Happy Designer

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By Noe de Lunes SchoolBusinessEntrepreneurship
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Happy Designer episodes

  • Episodio 21: Entrevista con Jesús y Ana de Mintha Estudio

    En este episodio de Happy Designer, nos acompañan Jesús y Ana, los fundadores de Mintha Estudio, un estudio de branding basado en Sevilla (un estudio de verdad, ¡con paredes y todo!)

    Con ellos, estuvimos charlando sobre los retos y beneficios de trabajar en equipo (y siendo pareja), salieron unos consejos muy valiosos sobre el equilibrio entre vida personal y vida laboral y además hablamos sin tapujos de los inicios y cómo gestionar las dificultades que surgen en este momento específico. Lo pasamos muy bien entre los 3, ¡y esperemos que te guste escucharlo!

    Episodio 21: Entrevista con Jesús y Ana de Mintha Estudio
    Noe, de Lunes School

    Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.

    46 min
  • Episodio 20: qué es y cómo se organiza un grupo de mastermind

    Hoy vengo con un episodio especial, que se salta un poco mi calendario editorial. Quiero hablarte de una herramienta que encuentro muy valiosa en estos momentos raros que estamos viviendo: el mastermind. Te voy a explicar en qué consiste, te compartiré mi experiencia con ello y veremos cómo puedes montar tu propio grupo de mastermind. ¿Vamos a por ello?

    Episodio 20: qué es y cómo se organiza un grupo de mastermind
    Noe, Lunes School
    Si eres más de leer que de escuchar…

    Hoy vengo con un episodio especial, que se salta un poco mi calendario editorial. Pero creo que estarás de acuerdo que la situación esta siendo un poco excepcional, por lo que… hay cosas que cambian, y la programación de este podcast es seguramente lo de menos.

    Hoy quiero hablarte de una herramienta que encuentro muy valiosa en estos momentos raros que estamos viviendo: el mastermind. Te voy a explicar en qué consiste, te compartiré mi experiencia con ello y veremos cómo puedes montar tu propio grupo de mastermind.

    Y además de esto, vengo con una propuesta para ti: formar parte de mi grupo de mastermind junto a otros diseñadores. Te cuento como al final del episodio ¿Vamos a por ello?

    Ya mencioné los grupos de mastermind en este podcast, concretamente en el episodio 9 en el cual te conté que tener un grupo de mastermind es una de las 3 cosas que más impulsaron mi negocio. Nada menos que esto

    Y, como te decía, en estas últimas semanas, en las cuales por el confinamiento y la incertidumbre lo pasé francamente mal, se ha reafirmado para mí la importancia de mis grupos de mastermind. Me han ayudado a seguir avanzando, a tener perspectiva sobre qué demonios hacer y cómo enfocar el trabajo en momentos tan complicados. Ah y, no menos importante, a no sentirme tan rara por pasarlo mal.

    ¿Qué es exactamente un grupo de mastermind?

    Básicamente, es un grupo de personas que quedan con regularidad, virtual o presencialmente - en estos momentos, obviamente, quedar online es lo que toca.

    El concepto es que hay una persona que es protagonista en cada sesión. Expone su situación, sus objetivos o retos y pide ayuda sobre un tema concreto. Y a partir de esto, todas las demás personas intentan aportar para resolver o mejorar este tema. De aquí viene la palabra MasterMind, es decir Mente Maestra. O sea, personas con diferentes perspectivas y expertise que se unen para resolver un mismo problema.

    Y esto, créeme, es de lo más poderoso. Se avanza muy muy rápido así, es como si de repente, tienes un equipo entero para ayudarte en lugar de ser un freelance solitario, y esto te da una claridad y una motivación tremenda. De nuevo, para mí, es una gran parte del éxito de mi negocio y de hecho me gusta tanto que tengo 2 grupos de mastermind.

    Uno lo empecé en 2014. Era una iniciativa de Deborah de Oyedeb, es decir fue ella quien creó el grupo y nos explicó cómo funcionaba aquello. A día de hoy, sigo reuniéndome con las 2 personas que quedan de este grupo cada lunes, y hasta hemos montado un negocio juntas, La lista secreta. Cuando empezamos con este grupo yo andaba muy perdida, era freelance pero todavía no había creado Lunes Design. El mastermind me ayudó a detectar por dónde tenía que empezar, dónde enfocar mi energía en cada momento. Y, quizás lo más importante en esta fase, me ha ayudado a tener constancia, porque el hecho de comprometerse ante otras personas a cumplir un determinado objetivo hace que te pongas las pilas con ello, básicamente.

    Y hay otra cosa: el grupo no solo va bien cuando te toca ser protagonista. Siempre sacas alguna idea para ti de las sesiones enfocadas en otra persona y además, el hecho de ayudar a los demás con su negocio, te mantiene motivado, a mí al menos esto me hace sentir útil y valiosa. Y vamos, cuando te sientes perdido la mitad del día, eso es algo muy positivo.

    Ahora, como te decía, tengo otro grupo de mastermind además del primero, porque la verdad que con los años, nos tenemos mucha confianza con el primer grupo y nos hemos relajado un poco con el compromiso y la estructura, respecto a los inicios. Nos seguimos aportando muchísimo, pero es cierto que quería otro grupo para volver a hacer el mastermind de un forma un poco más estructurada.

    Para mí, una de las mayores ventajas es que avanzo mucho más rápido y de forma más efectiva. En lugar de estar semanas pensando una idea, sin saber si vale la pena o por dónde empezar… la comento a mi grupo y me dan decenas de pistas valiosas a seguir, al momento. O me tumban la idea, directamente, pero prefiero mucho que sean ellas que me la tumben, cuanto antes, que caerme solita después de invertir todos mis esfuerzos en parir una idea que a nadie le interesa comprar.

    ¿Qué te parece? Suena bien?

    Pues si te animas a probarlo, ahora te voy a explicar como montar un grupo de mastermind.

    Lo primero es formar el grupo.

    Es ideal un grupo entre 3 y 7 personas. Suficiente para tener diferentes opiniones y perspectivas, pero no demasiadas para que todas puedan avanzar.

    No hace falta que sean personas que conozcas de antemano (al contrario, se obtienen mejores resultados cuando no se tratan de amigos). No hace falta tampoco que sean del mismo sector que tú, esto es como tu quieras.

    Eso sí, te recomiendo que todas las personas estén más o menos en la misma fase de emprendimiento, porque de esta manera la dinámica sea más provechosa para todos y no habrá demasiado desfase entre las personas.

    A la hora de reunirse, la frecuencia ideal es hacer una sesión de una hora cada semana, pero si es demasiado complicado, puede ser cada dos semanas. Lo que pasa es que si las sesiones son muy espaciadas, cuando le toca a una persona, ha pasado mucho tiempo desde su última sesión, así que se pierde el hilo, y también el compromiso. A nivel técnico puedes usar Skype o Zoom, para las reuniones, ambas plataformas van muy bien para grupos pequeños.

    Ahora bien, lo más importante del mastermind es la dinámica. No hay una sola forma de hacerlo, pero simplemente te comparto la estructura de mi grupo de mastermind, que nos va muy bien.

    En los primeros 10 minutos, cada persona explica brevemente en qué ha ido trabajando y en qué punto está.

