Homilia - Iglesia Católica Santa María, Chandler, AZ

Homilia - Iglesia Católica Santa María, Chandler, AZ

By Media MinistryReligion & Spirituality
Download on the App Store

Homilia - Iglesia Católica Santa María, Chandler, AZ episodes

  • E51 - Traer la paz o la división

    Del santo Evangelio según san Lucas 12, 49-53


    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “He venido a traer fuego a  la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que  recibir un bautismo, ¡y cómo me angustio mientras llega!

    ¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ningún modo. No  he venido a traer la paz, sino la división. De aquí en adelante, de  cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra dos y dos  contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el  padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra  contra la nuera y la nuera contra la suegra”.

    Palabra del Señor.

    14 min
  • E50 - Misión de los discípulos

    Sólo lograremos cumplir con este mandato misionario, si estamos unidos a Cristo.


    En aquel tiempo, Jesús recorría todas  las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena  Nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y llamando a  sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para  expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia. Les dijo:  Vayan más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y  proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Curen a los enfermos,  resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, echen fuera a los  demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues,  gratuitamente.

    10 min
  • E49 - Mi verdadero y único tesoro

    Del santo Evangelio según san Lucas 12, 13-21


    En aquel tiempo, hallándose Jesús en medio de una multitud, un hombre le  dijo: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”.  Pero Jesús le contestó: “Amigo, ¿quién me ha puesto como juez en la  distribución de herencias?”. Y dirigiéndose a la multitud, dijo: “Eviten  toda clase de avaricia, porque la vida del hombre no depende de la  abundancia de los bienes que posea”.

    Después les propuso esta parábola: “Un hombre rico obtuvo una gran  cosecha y se puso a pensar: ‘¿Qué haré, porque no tengo ya en dónde  almacenar la cosecha? Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y  construiré otros más grandes para guardar ahí mi cosecha y todo lo que  tengo. Entonces podré decirme: Ya tienes bienes acumulados para muchos  años; descansa, come, bebe y date a la buena vida’. Pero Dios le dijo:  ‘¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus  bienes?’. Lo mismo le pasa al que amontona riquezas para sí mismo y no  se hace rico de lo que vale ante Dios”.

    Palabra del Señor.

    17 min
  • E48 - Enséñame a orar. Homilia Padre Alfredo Rodrigrez

    Del santo Evangelio según san Lucas 11, 1-13


    Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le  dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos».  Entonces Jesús les dijo: «Cuando oren, digan: ‘Padre, santificado sea tu  nombre, venga tu Reino, danos hoy nuestro pan de cada día y perdona  nuestras ofensas, puesto que también nosotros perdonamos a todo aquel  que nos ofende, y no nos dejes caer en tentación'». También les dijo:  «Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a  decirle: ‘Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido  de viaje y no tengo nada que ofrecerle’. Pero él le responde desde  dentro: ‘No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la  puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados’. Si el otro  sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por  ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y  le dará cuanto necesite. Así también les digo a ustedes: Pidan y se les  dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide,  recibe; quien busca, encuentra, y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre  ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, le dé una piedra?  ¿O cuando le pida pescado le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le  dé un alacrán? Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a  sus hijos, ¿cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a  quienes se lo pidan?».

    Palabra del Señor.

    13 min
  • E47 - La sabiduría de la hermana menor. ¡Cristo es el Único necesario! Todo lo demás nos lo dará Él por añadidura.

    Del santo Evangelio según san Lucas 10, 38-42



    Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada  Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que,  sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta  estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor,  ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues,  que me ayude». Le respondió el Señor: «Marta, Marta, te preocupas y te  agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola.  María ha elegido la parte buena, que no le será quitada».

    14 min
  • E46 - El buen samaritano iba de camino

    Del santo Evangelio según san Lucas 10, 25-37

    Se  levantó un legista, y dijo para ponerle a prueba: «Maestro, ¿que he de  hacer para tener en herencia vida eterna?» El le dijo: «¿Qué está  escrito en la Ley? ¿Cómo lees?» Respondió: «Amarás al Señor tu Dios con  todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu  mente; y a tu prójimo como a ti mismo». Díjole entonces: «Bien has  respondido. Haz eso y vivirás». Pero él, queriendo justificarse, dijo a  Jesús: «Y ¿quién es mi prójimo?» Jesús respondió: «Bajaba un hombre de  Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de  despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto. Casualmente,  bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual  modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero  un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo  compasión; y, cercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y  vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y  cuidó de él. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al  posadero y dijo: "Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando  vuelva." ¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en  manos de los salteadores?» El dijo: «El que practicó la misericordia  con él». Díjole Jesús: «Vete y haz tú lo mismo».

