Al escuchar el relato de un pobre náufrago acerca de un monstruo de inconmensurable tamaño y fuerza colosal, salido de las profundidades del mar, dispuesto a reclamar un monolito de tiempos antiguos, ¿serías capaz de creerle? ¿O pensarías que solo son los desvaríos de una persona expuesta ante una situación extrema? ¿Fue acaso todo producto de la imaginación de un náufrago, o es que en esa inmensidad marítima habita un terror inimaginable?