Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

By Hoy En OracionReligion & Spirituality
Download on the App Store

Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar) episodes

  • Evangelio Del Día Martes 4 de Abril | Semana Santa | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 4 DE ABRIL DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    Martes Santo Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Isaías 49, 1-6
    Salmo 70
    Evangelio Juan 13, 21-33. 36-38

    “Uno de vosotros me va a entregar”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    El diablo entró en Judas, fue el diablo quien lo llevó a este punto. ¿Y cómo terminó la historia? El diablo es un mal pagador. No es un pagador confiable. Te promete todo, te hace ver todo y al final te deja solo a ahorcarte en tu desesperación. (…) Pensemos en tantos Judas institucionalizados en este mundo, que explotan a la gente. Y también pensemos en el pequeño Judas que cada uno de nosotros tiene dentro de sí a la hora de elegir: entre lealtad o interés. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de traicionar, de vender, de elegir por el propio interés. Cada uno de nosotros tiene la posibilidad de dejarse atraer por el amor al dinero o a los bienes o al bienestar futuro. “Judas, ¿dónde estás?”. Pero la pregunta la hago a cada uno de nosotros: “Tú, Judas, el pequeño Judas que tengo dentro: ¿dónde estás?”. (Homilía Santa Marta, 8 abril 2020)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Sor Inmaculada López Miró, OP)
    Estoy orgulloso de ti
    En estos días de la Semana Santa, la primera lectura nos presentan los Cánticos del Siervo de Yahvé. Hoy leemos el segundo Cántico del Siervo. “Estoy orgulloso de ti”, la elección de Dios ha recaído sobre siervo, como sobre cada uno de nosotros. Somos hijos amados de Dios, Él nos ha elegido desde antes de la creación del mundo para que demos testimonio de Él en el mundo, en medio de nuestras tareas cotidianas, en medio de las luchas diarias, en medio de una sociedad tantas veces en búsqueda de sentido.
    Pero esta elección no nos priva del fracaso, del dolor, de los sufrimientos, y muchas veces sentimos que nuestra vida queda frustrada. Es lo que siente el Siervo de Yahvé: “En vano me he cansado, en nada he gastado mis fuerzas”. Nos puede pasar que muchas veces viendo el poco fruto que obtenemos en nuestros esfuerzos, pensemos que es mejor dejarlo, que para qué seguir.
    Ese es el momento de preguntarnos ¿por qué y para quién hago las cosas? ¿Estoy de verdad sirviendo al Señor o me estoy sirviendo a mí mismo?
    Sin embargo, el Señor aprovecha cualquier cosa, hasta nuestros propios fracasos para volver a llamarnos, para volver a darnos una misión, que tendrá, seguro, un fruto insospechado, sólo debemos tener fe y creer que Él está por encima de todo y que Él tiene la última palabra.

    Ahora es glorificado el Hijo del hombre
    El Evangelio de hoy nos muestra, en la misma línea que la primera lectura, el fracaso de Jesús: en el momento más sublime de su vida, después que ha dejado a sus discípulos un ejemplo a seguir en el lavatorio de los pies, prefiguración de su entrega total en la cruz, en el momento en que por fin ha llegado la hora, Jesús se encuentra de frente con la traición más cruel.
    La traición que viene de parte de los suyos, “uno de vosotros me va a entregar”. Y además tiene que reconocer que los otros no están muy lejos de estas mismas actitudes, “no cantará el gallo tres veces y me habrás negado tres”.
    Sin embargo, Jesús sabe que éste y no otro es el momento que Dios ha dispuesto para su glorificación. ¿Qué sentido tiene esto? Hace falta avivar la fe para descubrir que en medio de los momentos más dolorosos, de más sufrimientos, de persecución, de sin sentido, Dios sabe sacar cosas buenas para los que le aman, Dios utiliza todos estos acontecimientos para nuestro proceso de santificación, de conversión, de glorificación.
    La clave está, a mi parecer, en que si salimos de la presencia de Jesús, “era de noche”, lejos de Él todo son tinieblas y oscuridad. Junto a Él, podemos recabar fuerzas para seguir adelante en medio de las dificultades. Junto a Él podemos reconocer nuestra debilidad tantas veces abocada al fracaso y el pecado, pero junto a Él podemos tener la seguridad de que “le acompañaremos más tarde”, cuando seamos fortificados por los dones del Espíritu Santo y podamos, como Él, dar la vida hasta el final.

    ¿Veo los fracasos de mi vida como instrumentos de Dios para ayudarme a crecer en la fe?
    ¿Con qué cosas y acontecimientos de mi vida estoy traicionando al Señor?
    ¿Soy consciente de la entrega de Jesús por mí y trato de vivirla en mi vida entregándome yo también por los demás?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la profecía de Daniel
    Lectura del libro de Isaía
    Is 49, 1-6
    Escúchenme, islas;
    pueblos lejanos, atiéndanme.
    El Señor me llamó desde el vientre de mi madre;
    cuando aún estaba yo en el seno materno,
    él pronunció mi nombre.

    Hizo de mi boca una espada filosa,
    me escondió en la sombra de su mano,
    me hizo flecha puntiaguda,
    me guardó en su aljaba y me dijo:
    "Tú eres mi siervo, Israel;
    en ti manifestaré mi gloria".
    Entonces yo pensé: "En vano me he cansado,
    inútilmente he gastado mis fuerzas;
    en realidad mi causa estaba en manos del Señor,
    mi recompensa la tenía mi Dios".

    Ahora habla el Señor,
    el que me formó desde el seno materno,
    para que fuera su servidor,
    para hacer que Jacob volviera a él
    y congregar a Israel en torno suyo
    –tanto así me honró el Señor
    y mi Dios fue mi fuerza–.
    Ahora, pues, dice el Señor:
    "Es poco que seas mi siervo
    sólo para restablecer a las tribus de Jacob
    y reunir a los sobrevivientes de Israel;
    te voy a convertir en luz de las naciones,
    para que mi salvación llegue
    hasta los últimos rincones de la tierra".


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    Jn 13, 21-33. 36-38
    En aquel tiempo, cuando Jesús estaba a la mesa con sus discípulos, se conmovió profundamente y declaró: "Yo les aseguro que uno de ustedes me va a entregar". Los discípulos se miraron perplejos unos a otros, porque no sabían de quién hablaba. Uno de ellos, al que Jesús tanto amaba, se hallaba reclinado a su derecha. Simón Pedro le hizo una seña y le preguntó: "¿De quién lo dice?" Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: "Señor, ¿quién es?" Le contestó Jesús: "Aquel a quien yo le dé este trozo de pan, que voy a mojar". Mojó el pan y se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote; y tras el bocado, entró en él Satanás.

    Jesús le dijo entonces a Judas: "Lo que tienes que hacer, hazlo pronto". Pero ninguno de los comensales entendió a qué se refería; algunos supusieron que, como Judas tenía a su cargo la bolsa, Jesús le había encomendado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el bocado, salió inmediatamente. Era de noche.

    Una vez que Judas se fue, Jesús dijo: "Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo glorificará.

    Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Me buscarán, pero como les dije a los judíos, así se lo digo a ustedes ahora: 'A donde yo voy, ustedes no pueden ir' ". Simón Pedro le dijo: "Señor, ¿a dónde vas?" Jesús le respondió: "A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; me seguirás más tarde". Pedro replicó: "Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti". Jesús le contestó: "¿Conque darás tu vida por mí? Yo te aseguro que no cantará el gallo, antes de que me hayas negado tres veces".