    17 min
  • E45 - La mies es mucha. Prepara el camino de Jesús el que cada día despierta con la ilusión de saberse elegido por Cristo.

    Del santo Evangelio según san Lucas 10, 1-12, 17-20

    En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los envió  de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él  había de ir. Y les dijo: La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad,  pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os  envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni  sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que  entréis, decid primero: "Paz a esta casa." Y si hubiere allí un hijo de  paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros.  Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque  el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en  que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que  haya en ella, y decidles: "El Reino de Dios está cerca de vosotros." En  la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid:  "Hasta el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies, os lo  sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios está cerca." Os  digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella  ciudad.

    16 min
  • E44 - La mala acogida de los samaritanos. Perdonemos hoy a aquel que nos ofenda, a ejemplo de Cristo.

    Del santo Evangelio según san Lucas 9, 51-62



    Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús  tomó la decisión de ir a Jerusalén, y envió mensajeros delante de sí,  que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle  posada; pero no le recibieron porque tenía intención de ir a Jerusalén.  Al verlo sus discípulos Santiago y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que  digamos que baje fuego del cielo y los consuma?. Pero volviéndose, les  reprendió y dijo: No sabéis de qué espíritu sois. Porque el Hijo del  Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos. Y se  fueron a otro pueblo. Mientras iban caminando, uno le dijo: Te seguiré  adondequiera que vayas. Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las  aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar  la cabeza. A otro dijo: Sígueme. Él respondió: Déjame ir primero a  enterrar a mi padre. Le respondió: Deja que los muertos entierren a sus  muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios. También otro le dijo: Te  seguiré, Señor; pero déjame antes despedirme de los de mi casa. Le dijo  Jesús: Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto  para el Reino de Dios.

    11 min
  • E43 - Denles ustedes de comer. Evangelio de Lucas 9:11-17

    El día de hoy celebramos la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, y  agradecemos el don inmenso que nos hizo al quedarse con nosotros en la  Eucaristía. A partir de la última cena, Jesús decidió hacerse presente  en la vida de quien creyese en Él de una nueva manera, a través del pan y  del vino.


    Cristo nos ve necesitados de fortaleza para poder mantenernos fieles a  su Palabra; nos ve necesitados de su amor y de su misericordia y, por  eso, decide hacer algo al respecto: quedarse con nosotros. Jesús ve las  necesidades de los demás y no se queda con los brazos cruzados: sale al  encuentro, acoge, ayuda. Todo esto lo hace para enseñarnos cómo  nosotros, cristianos, debemos actuar ante las necesidades de los demás.

    «Denles ustedes de comer», estas palabras se pronunciaron hace cerca de  dos mil años y todavía hoy deben resonar en el corazón de todo  cristiano. No debemos contemplar el dolor ajeno y mirar hacia otro lado  esperando que alguien más venga y ayude. Dios nos pone en el lugar  indicado, en el momento indicado, para que con nuestras cualidades y  defectos podamos extender la mano y levantar a quien lo necesita.

    10 min
  • E42 - Todo lo que el Espíritu les dé a conocer, lo recibirá de mí. El Espíritu es el don que Jesús pide al Padre para nosotros, que nos ha obtenido con su Resurrección y Ascensión.

    Evangelio del santo Evangelio según San Juan 16, 12-15

    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Tendría que decirles  muchas cosas más, pero no podrían entenderlas ahora. Cuando venga el  espíritu de la verdad, los iluminará para que puedan entender la verdad  completa. El no hablará por su cuenta, sino que dirá únicamente lo que  ha oído, y les anunciará las cosas venideras. El me glorificará, porque  todo lo que les dé a conocer, lo recibirá de mí. Todo lo que tiene el  padre, también es mío; por eso les he dicho que todo lo que el Espíritu  les dé a conocer, lo recibirá de mí.

    15 min

About Homilia - Iglesia Católica Santa María, Chandler, AZ

From the publisher's feed

Podcast para ti. Ahora escucha todas las homilias y recibe el mensaje que Jesucristo trae para ti.