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¿Eres de los que está en lucha constante con la gestión del tiempo? Como freelance, es fácil pensar que la productividad es la solución a todos los problemas de crecimiento y facturación. Sin embargo, el diseño gráfico se escapa en muchas ocasiones a los consejos generales sobre cómo ser productivo.
De hecho, en este episodio quiero compartir contigo los 4 errores que, como creativa, he aprendido a evitar para ser realmente más productiva.
¡Hola! Estás escuchando el Episodio 11 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design.
En este podcast me gusta compartir el backstage de mi estudio y mis aprendizajes como emprendedora creativo, y ya te digo que algunos de ellos me costaron años para aprender.
Hoy vamos a hablar de un tema que resulta muy atractivo para los freelances: la productividad. Hay miles de apps, agendas y artículos sobre el tema y creo que esto tiene una explicacion sencilla: parece que la productividad sea la clave para aumentar nuestra facturación y muchas veces no requiere, al menos en apariencia, muchos esfuerzos por tu parte.
Quiero compartir contigo lo que considero que son los 5 errores más grandes que cometen los diseñadores gráficos freelance cuando intentan ser más productivos.
¡Vamos allá!
El primer error, súper común, es vivir buscando la app o el método que será LA solución a todos tus problemas empresariales. Aiii, ojala funcionará así, tan fácil como copiar y pegar una texto, ¿verdad? Pero no es así, en el fondo lo sabes. No hay nada que pueda funcionar para todo el mundo, ni soluciones únicas. Vas a necesitar combinar varias técnicas y herramientas en tu negocio para crear tu sistema, lo que se adapta a ti, a tu personalidad a tus ritmos.
Por ejemplo, una de las tácticas super de moda que he visto en las redes desde unos meses es el 5am club: gente que se despierta a las 5 de la mañana cada día para cumplir más cosas. Qué quieres te diga, yo toda técnica de productividad que empieza por restarme horas de sueño, la descarto de inmediato. Es que la falta de sueño me convierte en mala creativa, mala persona incluso, mi pareja lo sabe, y me hace olvidar cosas, o hacer faltas de ortografías. Es así, no es cuestión de sistema o de voluntad, es cuestión de conocerse a uno mismo. Busca información, apps y tácticas sobre productividad, claro, pero sé crítico, no te dejes engañar por la idea de que has encontrado por fin LA cosa que te va a solucionar la vida.
Segundo error, soñar despierto. Es decir, muchas veces cuando quieres ser más productivo, empiezas a hacer super planes, como si fueras una máquina (y de paso como si tu cliente lo fuera también).
Te voy a decir una cosa.
Estamos haciendo un trabajo creativo, eso es una actividad exigente, no puedes ser productivo creativamente las 24 horas del día. Necesitas reponer energía y la inspiración, además de crear condiciones favorables a la creatividad. De esto hablé de forma más extensa en el primer episodio del podcast, por si te interesa. Y por otro lado, cuando estás dibujando estos planes, intentando encajar más proyectos en el mes… te olvidas que el trabajo no lo puedes hacer solo, como mínimo necesitas briefing y feedback de parte de tu cliente, y posiblemente trabajo de parte de otros colaboradores. Ellos también son seres humanos y seguramente tienen otros proyectos y tareas que hacer. En tus procesos, es importante que contemples el tiempo que necesitan ellos para hacer su parte del trabajo. Esto es ser realista :)
Tercer error: buscar incrementar la cantidad de proyectos que puedes asumir al mes. Claro, parece la forma más rápida de ganar más dinero, si. O a lo mejor lo que quieres es dejar de hacer horas extras. Te entiendo, perfectamente, las horas extras son odiosas. Conseguir esto es posible si, pero es probable que la productividad no sea la solucion que necesites.
Empecemos por la base: ¿has calculado alguna vez la rentabilidad de tus servicios?
Apuesto que no. No es lo primero que hacemos, es cierto. Pero imagínate, y es algo muy común. ojo, que después de calcularla te das cuenta que tu servicio no es rentable, que solo cubres gastos con tu trabajo. ¿De qué sirve integrar más proyectos no rentables al mes? Igual no necesitas ser más productivo, sino más premium.
De la misma manera, deberías asegurarte de que tu modelo de negocio es sostenible y alineado con tu personalidad. A veces nos enfocamos mucho en el “¡quiero más!” sin pensar en lo que será el día a día si lo conseguimos. Así que revisa las bases primero.
El cuarto error: olvidar dejar tiempo para la gestión y promoción de tu negocio. Imaginarte que vendes diseño de banners para web. En una hora, haces un banner. ¿Trabajas 8 horas al día? Son 8 banners que puedes hacer… ¿sí, seguro? Pues no claro, vas a necesitar tiempo para intercambiar emails y reunirte con tus clientes, para hacer tus facturas y demás gestiones cotidianas del negocio.
Además, es importante que sigas captando clientes nuevos, por lo que habrá que dedicar tiempo a crear contenido y promocionarte. ¡Todo esto es mucho tiempo! Es normal llegar a dedicar el 50% del tiempo o más a todo esto. Por eso digo siempre si lo que te gusta es diseñar y no quieres hacer lo demás, no seas freelance. No ahora en serio, acuérdate de contemplar todas estas tareas cuando intentes aumentar tu productividad. Son tan importantes como diseñar, si no más.
