Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

By Hoy En OracionReligion & Spirituality
Download on the App Store

Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar) episodes

  • Evangelio Del Día Sábado 15 de Abril | Vayan Y Prediquen | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 15 DE ABRIL DE 2023
    Primera Lectura Hechos de los apóstoles Hch 4,13-21
    Evangelio San Marcos Mc 16, 9-15


    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    La fe o es misionera o no es fe. La fe no es una cosa sólo para mí, para que yo crezca con la fe: la fe debe ser transmitida, debe ser ofrecida, especialmente con el testimonio: “Id, que la gente vea cómo vivís” (cf. v. 15). La fe es social, es para todos: “Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación” (v. 15). Y esto no significa hacer proselitismo, como si yo fuera un equipo de fútbol que hace proselitismo o fuese una sociedad de beneficencia. No, la fe es “nada de proselitismo”. Es hacer ver la revelación, para que el Espíritu Santo pueda actuar en la gente mediante el testimonio: como testigo, con el servicio. El servicio es un modo de vivir: si digo que soy cristiano y vivo como un pagano, ¡no vale! Esto no convence a nadie. Si digo que soy cristiano y vivo como tal, eso atrae. Es el testimonio. Pidamos al Señor que nos ayude a vivir nuestra fe de esta manera: fe de puertas abiertas, una fe transparente, no “proselitista”, sino que haga ver: “Yo soy así”. Y con esta sana curiosidad, ayude a la gente a recibir este mensaje que los salvará. (Santa Marta, 25 de abril de 2020)
    8 min
  • Evangelio Del Día Viernes 14 de Abril | Servir A Los Demás | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 14 DE ABRIL DE 2023
    Primera Lectura Hechos de los apóstoles 4,1-12
    Salmo 117
    Evangelio Juan 21, 1-14


    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    En aquella exclamación: «¡Es el Señor!», está todo el entusiasmo de la fe pascual, llena de alegría y de asombro, que se opone con fuerza a la confusión, al desaliento, al sentido de impotencia que se había acumulado en el ánimo de los discípulos. La presencia de Jesús resucitado transforma todas las cosas: la oscuridad es vencida por la luz, el trabajo inútil es nuevamente fructuoso y prometedor, el sentido de cansancio y de abandono deja espacio a un nuevo impulso y a la certeza de que Él está con nosotros. Desde entonces, estos mismos sentimientos animan a la Iglesia, la Comunidad del Resucitado. ¡Todos nosotros somos la comunidad del Resucitado! Si a una mirada superficial puede parecer, en algunas ocasiones, que el poder lo tienen las tinieblas del mal y el cansancio de la vida cotidiana, la Iglesia sabe con certeza que en quienes siguen al Señor Jesús resplandece ya imperecedera la luz de la Pascua. El gran anuncio de la Resurrección infunde en el corazón de los creyentes una íntima alegría y una esperanza invencibles. ¡Cristo ha verdaderamente resucitado! (Regina Caeli 10 de abril de 2016)
    7 min
  • Evangelio Del Día Jueves 13 de Abril | El Cristiano es Luz y Alma del Mundo | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA – 13 ABRIL DE 2023
    Primera Lectura Hechos de los apóstoles Hch 3, 11-26
    Salmo 8
    Evangelio Lucas Lc 24, 35-48