    Oración
    Señor, sé muy bien que si tú no eres quien me edifica, en vano me cansaría esforzándome, por eso me abandono a tu compasión admirable. Te pido, Señor, que a la hora de la tentación me revistas de tu armadura y pueda resistir firme en la fe.

    Acción
    En un momento de oración pondré en las manos de Jesús todas aquellas cosas que me preocupan o me inquietan, sabiendo que él nunca me abandona.
    7 min
  • Evangelio Del Día Lunes 3 de Abril | Prueba De Amor | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 03 DE ABRIL DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    Lunes Santo Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Isaías 42, 1-7
    Salmo 26
    Evangelio Juan 12, 1-11

    “María le ungió a Jesús los pies”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    La primera pregunta que nos hará Jesús es: “¿Cómo te ha ido con los pobres? ¿Les has dado de comer? Cuando estaba en prisión, ¿lo has visitado? En el hospital, ¿lo fuiste a ver? ¿Ayudaste a la viuda, al huérfano? Porque yo estaba allí”. Y por eso seremos juzgados. No seremos juzgados por el lujo o los viajes que hayamos hecho o la importancia social que hayamos tenido. Seremos juzgados por nuestra relación con los pobres. Pero si yo, hoy, ignoro a los pobres, los dejo de lado, creo que no existen, el Señor me ignorará el día del juicio. Cuando Jesús dice: “Porque pobres siempre tendréis con vosotros”, quiere decir: “Yo siempre estaré con vosotros en los pobres. Estaré presente ahí”. Y esto no es ser comunista, es el centro del Evangelio: seremos juzgados por esto. (Homilía Santa Marta, 6 abril 2020)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Fray Manuel Santos Sánchez O.P.)
    Para que abras los ojos de los ciegos…
    En pleno Antiguo Testamento, Isaías nos habla del siervo del Señor y de todas las acciones que va a realizar en favor de su pueblo. El traer “el derecho a las naciones”, “el implantar el derecho en la tierra” engloba todas las otras acciones que las realizará siempre sin apelar a la violencia, sino más bien sirviéndose de la suavidad, por eso “no gritará, no clamará, no voceará en las calles”. Podemos decir que empleará la ternura y será capaz de “te he cogido de la mano, te he formado y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones”… para que ayudes a los ciegos, a los cautivos, a los que habitan en las tinieblas.
    Bien sabemos que todo esto y mucho más y con mayor intensidad fue lo que realizó Jesús de Nazaret viniendo a nuestra tierra. Vino para ser nuestro camino, el camino que nos lleva a vivir la verdad y saborear la vida y la vida en abundancia. A eso dedicó principalmente los tres años de su vida pública, predicando de pueblo en pueblo. Las autoridades de entonces quisieron hacerle callar, pero no les hizo caso, no podía menos de regalarnos su buena notica. Y pidió a sus apóstoles que después de su muerte la divulgasen a todas las naciones.

    Jesús… Lázaro, Marta, María
    De entrada, vemos el cariño de Jesús por esa familia amiga, de Lázaro, a quien había resucitado, de Marta y María. Por eso, va con toda confianza a su casa, a cenar. Marta y María le expresan su amor, cada una a su manera. Marta, sirviendo a la mesa. María ungiéndole los pies con un perfume costoso. La nota discordante la pone Judas Iscariote, que en lugar de alegrase por el regalo de María a Jesús, afirma que hubiese sido mejor vender dicho perfume para dar ese dinero a los pobres, aunque en realidad era para él. Entre los judíos, algunos van a ver más a Lázaro resucitado que a Jesús, y algunos dan el paso de creer en Jesús. Por esta causa, los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro.
    Como vemos, este pasaje evangélico nos muestra distintas y contrarias posturas ante Jesús. ¿Cuál es nuestra postura ante Jesús? Queremos unirnos a millones y millones de personas que, a lo largo de estos XXI siglos de cristianismo, confesamos que lo de Jesús, su persona, su amistad, sus indicaciones, sus promesas, es lo mejor que nos ha pasado y nos sigue pasando en nuestra vida. Y respondemos desde dentro a la pregunta de Jesús si queremos abandonarle: “¿A quién iríamos? tu solo tienes palabras de vida eterna”. Queremos seguir siempre con Jesús.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de Isaías
    Is 42, 1-7
    Miren a mi siervo, a quien sostengo,
    a mi elegido, en quien tengo mis complacencias.
    En él he puesto mi espíritu,
    para que haga brillar la justicia sobre las naciones.
    No gritará, no clamará, no hará oír su voz por las calles;
    no romperá la caña resquebrajada,
    ni apagará la mecha que aún humea.
    Promoverá con firmeza la justicia,
    no titubeará ni se doblegará
    hasta haber establecido el derecho sobre la tierra
    y hasta que las islas escuchen su enseñanza.

    Esto dice el Señor Dios,
    el que creó el cielo y lo extendió,
    el que dio firmeza a la tierra, con lo que en ella brota;
    el que dio el aliento a la gente que habita la tierra
    y la respiración a cuanto se mueve en ella:
    "Yo, el Señor, fiel a mi designio de salvación,
    te llamé, te tomé de la mano, te he formado
    y te he constituido alianza de un pueblo,
    luz de las naciones,
    para que abras los ojos de los ciegos,
    saques a los cautivos de la prisión
    y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    Jn 12, 1-11
    Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó entonces una libra de perfume de nardo auténtico, muy costoso, le ungió a Jesús los pies con él y se los enjugó con su cabellera, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.

    Entonces Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que iba a entregar a Jesús, exclamó: "¿Por qué no se ha vendido ese perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?" Esto lo dijo, no porque le importaran los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía a su cargo la bolsa, robaba lo que echaban en ella.

    Entonces dijo Jesús: "Déjala. Esto lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tendrán siempre con ustedes, pero a mí no siempre me tendrán".

    Mientras tanto, la multitud de judíos, que se enteró de que Jesús estaba allí, acudió, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien el Señor había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes deliberaban para matar a Lázaro, porque a causa de él, muchos judíos se separaban y creían en Jesús.


    Oración
    Hoy alzo la mirada a ti, Señor, déjame descubrirte durante todo este día, déjame encontrarte en cada paso que doy, déjame ver cómo aún caminas entre nosotros, escondiéndote. Abre mis ojos, Señor, que quiero descubrirte, mirarte y amarte.