Espero que este episodio te haya inspirado, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.
Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.
Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.
Como se suele decir, el camino se aprende… ¡pues eso, andando! Pero yo creo que, como freelance, también podemos aprender de otros diseñadores gráficos que ya dieron sus pasos y están más adelantados en el camino.
Por eso, a partir de ahora, también habrá invitados en el podcast Happy Designer, que nos hablen de su trayectoria en el mundo del diseño gráfico, de su experiencia emprendiendo y sus trucos para mantenerse cuerdos en el tiempo. Y la primera invitada es Estíbaliz López, diseñadora de branding.
Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.
Los inicios de cualquier freelance que monta su negocio online de diseño gráfico son lentos. Sí, así de claro. Sin embargo, hay ciertas tácticas que puedes utilizar para impulsar tu negocio en esas primeras etapas. La regla de oro: utiliza aquellas que estén alineadas contigo, con tus valores y te acerquen al negocio de tus sueños.
En este episodio, te comparto 3 de las que yo utilicé en mis inicios para que puedas sacar tus propias ideas y pruebes.
¡Hola! Estás escuchando el Episodio 09 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. En este podcast quiero compartir contigo la cara oculta de mi estudio, lo que no se ve en mi perfil de Instagram o en mi web. Es decir, cómo me organizo y qué hago en el día a día para que este negocio sea sostenible y siga siendo una ilusión abrir la persiana virtual del estudio cada lunes.
Los inicios son duros, lo sabemos y conseguir clientes es el meollo de la cuestión. La venta a puerta fría no es algo que funcione muy bien para este tipo de servicios (y de hecho no sé si sigue funcionando para algo, la verdad) y por otro lado montar un imperio online tampoco se hace en 2 días, aunque te lo cuenten.
Hay que tener paciencia, pero desde luego no significa esperar en tu casa a que te llegue el cliente ideal. Hoy quiero compartir contigo las 3 tácticas que más impulsaron mi negocio.
Mastermind:Oh, eso ha sido una revelación para mi. Ahí estaba, solita en mi casa, después de haber probado trabajar desde un coworking sin que esto me gustara demasiado (yo soy de trabajar tranquila, no tener que llevarme un tupper para la comida). Pero sí, me sentía sola, y me sentía la peor freelance que todo el mundo. Me apunté a un grupo de mastermind liderado por Deb Marín de Oye Deb, y esto me ayudó muchííísimo.
Conseguí primero, darme cuenta que todo el mundo que emprende duda, llora, se enoja, se siente un fraude en ocasiones. Suena mal, pero esto te hace sentir BIEN. Segundo, el funcionamiento del mastermind te permite desbloquear tus problemas en un plis. Llegas, explicas lo que te pasa y todos se ponen a reflexionar y ofrecerte soluciones, normalmente buenísimas porque son desde su perspectiva, ajena al negocio. Vamos oro puro. Además de esto, el grupo sirve para comprometerse a hacer algunas tareas importantes, tipo actualizar el portfolio, y eso ayuda a cumplirlas. Y bueno, finalmente, haces amistades, colaboraciones, siempre sale algo bueno. Hasta he montado un negocio con compañeras de Mastermind.
Marketing de contenidos:Lunes sí y lunes también. Ese ha sido mi lema en los inicios de Lunes Design. Es decir que publicaba cada lunes un contenido nuevo en mi blog y en mi newsletter, y luego lo promocionaba en las redes. Desde que empecé en 2015, el panorama ha cambiado mucho, pero el marketing de contenidos sigue siendo lo que mejor funciona. Eso sí, lo has de plantear un poco distinto a lo que te explicaba: hay podcast, vídeos, directos en redes… el formato, la frecuencia de publicación ha cambiado. Pero la esencia es la misma: compartir contenido de valor, demostrar tu expertise, mostrar tu estilo propio, y conectar de verdad con tu audiencia, a nivel emocional y humano. Elige el formato, un par de canales, y ¡lánzate! Acuérdate, sobre todo, de no hablar demasiado de ti salvo que aporte valor a los demás.
Networking (de calidad).No nos vamos a engañar: lo más rápido para conseguir los primeros clientes es que te recomienden otras personas. Si estás presente en la mente de 3 personas como diseñador, habrá poquitas oportunidades. Si consigues hacer networking con 50 personas… se multiplicarán radicalmente. En mi caso me apunté en 2016 a Extraordinaria, una comunidad de mujeres emprendedoras con eventos formativos en Barcelona. En este evento estaba practiamente exclusivamente mi publico objetivo, mujeres emprendedoras. Me presenté, hablé de mi negocio, escuche sobre el suyo, intercambiamos ideas, reflexiones… y poco a poco conseguí que parte de esta comunidad me tenga presente cuando necesitaban un diseñador y me recomienden cuando alguien les pedía un diseñador. Además, hablando con ellas, conseguí entenderlas mejor. Vamos, que me dio muchas ideas para artículos de blog y enfocar mi marketing en general.
Obviamente, esto no ha sido todo lo que hice, hay muchas más cosas que trabajé antes o en paralelo a estas acciones. Especializarme, definir mi servicio único, hacer fotos profesionales para mi comunicación, crear una estrategia de email marketing… y, una de las cosas más importantes, hice coaching personal para diseñar un negocio que realmente va conmigo, aparte de sanar mis creencias limitantes más chungas.