    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Hay un detalle aquí en esta descripción. El Evangelio dice que los apóstoles “por la gran alegría no acababan de creerlo”. Tal era la alegría que tenían que no podían creer que fuera verdad. Y un segundo detalle: estaban atónitos, asombrados, asombrados porque el encuentro con Dios siempre te lleva al asombro: va más allá del entusiasmo, más allá de la alegría, es otra experiencia. Y estos estaban alegres, pero una alegría que les hacía pensar: pero no, ¡esto no puede ser verdad! .... Es el asombro de la presencia de Dios. No olvidéis esto estado de ánimo, que es tan hermoso. (…) Hermanos y hermanas, este pasaje del Evangelio nos dice que Jesús no es un “espíritu”, sino una Persona viva; que Jesús cuando se acerca a nosotros nos llena de alegría, hasta el punto de no creer, y nos deja asombrados, con ese asombro que solo da la presencia de Dios, porque Jesús es una Persona viva. Ser cristianos no es ante todo una doctrina o un ideal moral, es una relación viva con él, con el Señor Resucitado: lo miramos, lo tocamos, nos alimentamos de él y, transformados por su amor, miramos, tocamos y nutrimos a los demás como hermanos y hermanas. Que la Virgen María nos ayude a vivir esta experiencia de gracia. (Regina Caeli 18 de abril de 2021).
    8 min
  • Evangelio Del Día Miércoles 12 de Abril | Alégrate Resucitó | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 12 DE ABRIL DE 2023
    Primera Lectura Hechos de los apóstoles Hch 3, 1-10
    Salmo 104
    Evangelio Lucas Lc 24, 13-35


    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    El encuentro de Jesús con esos dos discípulos parece ser del todo casual: se parece a uno de tantos cruces que suceden en la vida. Los dos discípulos caminan pensando y un desconocido se acerca a ellos. Es Jesús; pero sus ojos no son capaces de reconocerlo. Y entonces Jesús comienza su “terapia de esperanza”. Esto que sucede en este camino es una terapia de la esperanza. ¿Quién la hace? Jesús. Sobre todo pregunta y escucha: nuestro Dios no es un Dios entrometido. Incluso si ya conoce el motivo de la decepción de esos dos, les deja el tiempo para poder comprender en profundidad la amargura que les ha vencido. Sale una confesión que es como un coro de la existencia humana: «Nosotros esperábamos, pero... Nosotros esperábamos..., pero...» (v. 21). ¡Cuántas tristezas, cuántos derrotas, cuántos fracasos hay en la vida de cada persona! En el fondo, todos somos un poco como esos dos discípulos. Cuántas veces en la vida hemos esperado, cuántas veces nos hemos sentido a un paso de la felicidad, y después nos hemos encontrado de nuevo en tierra decepcionados. Pero Jesús camina con todas las personas desconfianzas que van cabizbajos. Y caminando con ellos, de forma discreta, consigue dar de nuevo esperanza. (Papa Francisco, Audiencia GENERAL, Plaza San Pedro, miércoles, 24 mayo 2017)
    7 min
  • Evangelio Del Día Martes 11 de Abril | Ser Crucificado Junto a Jesús | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 11 DE ABRIL DE 2023
    Primera Lectura Hechos de los apóstoles Hch 2, 36-41
    Salmo 70
    Evangelio Juan Jn 20, 11-18


    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    ¡Qué bonito es pensar que la primera aparición del Resucitado —según los Evangelios— sucedió de una forma tan personal! Que hay alguien que nos conoce, que ve nuestro sufrimiento y desilusión, que se conmueve por nosotros, y nos llama por nuestro nombre. Es una ley que encontramos esculpida en muchas páginas del Evangelio. En torno a Jesús hay muchas personas que buscan a Dios; pero la realidad más prodigiosa es que, mucho antes, está sobre todo Dios que se preocupa por nuestra vida, que la quiere revivir, y para hacer esto nos llama por nuestro nombre, reconociendo el rostro personal de cada uno. Cada hombre es una historia de amor que Dios escribe en esta tierra. Cada uno de nosotros es una historia de amor de Dios. A cada uno de nosotros Dios nos llama por el propio nombre: nos conoce por el nombre, nos mira, nos espera, nos perdona, tiene paciencia con nosotros. ¿Es verdad o no es verdad? Cada uno de nosotros experimenta esto. (Audiencia General, 17 mayo 2017)
    7 min
  • Evangelio Del Día Lunes 10 de Abril | Jesús Resucitó | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 10 DE ABRIL DE 2023

    Primera Lectura
    Hechos 2, 14. 22-33
    Salmo 15
    Evangelio Mateo 28, 8-15