    Acción
    Hoy estaré muy atento a descubrir a Jesús en las personas que me rodean.
    7 min
  • Evangelio Del Día Viernes 31 de Marzo | Jesús Toca La Puerta | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 31 DE MARZO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    V Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Jeremías 20, 10-13
    Salmo 17
    Evangelio Juan 10, 31-42

    “El Padre está en mí, y yo en el Padre”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    La reconciliación es, por lo tanto, la re-creación del mundo; y la misión más profunda de Jesús es la redención de todos nosotros, pecadores. Y «Jesús no hace esto con palabras, no lo hace con gestos... ¡No! Lo hace con su carne». Él tomó sobre sí todo el pecado. «Esta es la nueva creación». (…) «Este es el gran milagro de Jesús. A nosotros, esclavos del pecado, nos hizo libres», nos curó. «Nos hará bien pensar en esto. Jesús nos abrió las puertas de casa, nosotros ahora estamos en casa. Ahora se comprende esta palabra de Jesús: “ánimo hijo, tus pecados están perdonados”. (Homilia de Santa Marta, 4 julio 2013)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Dña. Montserrat Palet Dalmases)
    Cantad al Señor, alabad al Señor, que libera la vida del pobre
    Estas palabras de Jeremías están cargadas de dramatismo y constituyen uno de los pasajes más impresionantes de la literatura profética. En esa confesión aflora el duro combate interior entre la crisis que conmueve los fundamentos de la fe y la certeza de la vocación divina, cuando después de un arduo trabajo parece que no se ha conseguido nada más que el propio fracaso.
    Después del lamento por los sufrimientos que está encontrando a la hora de desempeñar la misión que el Señor le ha encomendado, viene un acto de confianza en medio del acoso a que se le somete.
    El profeta ha abierto con confianza su alma a Dios y se ha quejado. La misión que le ha confiado sólo le trae desgracias. Cuando Jeremías proclama la palabra de Dios no escucha más respuesta que las acusaciones y calumnias de la gente.
    Toda persona que ha experimentado el amor de Dios no puede contener el afán de hablar de Él a quienes no lo conocen, o se han olvidado del Señor.
    A pesar de todo lo que le ha sucedido Jeremías tiene la seguridad de que el Señor nunca lo abandona, sus palabras reflejan la confianza en que Dios no le dejará, por eso no abandonó su misión, sino que perseveró en ella hasta el final de sus días.
    En ocasiones es difícil llevar a cabo la misión que el Señor nos ha reservado para cada uno de nosotros, pero no debemos desfallecer ya que Él nos acompaña siempre. “En el peligro invoqué al Señor y me escuchó”.

    Dios y hombre
    En este fragmento del Evangelio de San Juan se pone una vez más de manifiesto que las palabras de Jesús han dividido nuevamente a los judíos y en esta ocasión quieren apedrearle porque lo tienen como blasfemo, ya que siendo hombre se hace Dios.
    Realmente veían en Jesús algo diferente ya que hacía buenas obras y milagros pero hasta el punto de hacerse pasar por Dios, era demasiado ¿cómo podía un ser humano hacerse pasar por Dios?
    Jesús habla de las obras que realiza, obras de Dios que lo acreditan, de cómo puede darse el título de Hijo de Dios y decir, Yo y el Padre somos uno. Está claro, se hace igual a Dios. Él habla desde unas categorías difíciles de entender para sus adversarios, les habla desde el seguimiento y el compromiso con su persona que hacen que Jesús sea conocido y amado.
    Jesús lucha por presentar argumentos que puedan aceptar, pero el intento es en vano. En el fondo morirá por decir la verdad sobre sí mismo, por ser fiel a sí mismo y a su misión.
    Al meditar este pasaje nos recuerda que Jesús fue condenado por las autoridades judías al hablar en nombre de Dios, ellos tampoco comprendieron nada de su misión.
    No hay palabras para definir su capacidad de amarnos hasta el extremo de dar su vida para redimir a toda la humanidad.
    La indicación de que Jesús se retira al lugar donde había estado bautizando Juan, marca una especie de inclusión, que preludia el fin próximo del ministerio público del Nazareno.
    ¿Qué imagen tengo yo de Dios?
    Como cristiano, ¿soy fiel a mi misión?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de Jeremías
    Jer 20, 10-13
    En aquel tiempo, dijo Jeremías:
    “Yo oía el cuchicheo de la gente que decía:
    ‘Denunciemos a Jeremías,
    Denunciemos al profeta del terror’.
    Todos los que eran mis amigos espiaban mis pasos,
    esperaban que tropezara y me cayera, diciendo:
    ‘Si se tropieza y se cae, lo venceremos
    y podremos vengarnos de él’.

    Pero el Señor, guerrero poderoso, está a mi lado;
    por eso mis perseguidores caerán por tierra
    y no podrán conmigo;
    quedarán avergonzados de su fracaso
    y su ignominia será eterna e inolvidable.

    Señor de los ejércitos, que pones a prueba al justo
    y conoces lo más profundo de los corazones,
    haz que yo vea tu venganza contra ellos,
    porque a ti he encomendado mi causa.

    Canten y alaben al Señor,
    porque él ha salvado la vida de su pobre
    de la mano de los malvados’’.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    Jn 10, 31-42
    En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, los judíos cogieron piedras para apedrearlo. Jesús les dijo: “He realizado ante ustedes muchas obras buenas de parte del Padre, ¿por cuál de ellas me quieren apedrear?”

    Le contestaron los judíos: “No te queremos apedrear por ninguna obra buena, sino por blasfemo, porque tú, no siendo más que un hombre, pretendes ser Dios”. Jesús les replicó: “¿No está escrito en su ley: Yo les he dicho: Ustedes son dioses? Ahora bien, si ahí se llama dioses a quienes fue dirigida la palabra de Dios (y la Escritura no puede equivocarse), ¿cómo es que a mí, a quien el Padre consagró y envió al mundo, me llaman blasfemo porque he dicho: ‘Soy Hijo de Dios’? Si no hago las obras de mi Padre, no me crean. Pero si las hago, aunque no me crean a mí, crean a las obras, para que puedan comprender que el Padre está en mí y yo en el Padre”. Trataron entonces de apoderarse de él, pero se les escapó de las manos.

    Luego regresó Jesús al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había bautizado en un principio y se quedó allí. Muchos acudieron a él y decían: “Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan decía de éste, era verdad”. Y muchos creyeron en él allí.


    Oración
    Dios mío, cuando el enemigo se levante contra mí para tentarme, cuando me critiquen por mi modo de vivir, cuando lo más sencillo sea huir o evadir una situación en verdad abrumadora, recuérdame, Señor, que tú salvas mi vida y me libras de la mano del maligno, así podré alabarte y cantar tu amor y tu bondad.

    Acción
    Hoy consagraré a Jesús mis dolores, penas, preocupaciones mediante un momento de oración.
    7 min
  • Evangelio Del Día Jueves 30 de Marzo | Amor Perdón Alegría Misericordia | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA – 30 MARZO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    V Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Génesis 17, 3-9
    Salmo 104
    Evangelio Juan 8, 51-59