Pero la idea es que escojas una táctica, no diez, y ponerla a prueba en tu negocio si sientes que puede ir alineada con tus valores. Por eso, seleccioné esas 3, mastermind, marketing de contenidos y networking.
Espero que este episodio te haya inspirado y que te pongas manos a la obra con alguna de estas tácticas. Recuerda que en mi web lunesschool.com tengo más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.
Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.
Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.
¿Alguna vez has sentido que como profesional en diseño gráfico no estabas a la altura? ¡No salgas corriendo! Es más común de lo que crees entre freelance creativos y diseñadores. Se llama síndrome del impostor y hoy quiero contarte 5 consejos para hacerle frente y ¡qué no te detenga!
¡Hola! Estás escuchando el Episodio 8 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. He creado este podcast para compartir el backstage de mi estudio, cómo me organizo y qué hago para que mi negocio sea sostenible y me permita disfrutar de cada proyecto.
Hoy quiero hablarte de una sensación muy desagradable, la que sientes cuando crees que no estás a la altura profesionalmente, la que te invade cuando te comparas con otros diseñadores y parecen todos mejores y más capacitados que tú. Si te sientes un fraude, y crees que tarde o temprano el mundo se acabará dando cuenta de tu terrible secreto… sigue escuchando.
Esto tiene un nombre, se llama el síndrome del impostor, y en mi experiencia afecta mucho y de forma muuuy fuerte a los diseñadores y creativos en general.
Quiero compartir contigo el origen de este mal y cómo combatirlo.
Primero de todo, si eres autodidacta y piensas que es por eso que sufres del síndrome del impostor, ya te confirmo que le pasa a todo tipo de diseñadores, con muchos diplomas o ninguno, mucha experiencia laboral o muy poca. Todos sufrimos esto en algún momento, y hasta te diría que es más bien una lucha cotidiana. Obtener certificaciones no cambia esta sensación.
Entonces porqué sentimos a veces que somos un fraude. Te comparto mi teoría al respecto.
Bien, recuerda tus inicios. El primer diseño que hayas hecho en la vida. Puede que haya sido con Paint, cuando tenías 12 años, como fue el caso para mí o dibujando un logo para tu banda imaginaria en una libreta. Lo que sea :)
Apuesto que en este momento pensaste: ¡Ey, se me da bien aquello, ha quedado chulo! Y claro, al poco tiempo de prestar más atención al diseño y aprenderlo, te has dado cuenta que en realidad no, lo que hiciste en aquel entonces era más bien... una caca.
O sea que en cuanto ha mejorado tu criterio, te has dado cuenta de los límites de tus habilidades en este ámbito.
Y eso es lo que nos pasa de forma continua: que haya un salto entre lo que podemos hacer con nuestras manitas y ojos y lo que sabemos que es un buen diseño.
Sabemos reconocerlo, pero no sabemos hacerlo, no nos sale tan bien como nos gustaría, de lo que sabemos que es un nivel profesional. Con el tiempo, consigues reducir el espacio, este salto que hay entre tu conocimiento y tus habilidades. Hay momentos incluso en los cuales este espacio es muy pequeño, y entonces te sientes muy bien con tus proyectos.
Pero lo normal es que sigas mejorando tu educación visual, en paralelo de trabajar, por lo que al poco tiempo estás de nuevo en lo mismo.
Yo creo que ese es el origen del síndrome del impostor en los diseñadores.
Pero, si te paras a pensarlo, el hecho que te sientes así es buena señal: es señal de que estás en proceso de mejora, que estás elevando tu nivel, primero en tu educación y luego en tus habilidades, y así de forma repetida.
Esa es la forma de mejorar, no hay otra. Y si lo admito, es un poco doloroso el proceso.
Vale. ¿Qué podemos hacer cuando sentimos este síndrome? Te doy 5 consejitos:
Hacer una lista de nuestros logros y celebrarlos. Por muy impostor que te sientas, seguro que has hecho un recorrido, no estás en el mismo punto que cuando empezaste a diseñar.
Ayudar a los demás. Habla con diseñadores junior, contrata un becario, entra en el foro de Domestika para solventar las dudas de tus compañeros. Esto te hará entender que puede que no seas un experto absoluto, pero sí tienes experiencia valiosa por compartir.
Trabaja tu confianza y el desapego a tus proyectos. Muestra tu trabajo, ve a sesiones de critica de porfolio, o cuelga tu trabajo sin acabar en Dribble. Y ábrete a la crítica. Entiende que se critica a tu trabajo, no a ti como profesional. Eso es como todo, te acostumbras. Todos hacemos un proyecto un poco más mediocre de vez en cuando, no significa que seamos malos diseñadores, sino que hay una oportunidad para aprender algo más
Entra en un club de creativos o de emprendedores. Verás como toooodo el mundo tiene sus vulnerabilidades, sus dudas… Es impresionante, de verdad, estamos todos en las mismas, sea cual sea el nivel. Con el tiempo, he conseguido hablar con referentes del sector y te juro que alucine de la cantidad de dudas y malos momentos que han compartido conmigo.
No te compares. Cuando ves el porfolio o el instagram de un diseñador, ves los proyectos acabados, seleccionados con mucho mimo… ves lo que quiere enseñarte esta persona. No ves que para acabar este proyecto tan ha pasado 3 noches en vela, llorando de desesperación en pijama. Ni ves las 10 propuestas rechazadas por el cliente.