    En los siguientes 30-40 minutos, el protagonista del día explica de forma más extensa su situación y pide ayuda sobre un tema concreto. Puede ser un problema para el cual necesita soluciones, pueden ser dudas sobre un lanzamiento… el prota también puede usar el grupo de mastermind como focus group, o sea para pedir opinión a los demás sobre, por ejemplo, el enfoque y precio que quiere dar a un servicio o producto… Hay mil maneras de abordarlo, y la verdad que no hay que complicarse demasiado. Uno se pone a hablar, y las cosas vienen solas. recuerdo masterminds en los cuales me tocaba ser protagonista y no sabía qué contar, y siempre han sido las sesiones más reveladoras. El protagonista, es una persona distinta cada semana, puedes seguir el orden alfabético y listo.

    Finalmente, en el tiempo que queda, cada persona da un objetivo pequeño que se compromete a cumplir de cara a al siguiente sesión.

    En las sesiones, es ideal si una de las personas hace de moderador, es decir alguien que vigila los tiempos y modera la conversación para que sea provechosa, sobre todo al inicio. De hecho en general, para que funcione el mastermind requiere compromiso y constancia: no funciona si te saltas sesiones cada dos por tres, o si no sigues la estructura. De verdad, es una herramienta super poderosa, pero solo funciona con un poco disciplina.

    Y, como truco extra, en mi experiencia es ideal crear un grupo de WhatsApp o Telegram con tu grupo de mastermind, para poder solventar las pequeñas crisis y también para compartir logros, porque a veces entre unas sesiones pasan muchas cosas.

    Ya está, no hay nada más que saber, puedes lanzarte a crear un grupo de mastermind, no me he guardado ningun as en la manga.

    Y ahora, como te decía, tengo una noticia: te quiero proponer formar parte de mi grupo de mastermind para diseñadores gráficos. Te cuento mi idea. En la situación un tanto adversa en la cual nos encontramos, he visto muchas personas apostar por mejorar su negocio, yo la primera. Pero la verdad es que en estos días resulta aún complicado motivarse a tomar acción y no sentirse abrumado por todo lo que hay que hacer.

    Así que he pensado que podría ser muy poderoso crear un grupo de mastermind con diseñadores gráficos, para trabajar juntos en todo lo que necesitemos: portfolio, web, rutinas de comunicación, paquetes de servicios, procesos etc.

    Es más, he pensado añadirle pequeñas clases a la fórmula del mastermind, para aportarte mi experiencia y guiarte en el proceso de puesta a punto de tu negocio.

    Quiero que empecemos ya, en el mes de abril, para convertir este momento chungo en algo un poco más positivo y prepararnos para lo que viene. Si esto te suena bien y crees que es buen momento para ti… puedes reservar tu sitio desde ya en la web lunesschool.com. Allí te dejo toda la información.

    En todo caso, te recomiendo mucho probar de crear un grupo de mastermind, porque contar con el apoyo de los demás, es importante siempre, y ahora más que nunca.

    Te deseo un feliz lunes y hasta pronto para un nuevo episodio.

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    9 min
  • Episodio 19: Todo lo que debes saber sobre las sesiones de valoración gratuita
    Todo lo que debes saber sobre las sesiones de valoración gratuita
    Noe, de Lunes School
    Si eres más de leer que de escuchar…

    ¡Hola! Estás escuchando el Episodio 19 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. He creado este podcast para ayudarte a crear un negocio creativo sostenible, que reuna tus condiciones ideales de trabajo y que te haga… pues eso, feliz.

    Hoy vamos a hablar de las sesiones de valoración gratuita que puedes ofrecer a tus clientes antes de que contraten tus servicios como diseñador. Estas reuniones son muy útiles y, en algunos casos concretos, una herramienta de venta poderosa. Te voy a contar cómo las hago y cómo organizarlas en tu negocio.

    Primero veamos por qué son una buena idea.

    Facilitas la venta. Al final, la sesión de valoración gratuita es una acción de marketing, no nos engañemos. Es un poco como un lead magnet. Ayuda a que tus clientes pierdan el miedo a contratarte, aclarando sus dudas, explicando bien tu forma de trabajar, tus plazos… y mostrando que hay una persona real detrás de tu web :)

    Es una oportunidad para filtrar tus clientes. Con la sesión, te aseguras de la necesidad real de esta persona y valoras si realmente eres el profesional indicado para ayudarle, y cuál de tus servicios se adapta mejor a su necesidad y momento. También ten en cuenta la sensación que te llevas de la conversación. Y eso es importante para tus clientes también, que haya un buen feeling y una buena comunicación. Te lo digo por experiencia: si por la razón que sea, no hay feeling, el proyecto cuesta el triple de esfuerzo, y nadie sale encantado.

    Cuando ofrecerla

    Básicamente, te recomiendo usarla para un servicio de alto valor o que va a ser recurrente. Con esto quiero decir que igual no te sale rentable ofrecer sesión de valoración para cada pequeño encargo que tengas, aunque si estás empezando como diseñador freelance, te puede ir bien para que la gente no tenga miedo a contratarte.

    Decide para qué servicio lo quieres proponer y o bien lo pones directamente en tu web, como un argumento de venta más, o se lo ofreces por email a la gente que contacta contigo pidiendote presupuesto.

    En ambos casos te recomiendo filtrar el perfil de cliente y su nivel de interés. Puede ser haciendo unas preguntas por email o con el formulario de contacto en tu web. Yo pido que me expliquen a qué se dedican, en qué fase de su emprendimiento están, y como tengo el precio de mis servicios en mi web, no pido cuanto presupuesto tienen, pero desde luego es recomendable hacerlo.

    Cómo se organiza

    Yo siempre las hago por Skype, porque me he acostumbrado, pero Zoom es una plataforma que es muy recomendable también, ya que tu cliente no necesita tener cuenta.

    Para cuadrar la fecha sin perder tiempo te recomiendo muuucho usar un programa como Calendly. Básicamente permite a tu cliente agendar su sesión en tu calendario de Google, en los horarios que marques como disponibles para estas sesiones. Esto te evita mandar 10 emails para cuadrar una hora que os vaya bien a los dos. Hay otros programas para hacerlo, solo te hablo de Calendly porque lo uso en Lunes Design, pero puedes buscar otros.

    Justo antes de la sesión, pequeñas recomendaciones.

    Vuelve a leer la información que te ha dado esta persona, llega preparado, sabiendo su nombre, el nombre de su negocio, recordando lo que ya te ha contado. Un objetivo esencial de esta reunión es que la persona se sienta entendida y que le haces una propuesta personalizada…. y esto empieza en el minuto 1.

    Por otra parte prepárate a tomar apuntes, yo lo hago en un doc de Google Drive mientras hablo, pero antes lo hice en una libreta y también muy bien oye.

    Y finalmente, apaga el telefono, desactiva las notificaciones, encierra tu gato… ¡por favor! Que sea por Skype no quita que debes dar una impresión profesional.

    Ahora la reunión empieza… Qué debes decir.

    Primero, a mi me gusta empezar recalcando el objetivo de la conversación. En esta reunión se ha de aprovechar el tiempo y por ello tomar las riendas de la conversación.

    Luego haces preguntas y obviamente escuchas las respuestas atentamente para evaluar la necesidad de tu cliente. Empieza dejando el protagonismo a tu cliente, de nada sirve hacer un speech de venta a alguien que no necesita tu servicio. Como decíamos antes, se trata de descubrir la necesidad real de tu cliente, que no siempre es lo que explica. Encuentra su punto de dolor.. A ver, no me gusta esta expresión, pero a falta de encontrar una mejor.. es así, pregúntale cuáles son sus objetivos, los obstáculos que se encuentra, los problemas que tiene, qué le motiva a invertir ahora en diseño.