    “Quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Y es precisamente «esto y aquello lo que no entendían los doctores de la ley» destacó el Papa Francisco. «No entendían la alegría de la promesa; no entendían la alegría de la esperanza; no entendían la alegría de la alianza. No entendían». Y «no sabían alegrarse, porque habían perdido el sentido de la alegría que llega solamente por la fe». En cambio, explicó el Papa, «nuestro padre Abrahán fue capaz de alegrarse porque tenía fe: fue justificado en la fe». Por su parte, esos doctores de la ley «habían perdido la fe: eran doctores de la ley, pero sin fe». «Más aún: habían perdido la ley, porque el centro de la ley es el amor, el amor a Dios y al prójimo». (Homilia de Santa Marta, 26 marzo 2015)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Fray Juan Manuel Martínez Corral O.P.)
    Quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre
    Seguimos con el sentido de «alianza» con el que podremos comprender mejor el texto evangélico de hoy. Que nos introduce en una clave de relación de intimidad con Dios que fecunda nuestra vida. Jesús está lanzando un mensaje que el auditorio no acaba de comprender, los fariseos, se quedan en lo literal. Quedarse en la superficialidad de las palabras hace que no entre en ellos el sentido de vida que Jesús está exponiendo.
    Si aplicamos ese término de pacto o alianza a la lectura quizás de un poco más de luz al sentido que quiere expresar. Dios está proponiendo una acción a aquellos que quieran ser del grupo de Jesús. Si quieres ser del grupo lo primero que deberás de hacer es el de «conocer» para amar. Ya lo dice el dicho popular que: «no se ama aquello que no se conoce». Conocer quien este Dios que te ha creado y que te llama a vivir una vida plena. No exenta de tribulaciones pero que está fecundada por su presencia viva y resucitada de un Dios que está pendiente de su criatura. «Se puso junto a mí: lo libraré; lo protegeré porque conoce mi nombre; me invocará y lo escucharé. Con él estaré en la tribulación, lo defenderé, lo glorificaré, lo saciaré de largos días y le haré ver mi salvación» (Sal 90,14-16).
    De este modo aparece otro verbo «guardar». El conocer a Dios y su ley en el amor te introduce en «guardar su Palabra». Así, vemos claramente como nos vamos introduciendo en el dinamismo que nos plantea el ser discípulos y el camino cuaresmal. Acércate a Dios, conócelo, vive en Él y en su Palabra. Una Palabra que realmente es vida, que da sentido en medio de los desiertos y arenales por los que vamos pasando. Jesucristo: «Camino, Verdad y Vida». Sentido para nuestra vida. Luz que ilumina la densidad de la tiniebla por la que algunas veces pasamos. Palabra que crea y recrea toda nuestra existencia: «El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo» (Jn 1,9). Así guardaremos y viviremos en la Luz de su Palabra.
    El guardar su palabra desemboca en el sentido profundo que tiene el estar injertados en Cristo: «No verán la muerte». Con la dinámica que nos presentan esos verbos vemos que el sentido está en la alianza que Dios nos propone como camino de vida. Porque has comprendido el sentido que tiene la vida de Jesús de Nazaret la pondrás tú mismo en práctica. Una vida de entrega y de servicio a los demás por amor. Y esa vida tiene como germen la vida eterna. Por la vida entregada del Hijo al amor hacia la humanidad doliente el Padre resucita al Hijo. La muerte no tiene dominio sobre la vida. La Vida tiene la última palabra: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?» (Jn11,25-26).


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro del Génesis
    Gn 17, 3-9
    Cuando Dios se le apareció, Abram se postró con el rostro en el suelo y Dios le dijo:

    “Aquí estoy. Ésta es la alianza que hago contigo: Serás padre de una multitud de pueblos. Ya no te llamarás Abram, sino Abraham, porque te he constituido como padre de muchas naciones.

    Te haré fecundo sobremanera; de ti surgirán naciones y de ti nacerán reyes. Contigo y con tus descendientes, de generación en generación, establezco una alianza perpetua para ser el Dios tuyo y de tus descendientes. A ti y a tus descendientes les daré en posesión perpetua toda la tierra de Canaán, en la que ahora vives como extranjero; y yo seré el Dios de ustedes’’.

    Después le dijo Dios a Abraham: “Cumple, pues, mi alianza, tú y tu posteridad, de generación en generación”.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    Jn 8, 51-59
    En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo les aseguro: el que es fiel a mis palabras no morirá para siempre”.

    Los judíos le dijeron: “Ahora ya no nos cabe duda de que estás endemoniado. Porque Abraham murió y los profetas también murieron, y tú dices: ‘El que es fiel a mis palabras no morirá para siempre’. ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Abraham, el cual murió? Los profetas también murieron. ¿Quién pretendes ser tú?”

    Contestó Jesús: “Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, aquel de quien ustedes dicen: ‘Es nuestro Dios’, aunque no lo conocen. Yo, en cambio, sí lo conozco; y si dijera que no lo conozco, sería tan mentiroso como ustedes. Pero yo lo conozco y soy fiel a su palabra. Abraham, el padre de ustedes, se regocijaba con el pensamiento de verme; me vio y se alegró por ello”.

    Los judíos le replicaron: “No tienes ni cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?” Les respondió Jesús: “Yo les aseguro que desde antes que naciera Abraham, Yo Soy”.

    Entonces recogieron piedras para arrojárselas, pero Jesús se ocultó y salió del templo.


    Oración
    Te estoy profundamente agradecido, Señor, por dejarme experimentar tu amor, por dejarme experimentar el cumplimiento de tus promesas, porque tú no dejas que ninguna palabra tuya caiga, tú cumples, Señor, siempre cumples y yo experimento día a día tu amor y tu bondad para conmigo. Amén.

    Acción
    Este día, a todos los que me encuentre, les expresaré lo dichoso que soy y la felicidad que hay en mi vida; con un gesto, una sonrisa, un abrazo, un detalle, pero que manifieste que soy feliz.
    8 min
  • Evangelio Del Día Miércoles 29 de Marzo | Perdón | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 29 DE MARZO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    V Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Daniel 3, 14-20. 49-50. 91-92. 95
    Salmo 95
    Evangelio Juan 8, 31-42

    “La verdad os hará libres”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    La libertad más verdadera, la de la esclavitud del pecado, ha brotado de la Cruz de Cristo. Somos libres de la esclavitud del pecado por la cruz de Cristo. Precisamente ahí donde Jesús se ha dejado clavar, se ha hecho esclavo, Dios ha puesto la fuente de la liberación del hombre. Esto no deja de sorprendernos: que el lugar donde somos despojados de toda libertad, es decir la muerte, puede convertirse en fuente de la libertad. Pero este es el misterio del amor de Dios: no se entiende fácilmente, se vive. (Audiencia general, 6 octubre 2021)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Hna. Águeda Mariño Rico O.P.)
    Atados y desatados
    El relato del libro de Daniel, que corresponde a la primera lectura de este miércoles de la V semana de cuaresma, narra una historia de poder y cuando éste se convierte en idolatría y abuso. El rey Nabucodonosor había mandado construir una enorme estatua de oro y convocó a todas las autoridades para asistir a su dedicación y adorarla arrodillándose ante ella al sonar los instrumentos. Los tres jóvenes judíos, amigos de Daniel, que ya tenían puestos de importancia en la administración de Babilonia, no se postraron ni la adoraron, por lo que fueron maliciosamente delatados al rey.
    Destacan las dos posturas: quien ostenta el poder y lo absolutiza para imponerse y dominar, decidiendo arbitrariamente sobre dioses y hombres; y quienes tienen claro que el único a quien adorar es Dios, que tiene el verdadero poder sobre la vida y la muerte, y en el que confían plenamente. En el texto se describen con mucha viveza las diversas reacciones de Nabucodonosor: ira, asombro, admiración. La confrontación entre el poder del rey y el poder de Dios pasa la prueba del fuego. Aquella pregunta “¿qué dios os librará de mis manos?”, encuentra su respuesta: “Bendito sea el Dios de Sidrac, Misac y Abdénago… Porque no existe otro Dios capaz de librar como este”.
    Los que habían sido atados a la fuerza, se pasean en el fuego, sin daño, y sin atar. En este atar y desatar se acrisola el verdadero sentido del poder, que no es dominar y destruir, sino liberar y proteger.