Espero que este episodio te haya inspirado, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo las plantillas en mi tienda y más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.
Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.
Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.
¿Quieres producir tu mejor trabajo como freelance? Seguro que sí, porque te apasiona lo que haces. Y para ello, en este episodio vamos a hablar de la parte previa al diseño gráfico y cómo gestionarla.
Dale al play y te comparto algunas ideas que puedes tener en cuenta para que esta etapa previa de briefing, en la que necesitas que el cliente haga los deberes, fluya.
¡Hola! Estás escuchando el Episodio 7 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. He creado este podcast porque creo que sentirse feliz con su trabajo va mucho más allá de dedicarse a lo que nos apasiona. Yo era directora de arte en agencias antes de crear Lunes Design, y dedicándome a lo mismo que ahora, estaba muy infeliz, por las condiciones, el ritmo, los procesos de trabajo y el tipo de cliente para los cuales trabajaba. Por eso he creado este podcast, para ayudarte a crear un negocio creativo sostenible (¡para ti!) y que te haga… pues eso, feliz.
Hoy vamos a hablar de clientes, justamente. Sé que muchos diseñadores sufren por las primeras étapas del trabajo de diseño: es decir, después de que te aprueben el presupuesto y antes de diseñar… o sea la parte de briefing, material y demás deberes que se supone que tienen que hacer los clientes antes de que puedas trabajar
Te voy a contar lo que has de tener en cuenta para que todo fluya en esta etapa y puedas empezar a diseñar con todo lo que necesitas entre manos para producir tu mejor trabajo.
Lo primero que has de hacer es definir bien tu servicioTe recomiendo mucho paquetizarlos. Es decir, básicamente, definir lo que entregas concretamente, para qué precio. Esto te permite crear tu proceso de trabajo estándar y saber lo que necesitas para llevarlo a cabo
La segunda cosa es dejar claro a tu cliente, de antemano, lo que vas a necesitar de su parte antes de trabajar.Parece obvio quizás, pero es justo que antes o en el momento de mandar presupuesto a tu cliente, le digas lo que vas a necesitar de su parte, usando un lenguaje sin tecnicismos.
Lo siguiente es Dejar tiempo para que hagan estos deberes.Según lo que tengan que pasarte, necesitarán más o menos tiempo. De la misma manera que tú necesitas tiempo para hacer el diseño, ellos necesitan el suyo para los deberes. Esto se resuelve dando una fecha de inicio un poco más alejada que al día siguiente. Ya sé que muchos clientes vienen con prisas, pero no tienes porque dejarlo todo para empezar con su proyecto vale, marcar la fecha de inicio de un proyecto es tan importante como la fecha de entrega del mismo.
Bien, seguimos con más trucos.
Tu papel es facilitar esta etapa previa al trabajo.Si necesitas que tu cliente te proporcione información, haz preguntas. Si se trata de que te mande material, abre una carpeta de Gdocs, regálale un pendrive, lo que se te ocurra para facilitar el proceso. Si tu cliente se mueve mucho online, manda formularios, si les va mejor hablar, haz las preguntas por teléfono. Es importante elegir el proceso y medio de comunicación en función de lo que necesitas pero también en función de la realidad de tu cliente
Otro punto interesante.
La idea es detectar los problemas recurrentes que te encuentras a la hora de obtener este briefing de parte del cliente y diseñar soluciones.Te voy a dar un ejemplo. En Lunes Design, antes del proceso de branding, me daba cuenta que al tratarse de emprendedores, sin todo un departamento de marketing para apoyarles, no tenían muy claro: su propuesta de valor, su cliente ideal, su DAFO y muchas cosas que son necesarias para que yo haga un buen trabajo de branding. Por mucho que reclame esta información, no la tienen, o no la tienen muy cerrada, y menos pensada en clave de estrategia de branding. Bien. Pues yo les ayudo con esta parte. He adaptado la técnica de arquetipos de personas de marca a mi tipo de clientes, he creado cuestionarios par obtener la información que necesito y en mi proceso esta contemplada esta parte, de preparar un briefing creativo como dios manda. O bueno, como yo necesito, al menos.
Así que te invito, si sueles tener problema en esta etapa, a hablar con tus clientes para saber por qué se bloquean, si es por falta de tiempo o otra razón a la cual podrías buscar solución
Mi último tip es ,muy simple.
Darles un plazo a tus clientes para estos deberes y mandarles un recordatorio.En plan simpático, ofrece tu ayuda por si están bloqueados. Recuerda que es probablemente la primera vez que les toca hacer este tipo de cosas.
Finalmente, quiero mencionar que hay quien penaliza a los clientes si no hacen su parte a tiempo, yo siempre veo un poco complicado empezar un trabajo así. Pero bueno, si dejar claro que cualquier retraso en esta etapa afectará el plazo de entrega, eso es normal.
Y hasta aquí mis consejos. Ahora ya no vale quejarse de los clientes que no cumplen con sus deberes, ves que hay muchas cosas que puedes hacer tú para que esta etapa fluya.
Espero que este episodio te ayude a ver la luz en tu proceso de trabajo con clientes, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo a la venta todas las plantillas de los documentos que uso en mi proceso de branding, los mismos que mando a mis clientes. También encontrarás más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.
Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.
Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.