    Esto te ayudará a ver qué servicio necesita, y si tú realmente puedes ayudarle con ello.

    Por ejemplo, en sesiones de valoración para mi servicio branding, me he dado cuenta que el cliente no ha empezado a vender su producto o servicio y no ha acabado de decidir cual es su público objetivo. Difícilmente puedo hacer un branding estratégico sin esta información, puedo hacer un logo bonito, sí, pero no una marca que vaya a ayudar esta persona a vender. Si veo que no puedo ayudar, recomiendo que esperen antes de invertir en branding, aunque sea un mes para aclarar este punto, testeando su producto o trabajando con un mentor de negocio.

    No es fácil admitir que no eres el profesional indicado, y más cuando necesitas la pasta, todo sea dicho.

    Pero has de pensar a largo plazo. Le estás haciendo un favor enorme a tu cliente, y además, evitas hacer un trabajo que no dará frutos… Va de tu reputación como profesional, y eso es mucho más importante que facturar rápido.

    Ahora bien, si ves que tu cliente está preparado, presenta tu servicio. No expliques la parte técnica (te voy a entregar el logo en pdf, en jpg etc). Aquí es un momento para lucirte, para explicar cómo enfocas el proceso de diseño, cuál es el beneficio que se puede esperar, cómo harás para que tu cliente quede satisfecho con el resultado, puedes dar ejemplos de otros clientes con un proyecto similar, para mostrar que tienes experiencia… Sé inspirador, profesional, transparente y siempre, siempre realista. Recuerda que nunca has de prometer lo que no puedes cumplir o lo que no está en tus manos, por ejemplo diciendo que con el diseño tendrá más clientes… si bien el diseño ayuda mucho en este proceso, entran muchos otros factores que no puedes controlar.

    Por otra parte, a mí me gusta dejar muy claro el proceso de trabajo, con sus fases, y la implicación que necesito de mi cliente en cada momento. Así no hay sorpresas después, y ayuda a que todo el proceso sea fluido.

    Una vez acabe la reunión, es hora de preparar la propuesta que mandarás por email. Aquí retomas un poco la información que te ha dado, lo que has explicado tú y por supuesto, ¡el presupuesto! Siempre es mejor que lo tengan todo por escrito para pensarlo. No son decisiones que se deberían tomar en 5 minutos, creo yo.

    ¿Y después? ¡Haz seguimiento!

    Unos días después de mandar tu propuesta, si no tienes respuesta, escribe de nuevo. No te cortes, no olvides que todo el mundo está muy ocupado y que hasta tener un NO, nada está perdido.

    ¿Y finalmente si te dicen que no y esta reunión no funcionó? Bueno, pues decepciona, no nos vamos a engañar. Pero al menos rechazan tu presupuesto después que hayas tenido la oportunidad de presentarte bien, por lo que no tienes nada que lamentar.

    Es más, todo lo que te ha contado esta persona te sirve para crear mejores servicios y contenidos para ayudar a tu público objetivo y además habrás practicado vender tu servicio de diseño, ¡cosa que siempre viene bien!

    Espero que te animes a probar el ofrecer este tipo de sesiones, si nunca lo has hecho. No es tan complicado. No deja de ser una conversación. ¡Así que a por ello!

    ¡Ah! Y te recuerdo que si lo de mandar un documento de propuesta a tu cliente te da dolores de cabeza, tengo las plantillas de mis propios documentos a la venta en la web de lunesschool.com. Lo digo por si un copia/pega te va mejor que una página en blanco, simplemente.

    Muchas gracias por escucharme, y hasta pronto para un nuevo episodio

    Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.

    12 min
  • Episodio 18: 6 ideas para diversificar tus ingresos siendo diseñador freelance

    Un modelo de negocio, sin una buena estrategia, puede convertirse en el camino más corto hacia el burnout. Una forma de evitarlo, es diversificando tus ingresos como diseñador freelance: es una manera bastante divertida de asegurarte que las malas rachas no te impacten demasiado. 

    Te voy a dar 6 ideas de fuentes de ingresos que puedes compaginar perfectamente con el diseño gráfico.

    Episodio 18: 6 ideas para diversificar tus ingresos siendo diseñador freelance
    Noe, de Lunes School
    Si eres más de leer que de escuchar…

    ¡Hola! Estás escuchando el Episodio 18 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. He creado este podcast para compartir el backstage de mi estudio, cómo me organizo y qué hago para que este negocio sea sostenible y me permita dar lo mejor de mí en cada proyecto.

    Hoy vamos a ver cómo podemos diversificar nuestros ingresos siendo diseñadores gráficos.

    Sí, hay vida mas allá del servicio individual personalizado, y mil maneras de construir un negocio sostenible.

    Si te estas preguntando por qué molestarte en diversificar tus ingresos, lo entiendo. Yo tampoco lo vea necesario, cuando empecé con Lunes Design. Varios diseñadores más avanzados que yo me lo recomendaban, y dos coachs me dijeron lo mismo: busca otras maneras de facturar que no sean servicio 1:1.

    Me decían que pronto llegaría al limite de los encargos que podía aceptar, es decir, que pronto tendría cubiertas mis horas facturables, y que la única manera de seguir creciendo era teniendo otra fuente de ingresos. Pero para mí, eso de llegar al limite de encargos no me parecía ser un gran problema, porque no tenía objetivos financieros muy altos.

    Solo me importaba una cosa: me estaban llegando mis primeros clientes, y después de ellos otros, o sea que la cosa tenía pinta de ir bien y me estaba dedicando a diseñar, por mi cuenta… ¿Qué más se puede pedir?

    Bueno, pues lo descubrí un poco más adelante, como no. Ofrecer servicios de diseño personalizados y más si te posicionas con un servicio un poco premium, produce mucho desgaste. Tienes que pensar nuevas ideas todo el rato, y como tú y yo sabemos, la creatividad es una actividad que pide mucha dedicacion y energía. Pero además, tienes que estar captando clientes todo el rato también, y desde luego esos servicios personalizados, no pueden ser baratos al ser personalizados, precisamente, por lo que tu esfuerzo de marketing ha de ser importante y continuo.

    Y claro, ahí es cuando llega realmente el problema del límite de encargos. Porque necesitas cada vez más recursos para captar clientes a medida que tu negocio va creciendo y, para cubrir este gasto (lo delegues o no es un gasto o de dinero, o de tiempo o de energía, o las 3 cosas) necesitas ingresar más… Pero no tienes más horas para vender, básicamente.

    Además, diversificar tus ingresos es también una buena manera de ser precavido y no poner todos los huevos en la misma cesta. Pueden pasar tantas cosas… No quiero pintar ningun escenario muy negativo, no hace falta, pero imagínate simplemente que puntualmente no puedes dedicar tantas horas a tu trabajo freelance, o que simplemente te llegan menos encargos por la razón que sea…. Si tienes otra fuente de ingresos, la mala racha no tendrá tanto impacto.

    Bueno, ¡ya estás convencido para explorar las ideas para diversificar tus ingresos como diseñador freelance! ¡Genial! Esa es la parte más divertida.