    Esclavos y libres
    El Evangelio de Juan es toda una revelación de quién es Jesús. Jesús es el Hijo de Dios, el enviado del Padre para salvar al mundo. En el texto de hoy Jesús profundiza en lo que significa esa salvación. “Si permanecéis en mi palabra seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”. Los judíos le cuestionan que no les considere libres, a ellos que son fieles a la Ley y descendientes de Abraham, no idólatras sino hijos de Dios. Pero Jesús les confronta: “Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais…”, y no estarían viendo la forma de deshacerse de él.
    La fe en Dios pasa por descubrir qué es ser sus hijos e hijas y vivir en consecuencia. Y el camino, las claves para ese descubrimiento, es Jesús, seguir e identificarse con quien es el Hijo, ser de verdad discípulos suyos. “¿Qué es la verdad?” se preguntaba Pilatos ante Jesús apresado y condenado. El paso de la esclavitud a la libertad está en conocer la verdad. ¿Qué es la verdad sino Dios, el que nos llama hijos y nos ama?
    Dice Unamuno “La libertad está enterrada y crece hacia dentro, y no hacia fuera…La libertad no está en el follaje, sino en las raíces, y de nada sirve dejarle al árbol libre la copa y abiertos de par en par los caminos al cielo, si sus raíces se encuentran, al poco de crecer, con dura roca impenetrable, seca y árida, o con tierra de muerte”.
    Permanecer en su palabra es ese encuentro cotidiano con el Dios que se nos revela en Cristo, es dejar que se vaya encarnando en nuestra vida, que vaya echando raíces en nuestro ser y nos vaya identificando cada vez más con Aquel que es radicalmente libre en el amor. “Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais”… podemos dejar que Jesús nos pregunte, como a Pedro; “¿Me amas?”. Y dejar que la respuesta surja de nuestro interior, de nuestra verdad más enraizada. ¿Qué alimenta y nutre mi vida? ¿Qué palabra, o quién, sustenta mis certezas, convicciones, criterios, decisiones?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la profecía de Daniel
    Dn 3, 14-20. 49-50. 91-92. 95
    En aquellos días dijo el rey Nabucodonosor: “¿Es cierto, Sedrak, Mesak y Abednegó, que no quieren servir a mis dioses, ni adorar la estatua de oro que he mandado levantar? Pues bien, si no es cierto, estén dispuestos para que, al oír sonar el cuerno, la flauta, la cítara, el salterio, la chirimía y toda clase de instrumentos, se postren y adoren la estatua que he mandado hacer. Pero si no la adoran, serán arrojados inmediatamente a un horno encendido. ¿Y qué dios podrá librarlos entonces de mis manos?”

    Pero Sedrak, Mesak y Abednegó contestaron al rey Nabucodonosor: “No es necesario responder a tu pregunta, pues el Dios a quien servimos puede librarnos del horno encendido y nos librará de tus manos; y aunque no lo hiciera, sábete que de ningún modo serviremos a tus dioses, ni adoraremos la estatua de oro, que has mandado levantar”.

    Entonces Nabucodonosor se enfureció y la expresión de su rostro cambió para Sedrak, Mesak y Abednegó. Mandó encender el horno y aumentar la fuerza del fuego siete veces más de lo acostumbrado. Después ordenó que algunos de los hombres más fuertes de su ejército ataran a Sedrak, Mesak y Abednegó y los arrojaran al horno encendido.

    Pero el ángel del Señor bajó del cielo, se puso junto a ellos, apartó las llamas y produjo en el horno un frescor como de brisa y de rocío, y el fuego no los atormentó, ni los hirió, ni siquiera los tocó. El rey Nabucodonosor, estupefacto, se levantó precipitadamente y dijo a sus consejeros: “¿Acaso no estaban atados los tres hombres que arrojamos al horno?” Ellos contestaron: “Sí, señor”. El rey replicó: “¿Por qué, entonces, estoy viendo cuatro hombres sueltos, que se pasean entre las llamas, sin quemarse? Y el cuarto, parece un ángel”.

    Nabucodonosor los hizo salir del horno y exclamó: “Bendito sea el Dios de Sedrak, Mesak y Abednegó, que ha enviado a su ángel para librar a sus siervos, que confiando en él, desobedecieron la orden del rey y expusieron su vida, antes que servir y adorar a un dios extraño”.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    Jn 8, 31-42
    En aquel tiempo, Jesús dijo a los que habían creído en él: “Si se mantienen fieles a mi palabra, serán verdaderamente discípulos míos, conocerán la verdad y la verdad los hará libres”. Ellos replicaron: “Somos hijos de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: ‘Serán libres’?”

    Jesús les contestó: “Yo les aseguro que todo el que peca es un esclavo del pecado y el esclavo no se queda en la casa para siempre; el hijo sí se queda para siempre. Si el Hijo les da la libertad, serán realmente libres. Ya sé que son hijos de Abraham; sin embargo, tratan de matarme, porque no aceptan mis palabras. Yo hablo de lo que he visto en casa de mi Padre: ustedes hacen lo que han oído en casa de su padre”.

    Ellos le respondieron: “Nuestro padre es Abraham”. Jesús les dijo: “Si fueran hijos de Abraham, harían las obras de Abraham. Pero tratan de matarme a mí, porque les he dicho la verdad que oí de Dios. Eso no lo hizo Abraham. Ustedes hacen las obras de su padre”. Le respondieron: “Nosotros no somos hijos de prostitución. No tenemos más padre que a Dios”.

    Jesús les dijo entonces: “Si Dios fuera su Padre me amarían a mí, porque yo salí de Dios y vengo de Dios; no he venido por mi cuenta, sino enviado por él”.


    Oración
    Quiero decirte, Señor, que es mi deseo permanecer fiel a ti y que, aun cuando mi vida estuviera en riesgo por causa de ello, estoy dispuesto a permanecer firme hasta el final, pues mi anhelo eres tú, Señor y sé que si soy fiel estaré a tu lado eternamente; dame de tu Espíritu Santo para tener la fuerza necesaria a la hora de la prueba. Amén.

    Acción
    Hoy, en mi trabajo o con mis conocidos, haré algo que me evidencie como verdadero cristiano delante de los que están a mi alrededor..
    9 min
  • Evangelio Del Día Martes 28 de Marzo | Dolor De Los Pecados | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 28 DE MARZO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    V Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Números 21, 4-9
    Salmo 101
    Evangelio Juan 8, 21-30