¿Cómo saber si un logotipo es bueno o no? Puede que en más de una ocasión, como freelance, te hubiera gustado contar con una herramienta que te ayudara a dar respuesta a esta pregunta.
Bien, uno de los maestros del diseño gráfico ha creado el test perfecto para entender los rasgos que ha de tener un logo buenísimo. Dale al play y te los cuento.
Somos muchos los diseñadores que soñamos con crear trabajos de diseño realmente buenos. Como por ejemplo un logotipo, como el de Nike, de Apple o de Coca-Cola, icónicos y prácticamente inmortales, que solo requieren pequeñas actualizaciones estilísticas para resistir al paso del tiempo.
Pero ¿qué hace que un logotipo sea buenísimo?
Ojalá existiera un test para dar una respuesta sencilla a tan vasta pregunta… ¿verdad? A ver... ¡espera! ¡Existe! Al menos, existe un test para saber si un logotipo es realmente bueno.
Es un test que ha creado uno de los maestros del diseño gráfico: Paul Rand (el es el creador, entre otros, del logo de IBM y UPS, que quizás no te hagan soñar particularmente, pero hemos de reconocer el trabajo bien hecho, no?)
En su test, hay solo siete preguntas, pero ayudan mucho a valorar un logotipo (y en tu caso, compañero diseñador, a poder ver si estás diseñando un buen logo)
Para cada pregunta a excepción de la última, califica el logo con una nota de 1 a 10. Para la última pregunta, la nota será entre 1 y 15. Si el logo llega a la puntuación de 75 es perfecto; cualquier cosa por debajo de 60 es descartable.
Temblad, logos mediocres, vamos a ver las preguntas..
¿Es distintivo?
¿Se diferencia de la competencia? ¿De otros logotipos existentes? O ¿recuerda otra cosa?
¿Es visible?
¿Se ve claramente lo que representa? Un buen ejercicio para comprobarlo es pasar el logo a blanco y negro.
¿Es adaptable?
Un buen logo tiene que funcionar igual de bien en un rótulo de 2x3 metros, en una tarjeta de visita pequeña o en una camiseta serigrafiada.
¿Es memorable?
Tiene que impactar lo suficiente como para ser memorizado por el público y asociado con el producto o servicio al cual corresponde.
¿Es universal?
¿El significado se mantiene en otros países o regiones?
¿Es atemporal?
Si el logo usa la tipografía de moda o un efecto visual muy “a la última”, corre el riesgo de pasar de moda. El minimalismo muchas veces ayuda a huir de las tendencias.
¿Es simple?
Si puedes reducir el logo a un centímetro y distinguir algo o si puedes dibujarlo de memoria, es simple. Si no, no. Así de… simple.
Son preguntas de aparente sencillez pero matadoras. Prueba de hacer el test con logos de éxito, como el de la Nasa. Luego pon a prueba el logo de una peluquería, la que está al lado de la casa de tu madre…. ya me contarás.
Espero que este episodio te haya inspirado, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo las plantillas en mi tienda y más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.
Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.
Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.
Desde que eres freelance, ¿has dejado de tener vida? Lo sé, es fácil perder el Norte. Pero, para seguir siendo creativo y cuidar la calidad de tu trabajo de diseño gráfico, es imprescindible que pongas foco en equilibrar tu vida personal con la vida laboral.
Por eso, en este nuevo episodio, te hablo de mis fórmulas para darme espacio, sin callar mis ideas o matar la creatividad del momento. Spoiler: no hay una única fórmula posible, ¡encuentra la tuya!
¡Hola! Estás escuchando el Episodio 5 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. He creado este podcast para compartir el backstage de mi estudio, cómo me organizo y qué hago para que este negocio sea sostenible y me permita disfrutar de cada proyecto.
Hoy vamos a ver cómo equilibrar tu vida personal con la vida laboral.
Es tema delicado para cualquier emprendedor, pero siendo creativos, se puede convertir en tu mayor pesadilla. Si, porque a nosotros los diseñadores nos pasan cosas divertidas, tipo pensar una idea espectacular para un diseño a última hora de la jornada laboral, o usar nuestro tiempo libre para ver inspiración en Pinterest, y acabar con Photoshop abierto sin darnos cuenta.
Sin embargo, a medio-largo plazo, sabemos que debemos mantener un cierto equilibrio y tiempo para hacer otras cosas que trabajar, para que nuestros amigos no se olviden de nosotros y mantener hábitos saludables.
¿Cómo podemos mantener el equilibrio, sin callar nuestra creatividad tampoco? No pretendo haber encontrado una solución perfecta, pero te voy a dar mis trucos.
El primero: dejar el perfeccionismo para lo importante de verdad. A ver, no te conozco pero estoy segura que no estoy equivocada si digo que muchas veces acabas haciendo horas extras cuando ya tienes un diseño más que decente creado, peeero quieres mejorar esa cosilla que no te acaba de gustar o quieres probar esta otra idea que te molaba.
Esto no lo puedes hacer para cada proyecto, has de saber cuando puedes permitírtelo (o sea, cuando el presupuesto y el plazo ha sido suficientemente generoso para que lo hagas) o cuando te interesa hacerlo (porque va a ser un cliente recurrente, importante, o se trata de una pieza de autopromoción importante).