    Básicamente, hay dos vías para hacerlo: creando otro negocio aparte, o añadiendo una nueva línea en tu negocio propio. Eso depende de si tu idea tiene relación o no con el diseño gráfico, si va dirigida al mismo publico objetivo… etc. Es una decisión de branding, realmente.

    Vemos las Ideas:

    Afiliados: puedes recomendar productos e infoproductos en tu web y tus contenidos. Piensa más allá de los programas de afiliacion de grandes empresas, como Amazon, donde el margen es pequeño. Busca productos relevantes para tu publico objetivo y coherentes con tu marca. Lo ideal es colaborar con otro freelance que pueda tener algo de interés para tus clientes. Por ejemplo, si eres diseñador web, podrías afiliarte con un copywriter que venda un curso digital para redactar textos web, algo que podría ayudar a tus clientes de una forma completamente relacionada con tu servicio.

    Ebooks y cursos: esa es una manera muy logica de extender tus servicios, usando tu expertise para crear un contenido de pago que pueda complementar tus servicios. Piensa en algo que puede ayudar a tus clientes antes o despues de trabajar contigo, o directamente pensando en personas que no pueden permitirse tus servicios. Te recomiendo mucho hacer que tu curso se apoye en una de tus fortalezas diferenciadoras. Por ejemplo, en mi ebook Brand Adicta, me apoyo en la tecnica de los arquetipos de personalidad de marca, que es la piedra angular de todo mi servicio de branding y desde luego una técnica que va totalmente en línea con mi personalidad y forma de trabajar.

    Cursos y talleres presenciales: en la misma línea, puedes crear cursos presenciales y o talleres sobre una técnica creativa que se te dé muy bien, como la caligrafía o las animaciones. Lo bueno es que esto no lo tienes que compaginar con tu trabajo diario, lo puedes hacer un par de veces al año, deja espacio en tu agenda para organizarlo y simplemente volver a tu vida de diseñador cuando acabe. Es una buena manera de salir de la rutina llegando a más personas.

    Ponencias: con las mismas ventajas que los cursos presenciales, ofrecer tus servicios como ponente te permite sacar partido a tus conocimientos de una manera distinta. Cabe decir que, salvo que hagas muchas, no es una vía de negocio especialmente rentable de entrada, pero es lo de siempre: si realmente te gusta, tiene otras ventajas como posicionarte como experto y darte más visibilidad.

    Vender productos: postales, posters, camisetas para diseñadores o productos que no tienen que ver con tus talentos de diseñador, por qué no. La verdad que cuando pruebas vender un producto, no es que sea fácil, pero relaja mucho frente a vender servicios: la venta es prácticamente el final de proceso, mientras que cuando vendes un servicio de diseño… todo el trabajo queda por hacer. Por eso encuentro interesante poner a prueba esta otra vía. Eso sí, ten en cuenta que no es diseñar cositas y ya, ten en cuenta que poder vender estos productos, sean lo que sean, requiere una inversión en marketing importante. Y de nuevo, si no inviertes dinero, inviertes más tiempo y energía, pero de todas formas es una inversión.

    Finalmente, está la opcion de vender diseños y plantillas en plataformas como Creative Market, Etsy o Graphicriver y si eres diseñador web, de crear plantillas y temas wordpress para vender. Es una opción algo controvertida, has de tener cuidado en no perjudicar tu imagen de marca o contradecirte, por ejemplo si estas diciendo todo el rato en tus contenidos que tus clientes deberían contratarte para tener un diseño personalizado, porque sin ello su negocio no va a funcionar, por ejemplo. Pero si lo enfocas bien, puede ser una buena manera de sacar partido a tus ideas de diseño que no tienen cabida en los encargos de tus clientes.

    Esta lista podría continuar, ¡desde luego! El limite es tu creatividad, y sospecho que que ya tienes varias ideas apuntadas, a estas alturas del podcast.

    Un ultimo consejo: prueba varias cosas si te apetecen pero siempre ten en cuenta lo que implica REALMENTE llevarla a cabo. Por ejemplo, muchos diseñadores se emocionan a la idea de diseñar camisetas o papelería… pero para que esto se convierta en una real fuente de ingresos, implica mucho trabajo de promoción, y no, eso no es solo publicar fotos de tus camisetas en redes. Si te apetece esta parte, adelante, pero si no, igual deberías buscar otra vía más acorde con tu personalidad y tus ganas.

    Espero que este episodio te haya inspirado, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.

    Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.

    Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.

    12 min
  • Episodio 17: 3 claves para crear una experiencia que enamorará a tus clientes

    ¿Aún te preguntas cómo fidelizar a tus clientes como freelance para que promocionen tus servicios de diseño gráfico? Una de las claves de la que menos se habla es de la experiencia del usuario con tu marca. 

    En este episodio, te comparto algunas ideas para que empieces a crear experiencias exquisitas para tus clientes, que añadan valor a tus servicios.

    Ep 17: 3 claves para crear una experiencia que enamorará a tus clientes
    Noe, de Lunes School
    Si eres más de leer que de escuchar…

    ¡Hola! Estás escuchando el Episodio 17 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. He creado este podcast para compartir el backstage de mi estudio, cómo me organizo y qué hago para que este negocio sea sostenible y me permita dar lo mejor de mí en cada proyecto.

    Hoy vamos a hablar de una forma muy efectiva de tener éxito con tu emprendimiento como diseñador gráfico, y es ofreciendo una experiencia memorable a tus clientes. De las que les hace sentir especiales y que aporta un alto valor percibido a tu servicio.

    Sí, se habla mucho de que es importante crear contenidos, compartir en redes sociales, trabajar el SEO… pero hay otras cosas que funcionan muy bien para promocionar tu negocio, y la experiencia que crees para tus clientes, a lo largo del proceso de diseño, es una de ella.

    De hecho, creo que es algo imprescindible contemplar a fondo cuando queremos ofrecer servicios con precios más elevados.

    La idea es diseñar una experiencia que haga sentir a tu cliente que está trabajando con un profesional, y eso hará que los diseños que hagas sean percibidos con más valor. Piensa que la experiencia para un servicio de diseño es como el packaging de un producto. Es el envoltorio, básicamente. Y de la misma manera que no se te ocurriría empaquetar una joya de alto valor en una bolsa del Mercadona, no puedes acompañar tus diseños buenísimos de una experiencia super sosa, en plan, te mando presu, luego email 1, email 2, factura, un zip y ¡hala!

    Vamos a ver como podemos crear una experiencia exquisita para nuestros clientes, para que queden encantados con nosotros y nos recomienden a su circulo.

    En mi opinión, hay 3 claves para conseguirlo.

    Primero: un proceso de trabajo impecable.

    Segundo: una comunicación fluida.

    Tercero: la emoción.

    Vamos a verlos.

    Lo primero es tener un proceso de trabajo bien definido y calendarizado. Es super esencial, el objetivo principal es que puedas cumplir con tus plazos de entrega, hacer tu trabajo creativo en las mejores condiciones y ofrecer a cada cliente exactamente la misma experiencia.

    Es el requisito mínimo de un servicio profesional, de verdad. Puedes añadir toda la emoción que quieras y hacer el mejor diseño, sin esto, no hay cliente que repita.