    “¿Quién eres tú?”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Dios dijo a Moisés: “Quien mira la serpiente será sanado”; Jesús dice a sus enemigos: “cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy”». En resumen, explicó, «quien no mira la cruz, así, con fe, morirá en sus propios pecados, no recibirá esa salvación». (…) Es oportuno preguntarse: «¿cómo llevo yo la cruz: como un recuerdo? ¿Cuándo hago la señal de la cruz, soy consciente de lo que hago? ¿Cómo llevo yo la cruz: solamente como un símbolo de pertenencia a un grupo religioso? (…) «¿he aprendido a llevarla sobre los hombros, donde hace daño?». Cada uno de nosotros hoy mire al crucifijo, mire a este Dios que se ha hecho pecado para que nosotros no muramos en nuestros pecados. (Homilía da Santa Marta, 4 abril 2017)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Monjas Dominicas Contemplativas)
    Para que creyendo tengáis vida en su nombre
    Según el libro de los Números, una plaga de serpientes atacó a los israelitas en el desierto. Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó sobre un mástil que levantó en medio del campamento. Al mirarla quedaban curados todos los mordidos por las serpientes venenosas. En el dialogo con Nicodemo, Jesús se comparó con aquella serpiente de bronce. Si aquella serpiente de bronce fue levantada en el desierto para curar, Jesús "el siervo” después de su martirio será enaltecido, levantado y ensalzado sobremanera. Después de su muerte el nuevo pueblo de Dios comprenderá que era el Enviado de Dios.
    Estamos muy cercanos a su Pasión. Y una y otra vez el evangelista nos presenta la voluntad de Dios. Lo que quiere Jesús es que el mundo se salve. No ha venido a condenar sino a salvar. Estos diálogos tan cíclicos no son más que persuasivos del que viene a salvar. Cuando levantéis al Hijo del hombre sabréis que “yo soy”. Quiere que la humanidad se habitúe a la voluntad de Dios “hago lo que le agrada”. El pecado esclaviza, solo el amor libera.

    Este evangelio ha sido escrito para que “creyendo tengáis vida en su nombre”.
    Nuevamente el texto nos dirá que otros muchos sí acogen. Estamos en unos días privilegiados para penetrar en el misterio de Jesús, quién es en el fondo Jesús. La crucifixión no ha sido una maldición, cómo la concebían los judíos, sino que se ha convertido en la mayor muestra de su gloria. Aunque la experiencia de la cruz supuso para él cierta oscuridad y abandono, por él nos vino la Redención. Era inocente y no merecía aquella muerte. Ha sido exaltado.
    A él le ha revelado el Padre celestial como nuestro Señor y Salvador. Podemos volver los ojos a Cristo crucificado y reconocer su amor por nosotros. El Papa Benedicto XVI escribió que la cruz de Cristo es la verdadera zarza que arde sin consumirse. En Jesús crucificado se nos muestra el amor de Dios que también a nosotros desea liberarnos de toda esclavitud. Levantemos nuestros ojos, cómo hace Sto. Domingo, en el fresco de Fra. Angélico, mirando al crucificado y así cómo los israelitas se curaban al mirar la serpiente, sanen en él nuestras heridas.

    Jesús, el Hijo de Dios, descendió del cielo para llevarnos al cielo, a la altura de Dios por el camino del amor.
    El evangelista se asombra reconociendo en la cruz el resplandor del amor, la luz de la entrega de donde brota la resurrección. No nos opongamos a este misterio de comunión y vida. La sabiduría que nos da Dios no es la sabiduría de este mundo. Es la sabiduría que va poco a poco transformando nuestra vida y nos hace cantar: en el está nuestra salvación, nuestra gloria para siempre.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de los Números
    Nm 21, 4-9
    En aquellos días, los hebreos salieron del monte Hor en dirección al Mar Rojo, para rodear el territorio de Edom; pero por el camino, el pueblo se impacientó y murmuró contra Dios y contra Moisés, diciendo: “¿Para qué nos sacaste de Egipto? ¿Para que muriéramos en el desierto? No tenemos pan ni agua y ya estamos hastiados de esta miserable comida”.

    Entonces envió Dios contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas. El pueblo acudió a Moisés y le dijo: “Hemos pecado al murmurar contra el Señor y contra ti. Ruega al Señor que aparte de nosotros las serpientes”. Moisés rogó al Señor por el pueblo y el Señor le respondió: “Haz una serpiente como ésas y levántala en un palo. El que haya sido mordido por las serpientes y mire la que tú hagas, vivirá”. Moisés hizo una serpiente de bronce y la levantó en un palo; y si alguno era mordido y miraba la serpiente de bronce, quedaba curado.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    Jn 8, 21-30
    En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo me voy y ustedes me buscarán, pero morirán en su pecado. A donde yo voy, ustedes no pueden venir”. Dijeron entonces los judíos: “¿Estará pensando en suicidarse y por eso nos dice: ‘A donde yo voy, ustedes no pueden venir’?” Pero Jesús añadió: “Ustedes son de aquí abajo y yo soy de allá arriba; ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo. Se lo acabo de decir: morirán en sus pecados, porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados”.

    Los judíos le preguntaron: “Entonces ¿quién eres tú?” Jesús les respondió: “Precisamente eso que les estoy diciendo. Mucho es lo que tengo que decir de ustedes y mucho que condenar. El que me ha enviado es veraz y lo que yo le he oído decir a él es lo que digo al mundo”. Ellos no comprendieron que hablaba del Padre.

    Jesús prosiguió: “Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, entonces conocerán que Yo Soy y que no hago nada por mi cuenta; lo que el Padre me enseñó, eso digo. El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que a él le agrada”. Después de decir estas palabras, muchos creyeron en él.


    Oración
    Señor Dios dame tu gracia para permanecer fiel a ti en medio de las adversidades de la vida, para que siga atento a tu voluntad y, al igual que tu Hijo Jesús, mi alimento sea siempre hacer tu voluntad antes que cualquier otra cosa. Amén.

    Acción
    Hoy haré algo que en verdad me cuesta trabajo y demande de mi paciencia, y lo haré pidiéndole a Dios que a través de ello me enseñe a ser paciente.
    7 min
  • Evangelio Del Día Lunes 27 de Marzo | Amar Incondicionalmente | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 27 DE MARZO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    V Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Daniel 13,1-9. 15-17. 19-30. 33-62
    Salmo 22
    Evangelio Juan 8, 12-20

    “Anda, y en adelante no peques más”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Al final solo quedan Jesús y la mujer, allí en el medio: «la mísera y la misericordia», dice San Agustín (In Joh 33,5). Jesús es el único sin culpa, el único que podría arrojar la piedra contra ella, pero no lo hace, porque Dios «no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva» (ver Ez 33,11). Y Jesús despide a la mujer con estas estupendas palabras: «Vete, y en adelante no peques más» (v. 11). Y así, Jesús le abre un nuevo camino, creado por la misericordia, un camino que requiere su compromiso de no pecar más. (…) No temamos pedir perdón a Jesús porque Él nos abre la puerta a esta vida nueva. (Ángelus, 7 abril 2019)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Fray Manuel Santos Sánchez O.P.)
    Dios hace justicia
    La enseñanza fundamental de este relato de la casta Susana es el triunfo de la inocencia sobre la maldad. Vemos cómo dos viejos jueces, movidos por el enamoramiento hacia Susana, buscan tener relaciones sexuales con ella, a lo que Susana se niega. En un principio, estos jueces, dada su autoridad, se las arreglan para condenar a muerte a Susana. Algo que evita Daniel cuyo nombre significa “Dios hace justicia”, y son los dos jueces los condenados a morir. La justicia vence a la injusticia.
    La primera vez que oímos este pasaje, y las otras veces también, no alegramos de su desenlace, porque nuestro Dios, que es un Dios justo que rechaza toda injusticia, nos ha dado un corazón semejante al suyo, que va en contra de cualquier comportamiento injusto y goza con la verdad y la justicia.

    Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más
    El evangelio de hoy nos habla de la mujer adúltera. Posiblemente uno de los pasajes más conocidos por los cristianos. En él encontramos dos posturas antitéticas. La de los letrados y fariseos que no ven más que los hechos externos: “una mujer sorprendida en flagrante adulterio”. Y ahí se quedan y piden que sea apedreada como manda la ley. Muy distinta la postura de Jesús. No se queda solo en los hechos externos, en el adulterio de la mujer. Va más allá. Llega hasta el corazón de esa mujer y ve en él un sincero y sentido deseo de arrepentimiento, un deseo de ser perdonada y no condenada, un deseo de ser comprendida y amada y un deseo de comenzar una nueva vida. Y Jesús, que no ha venido a castigar, sino a curar, a sanar, a perdonar a todo corazón malherido, a alentar a que se vuelva siempre al buen camino… la perdona y la acoge. El diálogo de Jesús con ella, después de haber puesto en evidencia a sus detractores, está lleno de comprensión y de ternura: “Mujer, ¿dónde están tus acusadores?, ¿ninguno te ha condenado? Ella contestó: Ninguno, Señor. Jesús dijo: Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más”.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la profecía de Daniel
    Dn 13, 41-62
    En aquel tiempo, la asamblea creyó a los ancianos que habían calumniado a Susana y la condenó a muerte. Entonces Susana, dando fuertes voces exclamó: “Dios eterno, que conoces los secretos y lo sabes todo antes de que suceda, tú sabes que éstos me han levantado un falso testimonio. Y voy a morir sin haber hecho nada de lo que su maldad ha tramado contra mí”. El Señor escuchó su voz. Cuando llevaban a Susana al sitio de la ejecución, el Señor hizo sentir a un muchacho, llamado Daniel, el santo impulso de ponerse a gritar: “Yo no soy responsable de la sangre de esta mujer”.
    Todo el pueblo se volvió a mirarlo y le preguntaron: “¿Qué es lo que estás diciendo?” Entonces Daniel, de pie en medio de ellos, les respondió: “Israelitas, ¿cómo pueden ser tan ciegos? Han condenado a muerte a una hija de Israel, sin haber investigado y puesto en claro la verdad. Vuelvan al tribunal, porque ésos le han levantado un falso testimonio”.
    Todo el pueblo regresó de prisa y los ancianos dijeron a Daniel: “Ven a sentarte en medio de nosotros y dinos lo que piensas, puesto que Dios mismo te ha dado la madurez de un anciano”. Daniel les dijo entonces: “Separen a los acusadores, lejos el uno del otro, y yo los voy a interrogar”.
    Una vez separados, Daniel mandó llamar a uno de ellos y le dijo: “Viejo en años y en crímenes, ahora van a quedar al descubierto tus pecados anteriores, cuando injustamente condenabas a los inocentes y absolvías a los culpables, contra el mandamiento del Señor: No matarás al que es justo e inocente. Ahora bien, si es cierto que los viste, dime debajo de qué árbol estaban juntos”. Él respondió: “Debajo de una acacia”. Daniel le dijo: “Muy bien. Tu mentira te va a costar la vida, pues ya el ángel ha recibido de Dios tu sentencia y te va a partir por la mitad”. Daniel les dijo que se lo llevaran, mandó traer al otro y le dijo: “Raza de Canaán y no de Judá, la belleza te sedujo y la pasión te pervirtió el corazón. Lo mismo hacían ustedes con las mujeres de Israel, y ellas, por miedo, se entregaban a ustedes. Pero una mujer de Judá no ha podido soportar la maldad de ustedes. Ahora dime, ¿bajo qué árbol los sorprendiste abrazados?” Él contestó: “Debajo de una encina”. Replicó Daniel: “También a ti tu mentira te costará la vida. El ángel del Señor aguarda ya con la espada en la mano, para partirte por la mitad. Así acabará con ustedes”.
    Entonces toda la asamblea levantó la voz y bendijo a Dios, que salva a los que esperan en él. Se alzaron contra los dos viejos, a quienes, con palabras de ellos mismos, Daniel había convencido de falso testimonio, y les aplicaron la pena que ellos mismos habían maquinado contra su prójimo. Para cumplir con la ley de Moisés, los mataron, y aquel día se salvó una vida inocente.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    Jn 8, 1-11
    En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos y al amanecer se presentó de nuevo en el templo, donde la multitud se le acercaba; y él, sentado entre ellos, les enseñaba.
    Entonces los escribas y fariseos le llevaron a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola frente a él, le dijeron: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos manda en la ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?”
    Le preguntaban esto para ponerle una trampa y poder acusarlo. Pero Jesús se agachó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. Como insistían en su pregunta, se incorporó y les dijo: “Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra”. Se volvió a agachar y siguió escribiendo en el suelo.
    Al oír aquellas palabras, los acusadores comenzaron a escabullirse uno tras otro, empezando por los más viejos, hasta que dejaron solos a Jesús y a la mujer, que estaba de pie, junto a él.
    Entonces Jesús se enderezó y le preguntó: “Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Nadie te ha condenado?” Ella le contestó: “Nadie, Señor”. Y Jesús le dijo: “Tampoco yo te condeno. Vete y ya no vuelvas a pecar”.


    Oración
    Señor, tal vez alguna vez he dicho que renuncio al pecado, tal vez varias veces he recitado oraciones en donde incluyo la encomienda de no pecar más y de huir de las ocasiones de pecado; pero hoy, Dios mío, lo hago con total conciencia y de corazón: "Renuncio al pecado en mi vida. Renuncio definitivamente; como Susana, preferiría morir que pecar nuevamente contra ti".

    Acción
    Hoy buscaré las promesas bautismales y las renovaré en lo personal, en oración, delante de Dios.
    7 min
  • Evangelio Del Día Sábado 25 de Marzo | En Tus Manos Pongo Mi Espíritu | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 25 DE MARZO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Blanco
    IV Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    IV Semana del Salterio
    Primera Lectura Isaías 7, 10-14
    Salmo 39
    Evangelio Lucas 1, 26-38