Pero no puedes convertir esto en un hábito. Menos es más, y muchas, muchísimas veces, estirar el tiempo no hace que hagas un mejor trabajo. Es mucho mejor parar, y si al día siguiente, viendo tu diseño con ojos frescos y la mente despejada, realmente quieres mejorar algo, date un tiempo concreto para hacerlo. Y siempre ten claro cuando parar.
Segundo truco: Cuando pares, desconecta de verdad. Nada de notificaciones, de mirar emails de trabajo, de estar en las redes con tu perfil profesional o de seguir pensando en tu actual proyecto. Es mucho más provechoso para la creatividad un descanso completo.
De esta manera pasan dos cosas:
Consigues tener perspectiva renovada sobre tu proyecto cuando lo retomes.
Dejas el subconsciente seguir dando vueltas al tema. Es cuando después ocurren estos momentos Eureka en la ducha o haciendo la compra. Esto es un mecanismo del cerebro que puedes aprovechar, pero para ello has de desconectar conscientemente.
El siguiente truco va relacionado con este: ten una libreta, o una aplicación de Notas en tu smartphone para apuntar estas ideas cuando salgan… y quitártelas de la cabeza.
Cuando surjan estas súper ideas y demás iluminaciones espontaneas, el objetivo es apuntarlas para no olvidarlas… pero no darle más vueltas si no es el momento de trabajar. Estarán entre tus apuntes cuando lo necesites, no sufras. Por cierto, a mi me encanta la app Bear, sí, se escribe como el oso en inglés, porque puedes ordenar tus apuntes con hashtags.
Y el último y mejor truco es… agendar lo personal primero.
Uso Google Calendar para planificar mis semanas, y siempre empiezo bloqueando el tiempo que necesito para mis imprescindibles para sentirme feliz y descansada. En mi caso, eso son mis clases de yoga, de cerámica, la hora y media que reservo para comer con mi pareja, el tiempo del paseo en el bosque a última hora…incluso, ese día OFF que me tomo de vez en cuando para ir a conciertos. Y luego, voy agendando lo laboral con el tiempo restante.
Sabes porque lo hago así? Porque sino parece que nunca hay tiempo para hacer deporte, quedar con amigos, cuidarse… y no es así, solo es cuestión de prioridades.
Repito, no soy perfecta, y hay semanas de más descontrol que otras, pero créeme, uno es mucho más creativo y productivo cuando tiene VIDA, con V mayúscula, al margen del trabajo.
Y hasta aquí mis trucos para mantener el equilibrio en mi vida personal y laboral. Espero que este episodio te haya inspirado, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo las plantillas en mi tienda y más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.
Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio
Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.
¿Y ahora qué? Si acabas de lanzarte como freelance, quizá esta es una de las preguntas que más te haces. Para comenzar con cabeza en el mundo del diseño gráfico, una de las cosas más importantes es crear un proceso de trabajo fluido.
En este episodio te cuento en detalle mi proceso de branding y comparto mis trucos para que puedas disfrutar de cada proyecto, desde el principio.
¡Hola! Estás escuchando el Episodio 4 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. He creado este podcast para compartir el backstage de mi estudio, cómo me organizo y qué hago para que este negocio sea sostenible y me permita disfrutar de cada proyecto.
Hoy quiero contarte cómo es mi proceso de branding en Lunes Design, desde el primer contacto del cliente hasta la entrega. Además, al final te voy a compartir un super atajo a todo este proceso, así que… quédate conmigo.
El proceso empieza cuando un cliente contacta conmigo, normalmente a través del formulario de mi web.
Si por la información que me manda el cliente creo que su proyecto encaja con mi negocio, mando mi respuesta con un enlace a Calendly para cuadrar una pequeña sesión de valoración por Skype.
Creo que para servicios de este valor, es mucho mejor hablar en directo. Primero, el cliente te puede explicar mejor a qué se dedica y sus objetivos, y tú, por otra parte, puedes explicar todo el funcionamiento de tu servicio, sin mandar un email infumable. Además, el cliente puede ver si le caes bien, y viceversa. Esto es importante en un proceso tan intenso como es el branding.
Y finalmente así tienes la oportunidad de resolver todas sus dudas y objeciones.
Después de la sesión, mando por email mi propuesta, con el precio, fecha de inicio y de entrega del proyecto.
Si el cliente acepta, pasamos a la parte de trabajo previo.
En este momento entra mi asistente en el proceso para gestionar el contrato, la facturación y también mandar al cliente sus deberes: un formulario con preguntas para recoger absolutamente toda la info del proyecto. Me gusta pedirlo por escrito, porque salen cosas más interesantes. Además, como normalmente tengo lista de espera para estos proyectos de branding, hay tiempo antes de la fecha de inicio para que el cliente haga este trabajo.
Cuando llegamos a la fecha de inicio del proyecto y lo tengo todo para trabajar, es cuando empiezo a trabajar en la estrategia de la marca. Antes de diseñar nada, sí. Esto me permite hacer diseños efectivos y no solo bonitos, y además así validamos con el cliente que le encaja el estilo que voy a seguir.
En esta etapa, defino un arquetipo de personalidad para la marca. Esto nos ayuda a construir una marca que conectará con sus futuros clientes, y además hace fácil crear un estilo y mantenerlo en el tiempo.
Es un método muy guay que puedes ver en Lunes Design si te interesa, tengo artículos de blog y un ebook, Brand Adicta, sobre el tema.
