Homilia - Iglesia Católica Santa María, Chandler, AZ

Homilia - Iglesia Católica Santa María, Chandler, AZ

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Homilia - Iglesia Católica Santa María, Chandler, AZ episodes

  • E61 - No se dejen engañar. Como cristianos trabajemos firme y constante por edificar nuestra casa en roca firme.

    Del santo Evangelio según san Lucas 21, 5-11

    En aquel tiempo algunos ponderaban la belleza del Templo, que estaba  adornado de bellas piedras y ofrendas votivas. Jesús les dijo: Esto que  veis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea  derruida. Le preguntaron: Maestro, ¿cuándo sucederá eso? Y ¿cuál será la  señal de que todas estas cosas están para ocurrir? Él dijo: Mirad, no  os dejéis engañar. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo:  "Yo soy" y "el tiempo está cerca". No les sigáis. Cuando oigáis hablar  de guerras y revoluciones, no os aterréis; porque es necesario que  sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato. Entonces les  dijo: Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá  grandes terremotos, peste y hambre en diversos lugares, habrá cosas  espantosas, y grandes señales del cielo.

    7 min
  • E60 - No es un Dios de muertos. No buscar la felicidad en la tierra, tener los ojos puestos en la eternidad.
    Del santo Evangelio según san Lucas 20, 27-40
    En aquel tiempo se acercaron a Jesús algunos de los saduceos, esos  que sostienen que no hay resurrección, y le preguntaron: Maestro, Moisés  nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno, que estaba casado y  no tenía hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a  su hermano. Eran siete hermanos; habiendo tomado mujer el primero, murió  sin hijos; y la tomó el segundo, luego el tercero; del mismo modo los  siete murieron también sin dejar hijos. Finalmente, también murió la  mujer. Esta, pues, ¿de cuál de ellos será mujer en la resurrección?  Porque los siete la tuvieron por mujer. Jesús les dijo: Los hijos de  este mundo toman mujer o marido; pero los que alcancen a ser dignos de  tener parte en aquel mundo y en la resurrección de entre los muertos, ni  ellos tomarán mujer ni ellas marido, ni pueden ya morir, porque son  como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección. Y  que los muertos resucitan lo ha indicado también Moisés en lo de la  zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el  Dios de Jacob. No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él  todos viven. Algunos de los escribas le dijeron: Maestro, has hablado  bien. Ya no se atrevían a preguntarle nada.
    12 min
  • E59 - ¡Hazme justicia contra mi adversario! Dios quiere que recemos, que vayamos todos los días a llamar a su puerta.

    Del santo Evangelio según san Lucas 18, 1-8

    En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos que era  preciso orar siempre sin desfallecer, les propuso esta parábola: Había  un juez en una ciudad, que ni temía a Dios ni respetaba a los hombres.  Había en aquella ciudad una viuda que, acudiendo a él, le dijo: "¡Hazme  justicia contra mi adversario!" Durante mucho tiempo no quiso, pero  después se dijo a sí mismo: "Aunque no temo a Dios ni respeto a los  hombres, como esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia  para que no venga continuamente a importunarme." Dijo, pues, el Señor:  Oíd lo que dice el juez injusto; y Dios, ¿no hará justicia a sus  elegidos, que están clamando a él día y noche, y les hace esperar? Os  digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre  venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?

    7 min
  • E58 - ¿No quedaron limpios los diez leprosos? Agradece a Dios todo lo que te da cada día. Pero sobre todo darle gracias por la fe.

    Del santo Evangelio según san Lucas 17, 11-19

    En  aquel tiempo, yendo Jesús de camino a Jerusalén, pasaba por los  confines entre Samaría y Galilea, y, al entrar en un pueblo, salieron a  su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia y,  levantando la voz, dijeron: ¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!  Al verlos, les dijo: Id y presentaos a los sacerdotes. Y sucedió que,  mientras iban, quedaron limpios. Uno de ellos, viéndose curado, se  volvió glorificando a Dios en alta voz; y postrándose rostro en tierra a  los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano. Tomó la  palabra Jesús y dijo: ¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve,  ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este  extranjero? Y le dijo: Levántate y vete; tu fe te ha salvado.

    13 min
  • E57 - El poder de la fe. Señor, auméntame la fe para que pueda reconocerte en mi día a día y así actuar como testigo del Dios que es vida.

    Evangelio del día (para orientar tu meditación)

    Del santo Evangelio según san Lucas 17, 5-10

    En aquel tiempo, los apóstoles dijeron al Señor: “Auméntanos la fe”. El  Señor les contestó: “Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una  semilla de mostaza, podrían decir a ese árbol frondoso: ‘Arráncate de  raíz y plántate en el mar’, y los obedecería.

    ¿Quién de ustedes, si tiene un siervo que labra la tierra o pastorea los  rebaños, le dice cuando éste regresa del campo: ‘Entra enseguida y  ponte a comer’? ¿No le dirá más bien: ‘Prepárame de comer y disponte a  servirme, para que yo coma y beba; después comerás y beberás tú’?  ¿Tendrá acaso que mostrarse agradecido con el siervo, porque éste  cumplió con su obligación?