    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    El Señor nos precede, nos precede siempre. Es hermoso saber que camina delante de nosotros, que visitó nuestra vida y nuestra muerte para precedernos en Galilea; es decir, el lugar que para Él y para sus discípulos evocaba la vida cotidiana, la familia, el trabajo. Jesús desea que llevemos la esperanza allí, a la vida de cada día. Pero para los discípulos, Galilea era también el lugar de los recuerdos, sobre todo de la primera llamada. Volver a Galilea es acordarnos de que hemos sido amados y llamados por Dios. Cada uno de nosotros tiene su propia Galilea... Galilea era el sitio más distante de la sacralidad de la Ciudad santa. Era una zona poblada por gentes distintas que practicaban varios cultos, era la «Galilea de los gentiles» (Mt 4,15). Jesús los envió allí, les pidió que comenzaran de nuevo desde allí. ¿Qué nos dice esto? Que el anuncio de la esperanza no se tiene que confinar en nuestros recintos sagrados, sino que hay que llevarlo a todos. (Homilía Vigilia Pascual, 11 abril 2020)
    8 min
  • Evangelio Del Día Sábado 8 de Abril | Vigilia Pascual | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 8 DE ABRIL DE 2023
    Primera Lectura carta a los Hebreos Hb 4,1-16
    Evangelio San Mateo Mt 27, 62-66

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Que el Señor nos libre de esta terrible trampa de ser cristianos sin esperanza, que viven como si el Señor no hubiera resucitado y nuestros problemas fueran el centro de la vida. El Paráclito no hace que todo parezca bonito, no elimina el mal con una varita mágica, sino que infunde la auténtica fuerza de la vida, que no consiste en la ausencia de problemas, sino en la seguridad de que Cristo, que por nosotros ha vencido el pecado, ha vencido la muerte, ha vencido el miedo. Hagamos memoria del Señor, de su bondad y de sus palabras de vida que nos han conmovido; recordémoslas y hagámoslas nuestras, para ser centinelas del alba que saben descubrir los signos del Resucitado. (Papa Francisco, Vigilia Pascual, 26 marzo 2016)
    7 min
  • Evangelio Del Día Viernes 7 de Abril | Jesús Muere Por Nosotros| Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 7 DE ABRIL DE 2023
    Primera Lectura Isaías 52, 13-53, 12
    Salmo 30
    Evangelio Juan 18, 1-19, 42


    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    La Santa Madre de Dios, mientras estabas al pie de la cruz, Jesús, viendo al discípulo junto a ti, te dijo: «Ahí tienes a tu hijo», y así nos encomendó a ti. Después dijo al discípulo, a cada uno de nosotros: «Ahí tienes a tu madre». Madre, queremos acogerte ahora en nuestra vida y en nuestra historia. En esta hora la humanidad, agotada y abrumada, está contigo al pie de la cruz. A ti, pues, te consagramos el futuro de toda la familia humana, las necesidades y las aspiraciones de los pueblos, las angustias y las esperanzas del mundo. Que a través de ti la divina Misericordia se derrame sobre la tierra, y el dulce latido de la paz vuelva a marcar nuestras jornadas. Mujer del sí, sobre la que descendió el Espíritu Santo, vuelve a traernos la armonía de Dios. Tú que eres “fuente viva de esperanza”, disipa la sequedad de nuestros corazones. Tú que has tejido la humanidad de Jesús, haz de nosotros constructores de comunión. Tú que has recorrido nuestros caminos, guíanos por sendas de paz. (Acto de Consagración al Corazón Inmaculado de María, 25 marzo 2022)
    8 min
  • Evangelio Del Día Jueves 6 de Abril | Eucaristía Y Lavar Los Pies | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA – 6 ABRIL DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    Jueves Santo Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Éxodo 12, 1-8. 11-14
    Salmo 115
    Evangelio Juan 13, 1-15