Luego preparo un moodboard, para mostrar a mi cliente el estilo visual que tengo pensado para su marca. En este momento nos reunimos para verlo juntos antes de seguir con el logo.
Apuesto por mostrar a mis clientas una sola propuesta de logotipo a la vez. Tiene varias ventajas:
Nos permite comprobar cuanto antes, que estoy definiendo un estilo que le gusta a mi clienta.
Evita el mareo, la sensación de tener que sacrificar algo, eligiendo una propuesta u otra.
Nos permite estudiar la propuesta plenamente y sacar un feedback más valioso sobre ello.
Este logo, lo comparto con mi clienta en pdf, con explicaciones e imágenes tipo mockup para que pueda entender perfectamente porque lo he diseñado y cómo se verá una vez aplicado al universo visual.
Y cuando lo tengo aprobado, voy desarrollando la identidad visual: con los tipos, los iconos, las texturas… y tarjetas de visita etc. Lo que necesite el cliente.
Cuando tengo el ok definitivo a todo, preparo los archivos para entregar a mi clienta. O sea, el logo en sus distintas versiones, tanto para imprimir como para web, sobre fondo blanco, transparente, oscuro… La idea es contemplar todas las futuras necesidades del negocio. También preparo todos los archivos, los iconos, los archivos de las aplicaciones de marca listos para mandar a imprenta… Todo ordenado por carpetas.
Y, la guinda del pastel es el manual de marca, un documento muy didáctico donde explico como usar cada elemento, así como la estrategia de marca.
Oh, y claro, una vez entregado todo, hago un seguimiento con el cliente unas semanas después, para tener feedback y posiblemente un nuevo testimonio.
Ahora bien, para agilizar este trabajo, y mucho, he preparado plantillas para los documentos que uso en el proceso: para la propuesta, las preguntas iniciales, para presentar el logo, para el manual de marca, obviamente. Las hago con Indesgin, de manera a poder mandar pdfs super profesionales a mis clientes. Y ¿quieres saber lo mejor de todo? ¡Que estas plantillas, las mismas que uso yo, las puedes obtener en mi web! Si, he decidido ponerlas a la venta, porque la verdad es que crearlas desde cero es un gran esfuerzo y más cuando no estás seguro de las etapas a seguir. Es el pack Brand Expert, lo puedes encontrar en mi web lunesschool.com, contiene los archivos indesign ya listos para usar si quieres, o adaptarlos a tu propio branding. Y claro, viene con mis consejos para aprovecharlos al máximo. ¡Son plantillas con coaching incluido!
Bueno, hasta aquí con mi proceso de branding.
Espero que este episodio te haya inspirado, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo las plantillas en mi tienda y más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.
Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.
Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.
¿Quieres comenzar a ofrecer tus servicios como diseñador freelance y no tienes ni idea de cómo hacerlo? En este episodio, te cuento mi proceso, mi historia y te doy algunos consejos para que puedas planificar tu propia transición y llegues a dedicarte a esto del diseño gráfico como freelance de forma solvente.
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¡Hola! Estás escuchando el Episodio 3 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. He creado este podcast para compartir el backstage de mi estudio, cómo me organizo y qué hago para que este negocio sea sostenible y me permita disfrutar de cada proyecto.
Hoy vamos a hablar de... mí. Sííí, jajaja. No es que sea egocéntrica, pero me preguntan mucho sobre los inicios de mi negocio, y cómo pasé de trabajar por cuenta ajena a crear Lunes Design. Quiero compartir esta historia contigo para que veas los pasos que puedes dar si es tu caso y sobre todo quiero hablar con toda la transparencia sobre el temazo que conlleva hacer este tipo de cambio: ¡el dinero!
Así que, sin tapujos, vamos allá!
Te pongo en antecedentes. Antes de ser freelance, fui directora de arte en una agencia de publicidad internacional durante 3 años, y luego un año en un estudio más pequeño. En 2013, decidí dejarlo para reinventarme. Esa era mi idea inicial, estaba disgustada del diseño gráfico y quería encontrar otra forma de ganarme un sueldo. Imagínate el punto de desesperación al cual había llegado.
En fin, tuve suerte porque en mi empresa estaban despidiendo, por lo que, así hicieron y pude tener el paro. Me tomé unos meses de reflexión, de recuperación…un lujazo. Probé muchas cosas y al final, decidí que sí, me seguía apasionando el diseño gráfico pero que no iba a trabajar por cuenta ajena nunca más.
¿En este momento que hice? Fui hablando con mis contactos. Solo tenía contactos de agencias, de este mundillo publicitario… No me apetecía mucho seguir tratando con clientes de este tipo pero bueno, primer apunte, tus contactos son los que son, y cambiarlos no se hace de un día para otro.
Tirando de mis contactos, tuve mi primer encargo de subcontratista para una agencia de social media: se trataba de hacer imágenes para las redes sociales de un empresa grande, y necesitaban a alguien freelance pero con mucha disponibilidad. Obviamente, necesitaban alguien de alta en autónomos y con todo en regla. Pero claro este trabajo no iba a darme lo suficiente para vivir…
Mi solución fue encontrar un trabajo a tiempo parcial en una empresa, era un trabajo aburrido en un call-center que no tenía nada que ver con el diseño gráfico. Pero tenía un horario de tarde, y por la mañana podía dedicarme a mis encargos freelance. O sea que me di de alta en autónomos, a la vez que estaba trabajando por cuenta ajena en este call center.