    Para empezar a crear procesos para tus servicios, haz un listado de todas las tareas necesarias para llevarlo a cabo, desde el momento que un cliente te pide presupuesto hasta la entrega final. Luego has de prever el timeline del proyecto, es decir, qué tareas se hacen en qué momento, y cuáles son más desencadenantes. Por ejemplo, que el cliente me dé feedback sobre mi propuesta de identidad visual desencadena la etapa siguiente, el diseño de las aplicaciones de marca.

    Eso da mucha fluidez a la experiencia de tu cliente contigo, y te permite optimizarla al máximo.

    Una vez lo tengas, y es la segunda clave, viene la comunicación.

    Haz que haya una comunicación transparente y fluida con tu cliente en cada etapa del proceso. Solo escribiendo o hablando con tu cliente le podrás dejar claro cómo va a ir el proceso de diseño, qué necesitas de su parte en cada momento y, sobre todo, construir una relación de confianza que sea agradable para ambas partes.

    Hablo de comunicación después de hablar de procesos porque, básicamente, si tú no tienes mucha claridad sobre tu proceso, va a ser imposible comunicarla a tu cliente. Creo que es algo típico de los diseñadores principiantes… y lo he visto en menos principiantes, el hecho de mantener una comunicación fluida al principio del proyecto, todo bien, y en cuanto el proceso se complica un poco, que el cliente pide revisiones y la fecha de entrega prevista empieza a ser comprometida… el diseñador desaparece. Ya no contesta los emails, no sabe indicar plazos ni tranquilizar a su cliente, y se pierde la comunicación.

    Esto perjudica mucho tu reputación y la percepción que tiene tu cliente de tu negocio. Teniendo un proceso muy pulido, con tiempos realistas y teniendo claro qué documento, emails o reuniones hay en cada parte, es posible hacer la comunicación muy fluida, sin que te quite tiempo.

    Si estás perdido con la parte de procesos y comunicación, he creado un pack con las plantillas que uso en mi procesos de branding para que puedas implementarlos en tu negocio, en pocos minutos. Lo encontrarás en la tienda de lunesschool.com.

    Ahora bien vamos a la tercera parte, la emoción. Se puede generar de varias maneras.

    Hemos visto que con la comunicación ya se puede hacer mucho, en este sentido, sobre todo generando confianza. Pero quizás la forma más espectacular de emocionar a tu cliente es añadiendo algo inesperado en el proceso, una pequeña sorpresa que haga que tu cliente se sienta realmente muy especial.

    Te doy unas ideas.

    Puedes Mandar un regalo de bienvenida: Hazlo físico, a poder ser. Va súper bien para tangibilizar un poco un servicio tan digital como es el diseño. Puede ser una carta bonita, una libreta con boli con tu logo y un mensaje simpático o puedes hacer que le llegue el desayuno. Además, si tienes lista de espera para tus servicios, hace que a tu cliente se le haga un poco mas llevadera.

    Puedes dar acceso a una biblioteca de recursos y tutoriales propios, o a un grupo de Facebook exclusivo para clientes. Puede ser una buena manera de ayudarles a sacar el mejor partido de tus diseños, además de sentirse muy vip.

    Evidentemente, puedes ofrecer un diseño extra, por ejemplo, una imagen que pueda usar en Instagram para anunciar el lanzamiento de su nueva marca, web o producto, según lo que hayas diseñado para él. Yo mando a mis clientes su manual de marca, al finalizar el servicio de branding. Esto no es un extra, pero sí suelo añadir un par de ejemplares, para que los tenga para sus proveedores y colaboradores. Puede ser una sesión de tutoría, para enseñarle a sacar el mejor partido de su nueva marca, un pack de pegatinas con su logo, unas tarjetas de visita… Las posibilidades son infinitas, seguro que ya tienes unas ideas.

    Puedes mandar algo al finalizar el servicio, como un tarjetón de agradecimiento con una nota a mano. Es un toque más personal y te permite acabar dejando un buen recuerdo.

    En todo caso, piensa en algo que sea fácil para ti y que aporte valor a tu servicio. Tiene que ser proporcional al precio de tu servicio, obviamente no deberías poner en peligro la rentabilidad de tu servicio.

    En resumen, para convertir tus servicios de diseño grafico en una experiencia de marca memorable para tu cliente y recomendable, es importante

    Tener tu proceso de diseño a punto, optimizado y fluido.

    Crear con tu cliente una relación de confianza, con una comunicación transparente en todo momento

    Y finalmente plantéate añadir un pequeño extra a tu servicio, para sorprender y fidelizar a tus clientes.

    Espero que este episodio te haya inspirado, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.

    Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.

    Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.

    10 min
  • Ep. 16 Tu portfolio: errores y aciertos

    En el último episodio del podcast Happy Designer hablamos de cómo crear tu portfolio profesional de diseño gráfico. ¿Te da sudores fríos?

    El portfolio de un freelance es una pieza… digamos complicada. Además de las limitaciones y bloqueos propios como diseñadores, hay que pensar en los clientes a los que queremos atraer para lucirnos ante ellos.

    Así que, en este episodio, vamos a hablar de estrategia, de proyectos adecuados y de calidad que demuestren tu experiencia y el valor de lo que haces, ¡para montar el mejor de los portfolios!

    Ep. 16 Tu portfolio: errores y aciertos
    Noe, de Lunes School
    Si eres más de leer que de escuchar…

    ¡Hola! Estás escuchando el Episodio 16 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. He creado este podcast para compartir el backstage de mi estudio, cómo me organizo y qué hago para que este negocio sea sostenible y me permita dar lo mejor de mí en cada proyecto.

    Hoy vamos a hablar de portfolio y concretamente cómo deberías montar tu portfolio para atraer a los clientes adecuados y lucirte.

    ¡Aaah! El portfolio de un diseñador es una pieza clave y algo delicada de construir… Bueno y sobre todo, de mantener al día. Cuando lo hacemos, nos suelen asaltar las dudas, nos sentimos insatisfechos, a veces, con el nivel del conjunto… yo la primera, de hecho muchas veces mi alto nivel de exigencia me ha bloqueado durante semanas a la hora de actualizar mi portfolio.

    Así que vamos a reflexionar juntos en este gran tema y te daré mis claves para montar un portfolio profesional.

    Primero, creo que es importante definir un poco de lo que estamos hablando:

    ¿Qué es un portfolio?

    Pues bien, si buscamos la definición nos encontramos muchas veces con que el portfolio es un conjunto de los trabajos realizados por un profesional a lo largo de su trayectoria. Y yo aquí no estoy de acuerdo con la última parte. Vale, no tiene que ser una recopilación de tooodo lo que has hecho, no tiene sentido. Ni siquiera para buscar trabajo en agencias, así que ni pensarlo para un portfolio freelance.

    Paremos un ratito para pensar en el objetivo del portfolio. ¿Qué queremos conseguir con ello? El portfolio sirve para conseguir nuevos encargos, ¿verdad?

    ¿Cómo se puede alcanzar este objetivo? Creo que lo obvio es reuniendo nuestros mejores proyectos y presentarlos de manera a que luzcan, y mucho.

    Ya empezamos a ser más precisos, no son todos los proyectos, son los mejores.

    Vale, pero hay algo más. Porque en realidad no quiero conseguir cualquier encargo tampoco, no quiero que mi portfolio seduzca a cualquier tipo de cliente y a lo mejor tampoco quiero que me encarguen de todo. Ya puestos a tener negocio propio, quiero decidir de lo que hago, y quiero lo que corresponde con mi estrategia de negocio.