    “Haced esto en memoria mía”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Él, que era el Señor, hace el gesto de esclavo. Y luego aconseja a todos: “Haced este gesto también entre vosotros”. En otras palabras, servíos unos a otros, sed hermanos en el servicio, no en la ambición, como alguien que domina al otro o que pisotea al otro no, sed hermanos en el servicio. Y cada uno de nosotros debe ser el servidor de los demás. Esta es la regla de Jesús y la regla del Evangelio: la regla del servicio, no del dominio, de hacer el mal, de humillar a otros. ¡Servicio! También todos nosotros debemos ser servidores. Es cierto que en la vida hay problemas: discutimos entre nosotros... pero esto debe ser algo que pase, algo pasajero, porque en nuestros corazones siempre debe haber para servir al otro, para estar al servicio de los otros. (Homilía en la Misa en Coena Domini en el Centro Penitenciario de Velletri, 18 abril 2019)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Fr. Javier Garzón Garzón)
    Con la fiesta del Jueves Santo comienza en la Iglesia la celebración para la que nos hemos estado preparando en el tiempo previo de Cuaresma. El Triduo Pascual, que adquiere tantos matices culturales y expresiones religiosas diversas, pide a los creyentes entrar en él con humildad, en primera persona, como si fuera realmente una novedad. No es momento de quedarnos en devociones o sentimentalismos; tampoco se nos llama a revisar ahora nuestro comportamiento moral o costumbres, ni siquiera a repetir por inercia lo que siempre hemos hecho. Estamos invitados a adentrarnos directamente en lo más hondo del Misterio de Cristo, el Señor; a contemplarlo en profundidad, a dejarnos atrapar por la fuerza de un Amor que supera el tiempo y llega a nuestra realidad más íntima. En la Mesa del Cenáculo tenemos un sitio reservado para acoger los variados matices de la entrega de Jesús que nos llegan por el amor fraterno, la Eucaristía y la donación sacerdotal. Ojalá resuene en nosotros la experiencia de Pablo y la hagamos nuestra: “me amó y se entregó por mí” (Gal 2,20).


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro del Éxodo
    Ex 12, 1-8. 11-14
    En aquellos días, el Señor les dijo a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto: “Este mes será para ustedes el primero de todos los meses y el principio del año. Díganle a toda la comunidad de Israel: ‘El día diez de este mes, tomará cada uno un cordero por familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con los vecinos y elija un cordero adecuado al número de personas y a la cantidad que cada cual pueda comer. Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito.

    Lo guardarán hasta el día catorce del mes, cuando toda la comunidad de los hijos de Israel lo inmolará al atardecer. Tomarán la sangre y rociarán las dos jambas y el dintel de la puerta de la casa donde vayan a comer el cordero. Esa noche comerán la carne, asada a fuego; comerán panes sin levadura y hierbas amargas. Comerán así: con la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano y a toda prisa, porque es la Pascua, es decir, el paso del Señor.

    Yo pasaré esa noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos del país de Egipto, desde los hombres hasta los ganados. Castigaré a todos los dioses de Egipto, yo, el Señor. La sangre les servirá de señal en las casas donde habitan ustedes. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo y no habrá entre ustedes plaga exterminadora, cuando hiera yo la tierra de Egipto.

    Ese día será para ustedes un memorial y lo celebrarán como fiesta en honor del Señor. De generación en generación celebrarán esta festividad, como institución perpetua’ ”.


    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    1 Cor 11, 23-26
    Hermanos: Yo recibí del Señor lo mismo que les he trasmitido: que el Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, y pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: “Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía”.
    Lo mismo hizo con el cáliz después de cenar, diciendo: “Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi sangre. Hagan esto en memoria mía siempre que beban de él”.
    Por eso, cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que vuelva.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    Jn 13, 1-15
    Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre y habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.

    En el transcurso de la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, la idea de entregarlo, Jesús, consciente de que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas y sabiendo que había salido de Dios y a Dios volvía, se levantó de la mesa, se quitó el manto y tomando una toalla, se la ciñó; luego echó agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que se había ceñido.

