Hermann Göring pasa su infancia en el romántico castillo de Burg Veldenstein, propiedad de su abuelo, de origen judío. Es allí donde descubre su pasión por los uniformes, las medallas y el heroísmo. Durante la Primer Guerra Mundial destaca por su ambición y valor y es condecorado por el Kaiser. En 1922 conoce a la persona a la que acompañará durante los siguientes 23 años: Adolf Hitler. Pronto toma el liderazgo de la SA y se convierte en su consejero, devoto guardaespaldas y uno de los primeros líderes del movimiento nazi. A partir de ese momento también se convierte en adicto a sus tres grandes pasiones: la droga, el dinero y el poder. Sólo los planes de guerra de Hitler hacen que Göring comience a distanciarse del Führer