El juez estadounidense Michael Musmanno, recopiló y filmó los testimonios que demostraban la muerte del dictador. Veinte personas cercanas a Hitler cuentan a cámara los últimos días del Führer en el búnker de Berlín. En las inéditas cintas, dadas por perdidas durante décadas, aparecen los testimonios de la secretaria, el chófer de Hitler o la hermana de Eva Braun.
Han pasado setenta años para que este exclusivo material viese la luz. Michael Musmanno fue uno de los jueces que dirigieron los Procesos de Nüremberg, decidido a probar que Hitler había muerto en 1945, en contra de lo que aseguraba el Servicio Secreto de EE.UU.
Desde entonces y durante los tres años siguientes, Musmanno entrevistó a cien personas cercanas al dictador y logró convencer a los veinte testigos más allegados a Hitler para que contaran a cámara, el final del tirano. Sus testimonios recogen las últimas órdenes y palabras del Führer, e incluso algunos de ellos describen cómo vieron los cuerpos sin vida de Adolf Hitler y Eva Braun, ardiendo en el jardín de la Cancillería del Reich, tal y como el dictador había dispuesto en su testamento personal. Tres años y veinte volúmenes ocuparon las evidencias y testimonios que disiparon cualquier duda sobre el suicidio del Führer. Un valioso material que sirvió de base documental para el bestseller de Musmanno 'Diez días para morir' que publicó en 1950.