    Cuando llegó a Simón Pedro, éste le dijo: “Señor, ¿me vas a lavar tú a mí los pies?” Jesús le replicó: “Lo que estoy haciendo tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde”. Pedro le dijo: “Tú no me lavarás los pies jamás”. Jesús le contestó: “Si no te lavo, no tendrás parte conmigo”. Entonces le dijo Simón Pedro: “En ese caso, Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza”. Jesús le dijo: “El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. Y ustedes están limpios, aunque no todos”. Como sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: ‘No todos están limpios’.

    Cuando acabó de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, volvió a la mesa y les dijo: “¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, que soy el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan”.
    7 min
  • Evangelio Del Día Miércoles 5 de Abril | Jesús Sufre Con Nosotros | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 5 DE ABRIL DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    Miércoles Santo Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Isaías 50, 4-9
    Salmo 68
    Evangelio Mateo 26, 14-25

    “¿Soy yo acaso, Señor?”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    El Miércoles Santo también se llama “miércoles de la traición”, el día en que se subraya en la Iglesia la traición de Judas. Judas vende al Maestro. También hoy en día se vende gente. Todos los días. Hay Judas que venden a sus hermanos y hermanas: explotándolos en el trabajo, no pagando lo justo, no reconociendo los deberes... Hoy en día el comercio de seres humanos es como el de otros tiempos: se hace. ¿Y esto por qué? Porque Jesús lo dijo. Él le dio al dinero un señorío. Jesús dijo: “No podéis servir a Dios y al dinero” (cf. Lc 16,13), dos señores. Es lo único que Jesús pone a un nivel, y cada uno de nosotros debe elegir: o sirves a Dios, y serás libre en la adoración y el servicio, o sirves al dinero, y serás esclavo del dinero. Esta es la opción; y mucha gente quiere servir a Dios y al dinero. Y esto no puede ser. (Homilía Santa Marta, 8 abril 2020)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Hna. Gotzone Mezo Aranzibia O.P.)
    El Señor me ayuda
    Estamos en la víspera del Triduo Pascual, en el que vamos a celebrar, de nuevo, el misterio de la pasión, la muerte y la resurrección de Jesús. Y las lecturas de la eucaristía de hoy nos introducen ya en el ambiente que se respira en su entorno.
    La primera lectura nos ofrece el cuarto canto del poema del Siervo de Yahvé, del libro de Isaías. Con muchas interpretaciones posibles y válidas, la Iglesia no ha dudado en aplicar a Jesús estos cantos del Siervo.
    Y es que Jesús es el Siervo por excelencia. Ha descubierto la misión que el Padre le confía, y su decisión de realizarla se mantiene intacta en todo momento. El problema se genera sin remedio porque el Dios y el Reino que Jesús anuncia no son “compatibles” con las creencias, las prácticas y los intereses religiosos y políticos de su contexto.
    Es paradójico que alguien que “pasó haciendo el bien”, ofreciendo sanación, salvación, nuevas oportunidades, reconocimiento, cercanía… recibiera como respuesta lo que hoy escuchamos en el canto del Siervo de Yahvé.
    Hay un mensaje de parte de Dios que aquel mundo (¿cómo nuestro mundo?) no estaba dispuesto a recibir. Y eso tiene como consecuencia el sufrimiento que trata de aniquilar al mensajero. Jesús sabe, desde lo más profundo de su ser, que el Señor está con él, y esa es la única fuerza que le sostiene.
    De manera desconcertante el fracasado va a ser el triunfador. Este final “feliz” no debería hacernos olvidar lo que significó para Jesús su apuesta por el Reino de Dios. Tal vez así, podamos ir asumiendo que seguir a Jesús no parece compatible con una vida tranquila, apacible, feliz, sin problemas… que quizá nos gustaría a todos, y sin embargo no parece ser sinónimo de felicidad ni vida plena, si miramos a Jesús.