    Hago un pausa aquí en el caso que nunca hayas pensado en tu estrategia de negocio, ni te has planteado especializarte en un tipo de trabajo o de clientes, o ambas cosas.

    Te voy a ser sincera. Si tú no decides de tu estrategia, si no decides cuáles son tus servicios, el tipo de cliente para el cual quieres trabajar… pues el negocio te lo acabarán llevando tus clientes. En lugar de tener un jefe como cuando trabajabas por cuenta ajena, tendrás varios, y no serás dueño ni de tu trayectoria profesional, ni de tus horarios o precios.

    Así que te recomiendo mucho pensar en todo esto. Hay un artículo de Laura López muy bueno sobre especialización que te dejaré debajo del podcast en mi web, si quieres reflexionarlo.

    Ahora bien, volvemos al tema del portfolio. Como decía, no quieres que tu portfolio te ayude a conseguir cualquier encargo, sino los que deseas, para el tipo de cliente que quieres.

    Por lo que, aparte de la calidad es muy importante seleccionar los proyectos que demuestran tu expertise para ello. Por ejemplo, en Lunes Design me especializo en branding para emprendedoras, no enseño proyectos que no sean proyectos de branding para emprendedoras. ¿Si he hecho otras cosas? Claro, miles: webs, libros, campañas de publicidad para marcas muy famosas… y sí, hay una parte de mí, mi ego, a la cual le encantaría deslumbrar al mundo con todo ello, todo lo que soy capaz de hacer.

    Pero aunque sea tu portfolio… no se trata solo de ti, se trata mucho de tu cliente.

    Cumplir con el objetivo principal de conseguir encargos buenos, que corresponden a tu estrategia, implica que tu portfolio debe estar diseñado para que este cliente ideal se imagine el resultado de trabajar contigo. Eso tenlo super presente, cuando estás seleccionando tus proyectos.

    Como ves, el portfolio no es diferente a cualquier otro trabajo de diseño: lo has de diseñar de forma estratégica, para cumplir con tu objetivo.

    Ok, ahora que tenemos claro que necesitamos seleccionar los proyectos en función de su calidad y de nuestra estrategia, te voy a compartir trucos concretos, que además son preguntas que me habeis hecho por Instagram. por cierto te invito a seguirme en esta maravillosa red social que nos roba todo el tiempo, porque es el sitio ideal para conversar en directo conmigo. El usuario es @lunesschool y hasta aquí con el corte publicitario.

    ¿Cuántos proyectos incluir?

    No hay numero mágico, considero que entre 5 y 9 proyectos vais bien. Pero ojo, si solo tienes un proyecto o dos que cumplan con los que dijimos antes, pues pon estos y ya completarás. No busques alcanzar un numero más grande llenando con paja. Calidad y estrategia primero, ok?

    ¿Que formato o plataforma usar?

    Lo ideal es tu web, siempre es mejor tener casa propia en internet y no dejar todo en plataformas ajenas, tipo Behance, Domestika o las redes. Hay quien tiene en su web un apartado de portfolio, otros que lo incluyen en la página de servicios… A mí me gusta más esta segunda opción, me parece más estratégico, evita que la gente te seleccione por cuestiones estéticas y te pidan una réplica de un proyecto anterior… pero esto es mi forma de ver las cosas, no hay formula mágica tampoco.

    Si no tienes web por ahora, te recomiendo maquetar un pdf bonito con algunos proyectos. No un tocho de 30 páginas, con unas 10-15 máximo es más que suficiente. Recuerdo mandar pdfs de 5 páginas en mis inicios, y conseguir encargos, si articulas bien la presentación, puede ser suficiente.

    ¿Y si no tienes proyectos para enseñar, sea porque no corresponden con tu estrategia o porque acabas de empezar?

    Pues necesitas crear algunos, ficticios. Te recomiendo hacerlos en serio, como si fuese para un cliente, con briefing y… fecha de entrega. Porque si no, te va a costar horrores y el resultado podría demasiado irrealista.

    Cuando empecé Lunes Design, no tenía proyectos de branding que podía enseñar, así que trabajé en la identidad visual del estudio como si fuese para un cliente, lo hice en serio, muy a fondo y eso fue mi portfolio durante un tiempo. ¡Y funcionó!

    ¿Usar mockups o no usarlos?

    A mí me parecen perfectos, no veo ningún problema en usarlos, todo lo contrario. Imagínate, que has diseñado un folleto. Nosotros los diseñadores somos capaces de ver el pdf del folleto e imaginar como quedó. Pero una persona que no tiene nuestra formación no se imagina el resultado. A tu cliente le va genial este tipo de imágenes, para proyectarse.

    Y creo que queda mucho más bonito, así de simple.

    En mi blog, en lunesschool.com te dejo un enlace con mis mockups favoritos.

    ¡Ah, por cierto! Usa imágenes grandes y nítidas, quieres que tu diseño luzca al máximo.

    ¿Explicaciones o no?

    A ver, sí, es ideal poner un poco de contexto además de las imágenes, para mostrar que no solo has diseñado algo que queda bonito, sino que hay una estrategia y una razón de ser detrás de los visuales.

    Sin embargo, si explicas bien tu forma de trabajar en otro apartado, podrías prescindir de esta explicación. Te lo digo para que sea más fácil actualizar tu portfolio, simplemente.

    Un último consejo: te recomiendo mucho incluir la parte de portfolio en tu proceso de trabajo, para que sea mucho más rápido actualizarlo. Por ejemplo, en Lunes Design presento los logos a los clientes usando mockups.. y ya uso formatos y mockups que luego podré incluir en mi web. De la misma manera, si escribes un texto para explicar el porque del diseño a tu cliente para un pdf… recicla este mismo texto para el portfolio, ¡y listo!

    Y hasta aquí mis consejos para crear un portfolio profesional. Recuerda, selecciona proyectos de calidad, con estrategia y busca la manera de que luzcan al máximo.

    Espero que este episodio te haya inspirado, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.

    Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.

    Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.

    Por cierto, te dejo un enlace al excelente artículo de Laura López sobre especialización para diseñadores gráficos. Y aquí, mi web favorita para comprar mockups de calidad: Moyo Studio.

    12 min
  • Episodio 15: Entrevista con la diseñadora Pupapop

    En este episodio de Happy Designer, nos acompaña Paula Álvarez, conocida bajo la marca Pupapop, diseñadora especializada en estampados e ilustración.

    Con ella, haremos un viaje por su experiencia en el mundo del diseño gráfico, nos colamos entre bambalinas para conocer por dentro su negocio y nos comparte consejos útiles de lo que le funciona y lo que no en su día a día.

    Episodio 15: Entrevista con la diseñadora Pupapop
    Noe, de Lunes School

    Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.

    50 min
  • Episodio 14: Cómo minimizar las rondas de revisiones en tus diseños
    ¿Las tropecientas revisiones en tus proyectos de diseño te dan dolores de cabeza? 