    Así también ustedes, cuando haya cumplido todo lo que se les mandó,  digan: ‘No somos más que siervos, sólo hemos hecho lo que teníamos que  hacer’”.

    Palabra del Señor.

    14 min
  • E56 - El rico Epulón y el pobre Lázaro. Ser sencillos y humildes para que Jesús no encuentre obstáculos para llegar a lo más hondo de nuestro corazón.

    Del santo Evangelio según san Lucas 16, 19-31

    En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: Había un hombre rico que  vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas  fiestas. Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal,  cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del  rico... pero hasta los perros venían y le lamían las llagas. Sucedió,  pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de  Abraham. Murió también el rico y fue sepultado. Estando en el infierno  entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a Lázaro  en su seno. Y, gritando, dijo: "Padre Abraham, ten compasión de mí y  envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi  lengua, porque estoy atormentado en esta llama". Pero Abraham le dijo:  "Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y Lázaro, al  contrario, sus males; ahora, pues, él es aquí consolado y tú  atormentado. Y además, entre nosotros y vosotros se interpone un gran  abismo, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan;  ni de ahí puedan pasar donde nosotros". Replicó: "Con todo, te ruego,  padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos,  para que les dé testimonio, y no vengan también ellos a este lugar de  tormento". Le dijo Abraham: "Tienen a Moisés y a los profetas; que les  oigan". Él dijo: "No, padre Abraham; sino que si alguno de entre los  muertos va donde ellos, se convertirán". Le contestó: "Si no oyen a  Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto  resucite".

    6 min
  • E55 - "Habiendo prisa, primero el dinero y después misa" Dos viejos rivales son Dios y el dinero. Cristo ha advertido que no se puede servir a dos amos.

    Del santo Evangelio según san Lucas 16, 1-13


    Decía también a sus discípulos: Era un hombre rico que tenía un  administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda; le  llamó y le dijo: ¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu ministración,  porque ya no podrás seguir administrando." Se dijo a sí mismo el  administrador: ¿Qué haré, pues mi señor me quita la administración?  Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer,  para que cuando sea removido de la administración me reciban en sus  casas. Y convocando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al  primero: ¿Cuánto debes a mi señor? Respondió: Cien medidas de aceite."  El le dijo: Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta.  Después dijo a otro: Tú, ¿cuánto debes?" Contestó: "Cien cargas de  trigo. Dícele: Toma tu recibo y escribe ochenta. El señor alabó al  administrador injusto porque había obrado astutamente, pues los hijos de  este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la  luz. Yo os digo: Haceos amigos con el Dinero injusto, para que, cuando  llegue a faltar, os reciban en las eternas moradas. El que es fiel en lo  mínimo, lo es también en lo mucho; y el que es injusto en lo mínimo,  también lo es en lo mucho. Si, pues, no fuisteis fieles en el Dinero  injusto, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si no fuisteis fieles con lo  ajeno, ¿quién os dará lo vuestro? Ningún criado puede servir a dos  señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a  uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero.

    12 min
  • E53 - Renuncia a todo lo que se ama. Veamos cómo podemos transformar y dar sentido a nuestros pequeños dolores cotidianos.

    Del santo Evangelio según san Lucas 14, 25-33

    En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; Él se volvió y les  dijo: Si alguno viene donde mí y no pospone a su padre, a su madre, a su  mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas e incluso a sí  mismo, no puede ser discípulo mío. El que no lleve su cruz y venga en  pos de mí, no puede ser discípulo mío. Porque ¿quién de vosotros, que  quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, y  ver si tiene para acabarla? No sea que, habiendo puesto los cimientos y  no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de él,  diciendo: "Este comenzó a edificar y no pudo terminar." O ¿qué rey, que  sale a enfrentarse contra otro rey, no se sienta antes y delibera si  con 10 mil puede salir al paso del que viene contra él con 20 mil? Y si  no, cuando está todavía lejos, envía una embajada para pedir condiciones  de paz. Pes, de igual manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a  todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.

    12 min
  • E52 - La puerta estrecha. Nuestra salvación es don que hay que pedir con constancia y fe a Dios.

    Del santo Evangelio según san Lucas 13, 22-30

    En aquel tiempo Jesús atravesaba ciudades y pueblos enseñando,  mientras caminaba hacia Jerusalén. Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los  que se salvan?» Él les dijo: «Luchad por entrar por la puerta estrecha,  porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán. «Cuando el dueño  de la casa se levante y cierre la puerta, os pondréis los que estéis  fuera a llamar a la puerta, diciendo: "¡Señor, ábrenos!" Y os  responderá: "No sé de dónde sois." Entonces empezaréis a decir: "Hemos  comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas"; y os  volverá a decir: "No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los  agentes de injusticia!" «Allí será el llanto y el rechinar de dientes,  cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino  de Dios, mientras a vosotros os echan fuera. Y vendrán de oriente y  occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el Reino de  Dios. Y hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán  últimos.

    14 min

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