    ¿Soy yo acaso, Señor?
    Una historia, la del evangelio de hoy, que seguramente preferimos mirar desde “fuera”. Es muy fuerte este relato para dejarse tocar por él en nuestro interior. Por eso quizá se han generado a lo largo de la historia tantas hipótesis en torno a la persona de Judas. Desde esta mirada externa podemos sentir el mismo asombro que en la primera lectura ante el trato que Jesús recibe.
    Judas ha vivido con él tres años y no sólo no ha entendido nada (tampoco los demás apóstoles) sino que ya no espera nada del proyecto de Jesús. Mejor acabar con todo ya. Tal vez consideraba que él tenía una visión más acertada de la realidad y de cómo había que afrontarla… el hecho definitivo es que lo traiciona y lo entrega. No podemos entrar en el misterio de la vida de Judas.
    Sí podemos y debemos entrar en nuestro propio misterio personal, y plantearnos a fondo esa misma pregunta de los discípulos en la Cena ¿soy yo acaso, Señor?
    Nuestro deseo es seguirle, pero ¿no habrá momentos, actitudes, acciones u omisiones que signifiquen que le estamos traicionando, dando la espalda, prescindiendo de él? Les ocurrió a todos los que le acompañaban en la Cena. El peligro, el miedo, la fragilidad humana… Nosotros no somos diferentes.
    Lo que sí tenemos siempre es la posibilidad de “volver”, de reencontrarle, de pedir perdón… Jesús nos ha mostrado un Dios que está siempre, que nos espera siempre, que nos concede siempre una nueva oportunidad. ¡Esa es nuestra gran suerte!


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de Isaías
    Is 50, 4-9
    En aquel entonces, dijo Isaías:
    "El Señor me ha dado una lengua experta,
    para que pueda confortar al abatido
    con palabras de aliento.

    Mañana tras mañana, el Señor despierta mi oído,
    para que escuche yo, como discípulo.
    El Señor Dios me ha hecho oír sus palabras
    y yo no he opuesto resistencia
    ni me he echado para atrás.

    Ofrecí la espalda a los que me golpeaban,
    la mejilla a los que me tiraban de la barba.
    No aparté mi rostro a los insultos y salivazos.

    Pero el Señor me ayuda,
    por eso no quedaré confundido,
    por eso endurecí mi rostro como roca
    y sé que no quedaré avergonzado.
    Cercano está de mí el que me hace justicia,
    ¿quién luchará contra mí?
    ¿Quién es mi adversario? ¿Quién me acusa?
    Que se me enfrente.
    El Señor es mi ayuda,
    ¿quién se atreverá a condenarme?''


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 26, 14-25
    En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: "¿Cuánto me dan si les entrego a Jesús?" Ellos quedaron en darle treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregárselo.

    El primer día de la fiesta de los panes Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: "¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?" Él respondió: "Vayan a la ciudad, a casa de fulano y díganle: 'El Maestro dice: Mi hora está ya cerca. Voy a celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa' ". Ellos hicieron lo que Jesús les había ordenado y prepararon la cena de Pascua.

    Al atardecer, se sentó a la mesa con los Doce, y mientras cenaban, les dijo: "Yo les aseguro que uno de ustedes va a entregarme". Ellos se pusieron muy tristes y comenzaron a preguntarle uno por uno: "¿Acaso soy yo, Señor?" Él respondió: "El que moja su pan en el mismo plato que yo, ése va a entregarme. Porque el Hijo del hombre va a morir, como está escrito de él; pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! Más le valiera a ese hombre no haber nacido". Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: "¿Acaso soy yo, Maestro?" Jesús le respondió: "Tú lo has dicho".


    Oración

    Tú eres mi ayuda, por eso no quedaré confundido, y sé que no quedaré avergonzado. Pues sé qué cercano estás de mí, tú que me haces justicia. ¿Quién luchará contra mí? ¿Quién es mi adversario? ¿Quién me acusa? si el Señor es mi ayuda, ¿quién se atreverá a condenarme?

    Acción
    Hoy dedicaré un rato de oración para confiar a Dios toda mi vida: el pasado, el presente y mi futuro.
    7 min

About Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

From the publisher's feed

¨Donde dos o tres se reúnen a orar en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos.¨ -Mateo 18: 19-20
Oraciones, lecturas y alabanzas de cada dia. Las oraciones y lecturas son publicadas en Cinco…