    ¡Cuánto te entiendo! Ha sido todo un proceso reducirlas al máximo, sobre todo cuando diseño proyectos de branding (esto de ser diseñador gráfico freelance es un aprendizaje continuo, ¿verdad?). No hay gran secreto, pero sí trucos que puedes implementar cuando hagas tu briefing con el cliente, durante el mismo proceso de diseño y también cuando presentes tu propuesta al cliente… ¿Sabías que yo presento sólo una propuesta a mi cliente? 🤯

    Descubre cómo me organizo para limitar las revisiones en mis diseños, en el último episodio del podcast Happy Designer:

    Ep. 14: Cómo minimizar las rondas de revisiones en tus diseños
    Noe, Lunes School
    Si eres más de leer que de escuchar…

    ¡Hola! Estás escuchando el Episodio 14 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. He creado este podcast para compartir el backstage de mi estudio, cómo me organizo y qué hago para que este negocio sea sostenible y me permita dar lo mejor de mí en cada proyecto.

    Hoy vamos a hablar de procesos de trabajo, y concretamente, de como evitar tener tropecientas revisiones de parte de tus clientes.

    Nuestro objetivo y gran reto como diseñador es entender y encontrar el estilo que le va a encajar a nuestro cliente.

    Esto significa, por una parte, que tenemos que encontrar el punto de equilibrio entre el diseño que le va a funcionar al cliente estratégicamente y el diseño que le gustará al cliente, porque claro, es importante que se sienta mínimamente cómodo y orgulloso de esta imagen que tendrá que usar.

    Y por otra parte, el cliente nos tiene que proporcionar la información sobre su negocio y sus propios clientes, de manera que podamos hacer lo anterior de forma acertada.

    Hay muchas cosas que podemos hacer durante el proceso para que todo vaya como la seda. Te comparto lo que he aprendido a lo largo de los últimos años.

    Lo primero importante es la recogida de información, o sea el briefing.

    No vale quejarse de que el cliente no sabe lo que quiere. Eso es normal, tú cuando vas al taller mecánico con tu coche, tampoco sabes las reparaciones o piezas que hay que cambiar, solo sabes que tu coche no funciona, y que necesitas que se arregle. Pues lo mismo con tus clientes de diseño.

    Necesitas poner a punto un método de diagnostico. Es decir, crear las preguntas que te permitirán recibir la información relevante para que puedas hacer un buen diseño. Normalmente, necesitas saber qué vende el negocio, la gama del producto o servicio, quién es el público objetivo o cliente ideal, la razón de ser del negocio, es decir su ideal o filosofía y finalmente el objetivo de la pieza que vas a diseñar.

    Es posible que el cliente no sepa contestarte bien, o que te diga, por ejemplo, que su público objetivo es “todo el mundo”. No te des por vencido, explica cómo se ha definir un cliente ideal y por qué. Pregunta de otra manera y posiblemente asesora a tu cliente en su estrategia, o recomienda que trabaje primero con otro profesional que le ayude a definir esta parte.

    Retomando mi ejemplo del taller, es cierto que hay personas que llegan al mecánico, diciéndole, por ejemplo, que hay que cambiar el embrague. ¿Qué hace el mecánico, en tu opinión? Pues antes de ponerse a cambiar el embrague, ¡comprueba que lo que hay que cambiar… es el embrague! Claro, en el fondo, lo que quiere el cliente no es un embrague nuevo, es que su coche funcione. Recuérdalo siempre, porque cuando se trata de diseño gráfico, pasa lo mismo: cuando un cliente llega queriendo un logo con una flor morada, lo que quiere en el fondo es una imagen de marca que le ayude a conseguir más clientes, por ejemplo. Haz tus preguntas de diagnostico para desvelar el verdadero problema del cliente. Puede que acabes diseñando la flor morada, lo importante es saber por qué lo haces y si esto es la mejor estrategia para tu cliente.

    Recuerda que no se trata de complacer al cliente, sino servirlo, haciendo un diseño que le va a funcionar.

    La segunda parte importante, ocurre durante tu proceso de diseño.

    Creo que es fundamental no estar diseñando durante mil horas sin comprobar con tu cliente que vas por buen camino.

    Encuentra una manera de mostrar el estilo de diseño que quieres diseñar, que no implique… diseñar mucho. Me explico.

    En el caso de diseñar una marca, lo tipico es hacer un moodboard. Nos permite mostrar lo que tenemos en mente, sin tener que diseñar toda la marca, solo para descubrir después de 10 horas de trabajo que no le encaja al cliente.

    Para hacer el moodboard te recomiendo ser muy estrategico, y tener ya muy claro lo que vas a diseñar. Enseña las tipografías y los colores exactos que planeas usar, y completa con fotos y imagenes que muestren el estilo que vas a seguir.

    Recomiendo mucho acompañar el moodboard con un pequeño documento que retoma la información proporcionada por el cliente y explica por qué has elegido este estilo. Por ejemplo, define la personalidad de marca que crees necesaria crear y explica como tal tipo de letra o colores ayudará a reforzarla.

    Para piezas más pequeñas, diseñar todo un moodboard puede ser engorroso. En este caso, te recomiendo recopilar algunas imágenes de referencia que muestren el estilo que planteas seguir. Concretamente, puedes crear un tablero de Pinterest con algunas referencias de diseño. Como en el caso del moodboard, primero, ten claro lo que quieres diseñar y busca imágenes que se asemejan al máximo a lo que tienes en mente. No hace falta marear a tu cliente con 10 imágenes, 5 bien escogidas son suficientes.

    Una vez tengas el moodboard o las referencias preparadas, preséntalo a tu cliente para comprobar que vas por buen camino.

    Pasamos al momento determinante para evitar revisiones innecesarias: la presentación de tu diseño.

    No puedes chutar un jpg por email y cruzar dedos. Puedes agendar una reunión o preparar un documento pdf, en el cual es necesario:

    Que compartas la razón de ser de cada elemento. Explica por qué has elegido estos colores, tipografías, formas y símbolos, o estilo de diseño, siempre enlazando con la información del briefing. Por ejemplo, explica que has usado el color azul porque es un color que expresa la estabilidad y la confianza y resulta que precisamente es uno de los objetivos de comunicación. Eso hace que el cliente entienda por qué has diseñado de esta manera, y evita que te digan que le gustaría ver el logo en naranja porque es su color favorito.

    Por otra parte, en tu presentación, facilita que tu cliente visualice el resultado final: ¡usa mockups! Elige unos que sean realistas para tu cliente. No le enseñes lonas con su logo si tiene un negocio digital, mejor muéstrale como quedaría su nuevo logo en una firma de email. Acuérdate que nosotros como diseñadores podemos evaluar un logo viendo… solo el logo, pero para alguien de fuera es difícil imaginar el resultado final a partir de ello.

    Finalmente, en tu presentación, no marees con demasiadas opciones. En Lunes Design, diseño las propuestas de logo de una en una. Es decir que solo presento una a la vez al cliente, y solo si no le encaja diseño otra. Si has validado tu idea con el moodboard o tablero de Pinterest, no es tan arriesgado, y muchas veces verás como aciertas con la primera propuesta.

    En resumen, para evitar tener tropecientas revisiones en tu proceso de diseño, es importante:

    • Optimizar la fase de briefing, de manera a recoger la información que te permitirá diseñar de forma estrategica

    • Validar con tu cliente que vas por buen camino con tu diseño, antes de tener todo diseñado al detalle.

    • Presentar tus diseños de manera que se entienda cómo quedará y el por qué de cada elemento.

    Espero que este episodio te haya inspirado, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.

    Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.

    Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.

    10 min
  • Episodio 13: Entrevista con la diseñadora web Marina Rodrigo

    En este episodio de Happy Designer, nos acompaña Marina Rodrigo, diseñadora web freelance desde hace más de 7 años. 