Porque sí, esto se puede hacer en España, que lo sepas, es verdad que cotizas bastante seguridad social pero se puede. De esta manera, pude tener un mini-sueldo fijo, que me daba tranquilidad, y podía empezar a buscar más clientes freelance. Esto lo hice porque no tenía ni un euro ahorrado, y porque no quería tener que decir que sí a todos los encargos y clientes que se me presentaban, porque mi intención era construir el negocio de mis sueños.
Y aquí paro mi historia, para comentarte la clave de todo este proceso. Es la transición. Uno no pasa de situación A, trabajo por cuenta ajena a situación B, freelance rentable de un día para otro.
Necesitas un plan para pasar del punto A al punto B. Este plan necesitas tener en cuenta 2 cosas:
Primero, evaluar con qué rapidez vas a poder conseguir tus primeros encargos, si ya tienes algunos contactos interesantes o partes de 0.
El dinero. Cuánto tiempo puedes estar sin ingresos, cuánto tiempo con el mínimo (teniendo claro cual es tu mínimo), si tienes ahorros, otra fuente de ingresos, alguien para mantenerte (pareja, familia…)
Y todo esto, teniendo claro, clarísimo, que un negocio tarda en ser rentable. No te puedo dar cifras exactas porque depende de cada caso, pero antes del primer año es probable que no tengas muchos beneficios.
Vale, volvamos a mi historia: estuve currando 4 meses en el call center, me dí cuenta que iba consiguiendo encargos de forma bastante regular como para dejar la seguridad del sueldo fijo.
¿Cómo saber qué ha llegado el momento? La verdad es que yo creo que esto no se siente nunca. Porque en el fondo es el momento en el cual decides abandonar el paradigma del sueldo recurrente de parte de tu jefe por los beneficios de tu propio negocio. Este es el salto que hay que hacer, y es mental, los números son secundarios porque los interpretas según tu mindset en el fondo. Yo siempre recomiendo no arriesgarse demasiado, porque esto es una presión innecesaria, y que veo incompatible con la creatividad; pero también hay que tener claro que nunca llega un momento de certeza absoluta en plan “si, ahora seguro que es el momento”.
En mi caso, fue mi pareja quien me dijo “hey, ya lo puedes dejar, ¿te has dado cuenta?” Yo no lo creía del todo, pero es cierto que tenía un cliente recurrente y me entraban encargos de forma cada vez más frecuente. Así que renuncié a mi trabajo.
En este momento, seguía tirando de mis contactos, familiares, amigos de amigos y ex-compañeros de trabajo en agencias.
Pero ya tenía la visión de ser más que diseñadora freelance: quería un negocio, especializarme en branding y trabajar para emprendedoras apasionadas. Así que de nuevo, tuve que preparar una transición. Esa es la clave, de verdad, planificar las transiciones.
En este caso necesitaba llegar a un nuevo público objetivo, y mientras tanto ir haciendo trabajos freelance para pagar las facturas.
Mi estrategia fue:
Crear una marca, Lunes Design y un plan de marketing de contenidos pensado para llegar al nuevo público objetivo que quería.
Apuntarme a eventos y masterminds de emprendedores para ampliar mis contactos en este sector
Ser clienta de profesionales del mismo perfil que mi cliente ideal. Esto no ha sido adrede, es algo que hacía porque quería pero retrospectivamente, me ha aportado contactos y clientes.
Por otro lado, seguir siendo impecable y proactiva con mis clientes actuales, para tener más encargos. No te voy a decir que siempre lo he conseguido, porque hacerlo a la vez de construir Lunes Design era complicado, pero si, pague mis facturas jeje. Y por cierto nunca mostraba este trabajo ni en mi portfolio ni en mis redes, para no atraer más clientes de este tipo y no confundir con Lunes Design.
Durante todo este tiempo, conseguí ganar y vivir con 600 € al mes y todavía tenía la cuota mínima de autónomos. Todo lo que sobraba (que muchas veces no era nada) lo reinvertía en el negocio directamente. Era todo justito, al menos para Barcelona, pero estaba muy contenta de construir poco a poco el negocio de mis sueños. Hay que ser consciente que sin poder invertir bastante dinero y sin tener experiencia previa en marketing, porque somos diseñadores, son procesos lentos. Por eso, de nuevo, planificar la transición es importante.
Y así es como, poco a poco he conseguido crear Lunes Design. Y ahora su hermanito pequeño Lunes School.
Espero que este episodio te haya inspirado, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.
Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.
¿Haces malabares como diseñador freelance para cumplir con las fechas de entrega? En este episodio de Happy Designer, te doy mis trucos para que aprendas a gestionar varios proyectos de diseño gráfico a la vez y conseguir un negocio verdaderamente sostenible.
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¿Cómo hacer un presupuesto de diseño gráfico? ¿Debo usar un contrato? ¿Qué publicar en redes sociales?
Todas estas preguntas (y muchas más) me las hacen a diario mis compañeros diseñadores gráficos y, no te creas, me hacía las mismas preguntas cuando empecé con mi estudio Lunes Design.
Por eso, he creado Happy Designer, un podcast quincenal para diseñadores gráficos freelance en el que te comparto mis trucos y sistemas, con toda la transparencia del mundo, para que puedas tener un negocio creativo rentable, que te haga feliz lunes sí y lunes también.

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