Viendo la figura de Herodes en el evangelio podemos pedirle a Dios que no seamos personas superficiales, que nos dejemos llevar por nuestras inclinaciones, sino que luchemos por alcanzar la verdadera felicidad.
Viendo la figura de Herodes en el evangelio podemos pedirle a Dios que no seamos personas superficiales, que nos dejemos llevar por nuestras inclinaciones, sino que luchemos por alcanzar la verdadera felicidad.