    Con ella, haremos un viaje por su experiencia en el mundo del diseño gráfico, nos colamos entre bambalinas para conocer por dentro su negocio y nos comparte consejos útiles de lo que le funciona y lo que no en su día a día.

    Episodio 13: Entrevista con la diseñadora web Marina Rodrigo
    Noe, Lunes School

    Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.

    32 min
  • Episodio 12: Cómo gestionar una lista de espera para tus servicios

    ¿Te gustaría contar con una lista de espera para tus servicios de diseño gráfico? ¡A quién no! Pues, aunque ahora seas un poco escéptico, es posible para ti. 

    En este episodio, te desvelo cómo conseguir el sueño anhelado de cualquier freelance y cómo puedes gestionarlo para que no se te vaya de las manos.

    Episodio 12: Cómo gestionar una lista de espera para tus servicios
    Noe, de Lunes School
    Si eres más de leer que de escuchar…

    ¡Hola! Estás escuchando el Episodio 12 del podcast Happy Designer. Soy Noe, diseñadora gráfica y fundadora del estudio online de branding Lunes Design. He creado este podcast para compartir el backstage de mi estudio, cómo me organizo y qué hago para que este negocio sea sostenible y siga siendo una ilusión abrir la persiana virtual del estudio cada lunes.

    Hoy vamos a hablar de lista de espera, es decir, de clientes que reservan un hueco en tu planning con antelación para que hagas su diseño.

    Esto es el sueño, ¿verdad? Abrir el calendario y ver meses de planning cerrado, con proyectos chulos a la vista, y su correspondiente paga y señal ingresada en tu cuenta.

    Sí, es posible hacer esto y te voy a contar cómo se consigue y cómo gestionarlo.

    De cara a la organización, lo primero es diseñar tu flujo de trabajo:

    Vas a hacer un listado de las tareas de tus servicios y calendarizarlas. Por ejemplo, pongamos que un cliente me ha pedido diseñar una imagen para las redes.

    La primera tarea será obtener su logo, sus colores corporativos, sus tipografías… y el texto que quiere que ponga en la imagen.

    La segunda tarea será diseñar la propuesta.

    La tercera pulir esta propuesta.

    La última exportar. Bueno, después de esto viene emitir la factura y todo esto, pero vamos a enfocarnos en la parte creativa.

    Bien, sabes cuales son las tareas para llevar a cabo tu servicio, ahora tienes que calendarizarlas teniendo en cuenta:

    • El tiempo que tardas tú en hacer la tarea .

    • El tiempo que necesitas entre tareas para atender otros clientes.

    • y luego, otra cosa importante es tener en cuenta el tiempo necesario para que tu cliente te de el material, y su feedback después de la propuesta.

    No es fácil hacer esto, y más al principio cuando no tienes tanta experiencia trabajando. Pero no hace falta que tu flujo de trabajo sea perfecto por ahora, hazlo y lo irás puliendo.

    Ok. Esto lo has de hacer para cada servicio que ofrezcas.

    Una vez sepas exactamente cuanto tiempo necesitas para cada uno de tus servicios, puedes preparar huecos en tu calendario para tus futuros proyectos. Si has visto que todo el proceso de crear un set de imágenes para las redes sociales de un cliente te lleva 2 horas al día durante una semana, bloqueas este tiempo y ese será el hueco numero 1.

    ¿Si? Seguimos.

    A partir de este momento, cuando te pidan un presupuesto, podrás dar una fecha de inicio y de entrega del proyecto. Esto te hace quedar genial, te lo aseguro. Bueno, siempre y cuando cumplas con estas fechas, claro esta.

    El funcionamiento es muy simple: quien paga primero, tiene el primer hueco. Si tu volumen de clientes potenciales es bajo o medio, puedes indicar las fechas del próximo hueco disponible y bloquearlo para el cliente potencial durante 8 días, por ejemplo. Si 8 días después, no ha hecho la paga y señal para reservar estas fechas, las propondrás al siguiente cliente potencial.

    Si ya tienes más volumen de clientes, puedes gestionarlo de la siguiente manera.

    Supongamos que hoy mando 3 presupuestos. En cada uno pondré las fechas del próximo hueco disponible, o sea las mismas fechas en los 3 presupuestos, pero dejaré claro que estas fechas están disponibles hasta que un cliente haga el pago, y que el primero que lo haga, tendrá estas fechas, mientras los siguientes, se irán al siguiente hueco.

    Tener un sistema así es un beneficio muy grande para ti: vas a ir tranquilo, con la agenda cerrada con semanas, meses de antelación y tendrás la paga y señal para asegurarte de que los clientes no se van a escaquear.

    Y es cuando viene el gran miedo: ¿y si no están dispuestos a esperar?

    Si, a veces pasa. Pero te voy a decir una cosa, llevo 3 años con este sistema, y me ha pasado 2 veces exactamente. 2 clientes que tenían una fecha de lanzamiento prevista para su proyecto y no podían esperar a que les atienda.

    Pero en el resto de los casos, sí estaban de acuerdo para esperar, porque no se trataba solo que mis clientes necesitaban un branding, es que querían que yo hiciera su branding.

    Y eso es lo que tienes que conseguir para tener una lista de espera: ser un profesional diferente con un servicio único.

    Aaah, pensabas que íbamos a hablar de lista de espera y ahora nos vamos a otra cosa. Es que no te quiero mentir: tener una lista de espera no llega sin esfuerzo. En mi opinión, necesitas cubrir 4 áreas.

    La primera: disciplina, organización. Sabes que no creo que los creativos sean caoticos por esencia, ni que eso sea algo aceptable para un diseñador, para un artista, quizás sí, pero para un diseñador, ¡no! Es mi lado señorita Rottenmeier, lo siento.

    La segunda área es la marca, el branding. Un branding completo no es un logo bonito, ¿eh? Es más que eso. Piensa en comunicar de forma muy clara lo que te diferencia de los demás profesionales. ¿No crees que eres distinto? Trabaja en tu diferencia, selecciona un nicho, una especialización, crea un método de trabajo único, inyecta tu personalidad propia, rara, en el negocio. Define esta diferencia real y comunícala de forma clara y amena.

    Tercer área. Conoce tu cliente y vendele lo que necesita realmente. No le prometas la luna, solo lo mejor que puedes hacer para resolver su problema. Y cuando digo que has de venderle… pues eso, vende, haz tu oferta, haz seguimiento, funciona como un negocio.

    Y la última. Sé visible. Crea contenidos de interés. Ve a eventos. Comparte, emociona, sé generoso con tu sabiduría y siempre relevante para tu audiencia.

    Con todo esto, vas a darle a tu cliente las ganas de trabajar contigo y no otra persona, y verás como esperar no es ningún problema para ellos.

    Al final es eso: la logística de la lista de espera no tiene tanto misterio. Has de permitirte creer en ti, creer que la gente estará dispuesta a esperar… y por otra parte, obviamente, has de dar razones a la gente para esperarte.

    Espero que este episodio te haya inspirado, recuerda que en mi web lunesschool.com tengo más recursos para ayudarte a eliminar el caos de tu negocio creativo.

    Un abrazo, y hasta pronto para un nuevo episodio.

    Puedes escuchar el podcast desde esta misma página, en Spotify o Apple Podcasts.

    9 min

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