En 1938 Hitler se hizo con la que según contaba la leyenda era el arma más poderosa de la historia, se decía que era la lanza que atravesó el costado de Jesucristo y con la lanza en su poder Hitler desató el terror en todo el mundo. Pero en el caos de la guerra uno de los tesoros más fabulosos de Europa simplemente se desvaneció, pero un hombre Walter Horn descubriría el misterio de lo que había pasado con la lanza del destino y uno de los mejores generales de los Estados Unidos obsesionado con la lanza puso en marcha una misión para encontrarla.