

    Frustrado Apolo se prometio que aunque fuera un arbol siemp

    11 min

About Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

From the publisher's feed

Este podcast está dedicado a los cuentos, mitos y leyendas del mundo.

More shows like Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

Radio Ambulante by My Cultura, Radio Ambulante and iHeartPodcasts

Radio Ambulante

4,433 Listeners

DianaUribe.fm by Diana Uribe

DianaUribe.fm

1,543 Listeners