    “Hágase en mi según tu palabra”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Ciertamente el mensaje divino habrá colmado el corazón de María de luz y fuerza; sin embargo, se encontró ante una decisión crucial: decir “sí” a Dios, arriesgándolo todo, incluso su vida, o declinar la invitación y seguir con su camino ordinario. ¿Qué hace? Responde así: «Hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38). Hágase (fiat) de María. Pero en la lengua en que está escrito el Evangelio, no es simplemente un “suceda”. La expresión verbal indica un fuerte deseo, indica la voluntad de que algo se cumpla. En otras palabras, María no dice: “Si tiene que hacerse, que se haga..., si no puede ser de otra manera...”. No es resignación. (…) Es una enamorada dispuesta a servir a su Señor en todo e inmediatamente. (Ángelus, 20 diciembre 2020)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Fr. Martín Alexis González Gaspar O.P.)
    Suena la voz del profeta anunciadora de una historia hilvanada con hilos de esperanza. Pregonero de unas entrañas futuras donde la vida se engendrará tras una promesa sin mancha. Rúbrica divina escrita desde un génesis rebosante de ternura. Búsqueda sin tregua de quien no desea ahorrarse y se deja hacer por el hacedor de todo lo creado. Así son los entresijos de una oportunidad para la salvación donde abunda el respeto y la sorpresa.
    El Papa Francisco se dirigía a los jóvenes en estos términos: "la salvación que Dios nos regala es una invitación para formar parte de una historia de amor que se entreteje con nuestras historias; que vive y quiere nacer entre nosotros para que demos fruto allí donde estemos, como estemos y con quien estemos. Allí viene el Señor a plantar y a plantarse; es el primero en decir "sí" a nuestra vida. Él siempre va primero, es el primero a decir "sí" a nuestra historia, y quiere que también digamos "sí" junto a Él. Él siempre nos primerea. Es primero. Y así sorprendió a María y la invito a formar parte de esta historia de amor (...). sin quererlo ni buscarlo se volvió la mujer que más influenció en la historia. Le podemos decir con confianza de hijos: María, la influencer de Dios".
    Aquel fue un momento solemne para la historia de la humanidad: se iba a cerrar el tiempo del pecado para entrar en el tiempo de la gracia, se pasa el tiempo de la paciencia de Dios al de mayor misericordia. La creación entera está pendiente de un "sí". El ángel trae buenas nuevas. Su "no temas" da paso a la gran sorpresa. La virgen profetizada en Isaías es Ella. Comienzan, si María quiere, los tiempos tan esperados de la gran misericordia de Dios.
    María escucha, piensa, y pone una objeción no de resistencia, sino de no entender como Dios le puede pedir dos cosas que son incompatibles para el ser humano: la virginidad y la maternidad. Gabriel responde la duda, María ve, ahora, la llamada anterior compatible con la maternidad que se le pide. El tiempo se detiene. María reconoce el querer de Dios para Ella: su colaboración libre en una empresa divina. Percibe que su maternidad va a ser de una calidad especial. Ella introducirá al Hijo sempiterno en la vida de los hombres. María ve, sobre todo, el gran derroche de Amor en el mundo. El mundo espera su respuesta. El cielo está en suspenso ante la respuesta. Los segundos se hacen eternos. Cuando de pronto surge de su boca el sí con acentos de entrega y fe consciente y amorosa.
    El Espíritu forma la humanidad de Jesús y la une al Verbo. La Humanidad llega a su punto más alto: Dios se ha unido al hombre en Jesús. No hay cumbre mayor a partir de entonces. Y el gozo embarga el corazón de María llena de Dios y también el nuestro llamados a ser portadores de que para Dios nada hay imposible.


    LECTURA DEL DÍA
    Primera lectura
    Lectura del libro de Isaías
    Is 7, 10-14
    En aquellos tiempos, el Señor le habló a Ajaz diciendo: “Pide al Señor, tu Dios, una señal de abajo, en lo profundo o de arriba, en lo alto”. Contestó Ajaz: “No la pediré. No tentaré al Señor”.

    Entonces dijo Isaías: “Oye, pues, casa de David: ¿No satisfechos con cansar a los hombres, quieren cansar también a mi Dios? Pues bien, el Señor mismo les dará por eso una señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros”.
    Segunda lectura
    Lectura de la carta a los Hebreos
    Heb 10, 4-10
    Hermanos: Es imposible que la sangre de toros y machos cabríos pueda borrar los pecados. Por eso, al entrar al mundo, Cristo dijo conforme al salmo: No quisiste víctimas ni ofrendas; en cambio me has dado un cuerpo. No te agradaron los holocaustos ni los sacrificios por el pecado; entonces dije –porque a mí se refiere la Escritura–: “Aquí estoy, Dios mío; vengo para cumplir tu voluntad”.

    Comienza por decir: No quisiste víctimas ni ofrendas, no te agradaron los holocaustos ni los sacrificios por el pecado –siendo así que es lo que pedía la ley–;y luego añade: Aquí estoy, Dios mío; vengo para cumplir tu voluntad.

    Con esto, Cristo suprime los antiguos sacrificios, para establecer el nuevo. Y en virtud de esta voluntad, todos quedamos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo, hecha de una vez por todas.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 1, 26-38
    En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.

    Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.

    El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin”.

    María le dijo entonces al ángel: “¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?” El ángel le contestó: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios”. María contestó: “Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho”. Y el ángel se retiró de su presencia.
    7 min
  • Evangelio Del Día Viernes 24 de Marzo | Dios Nos Busca | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 24 DE MARZO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    IV Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    IV Semana del Salterio
    Primera Lectura Sabiduría 2, 1. 12-22
    Salmo 33
    Evangelio Juan 7, 1-2. 10. 25-30

    “El Verdadero es el que me envía”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    También Jesús fue perseguido. Querían matarlo, como revela el Evangelio de la liturgia. Él ciertamente «sabía cuál sería su fin». Las persecuciones comienzan enseguida, cuando «al inicio de su predicación regresa a su país, va a la sinagoga y predica». Entonces, «inmediatamente después de una gran admiración, comienzan» las murmuraciones, como refiere el Evangelio. En una palabra, es la misma actitud de siempre: «desacreditan al Señor, desacreditan al profeta para quitarle autoridad». (Homilía da Santa Marta, 4 abril 2014)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (D. José Vicente Vila Castellar, OP)
    Si el justo es Hijo de Dios, Él lo auxiliará
    Este fragmento del libro de la Sabiduría, nos presenta la oposición entre los impíos y los justos.
    Los impíos, cuya filosofía de la vida se basa en el placer, y en cuya conducta no respetan a nadie, ni al anciano, ni a la viuda, ni al pobre inocente; actitudes que el justo, con sus palabras y su conducta, denuncia esta frivolidad ante la vida, por eso los impíos se esfuerzan en eliminarlo.
    Quieren establecer una porfía para ver si, verdaderamente, el justo es Hijo de Dios, sometiéndolo a tortura e incluso a una muerte ignominiosa.
    Este relato nos recuerda la imagen del “siervo de Yahvé” que nos presentaba Isaías, lo cual nos conduce a la pasión de Jesús de Nazaret, a quien sometieron a toda clase de vejaciones e incluso a la muerte considerada como la más deleznable, la crucifixión, y aun así lo injuriaban instándolo a que, como Hijo de Dios, bajara de la cruz y se salvara.
    Estamos inmersos en un mundo donde parece que hay un dominio claro de los injustos; estamos rodeados de abusos del fuerte sobre el débil, fraudes, envidias, guerras injustas, odio todo tipo de injusticias, parece que lo absurdo y lo irracional se enseñorea, y da la sensación que estamos viviendo en un mundo al revés.
    Todas estas situaciones nos deben estimular a confiar en la infinita misericordia de Dios, y mantenernos firmes en llevar una vida intachable, confiando en la recompensa que el Señor da a los que siguen y confían en su Palabra.
    Así lo hizo y mantuvo fiel a sus convicciones San Oscar Romero, a quien la Iglesia celebra hoy, arzobispo salvadoreño que se mantuvo firme en la defensa de los derechos humanos de sus conciudadanos, y murió mártir a manos de los poderes del estado.
    Por eso, como dice el salmo 33: “El Señor está cerca de los atribulados; salva a los abatidos, cuando uno grita el Señor lo escucha”

    Todavía no había llegado su hora
    Juan nos presenta a Jesús, que se había retirado a Galilea, porque los judíos querían matarlo, y la recorría enseñando a la gente.
    Se acercaba la “Fiesta de las Tiendas” o de los “Tabernáculos”, una de las tres fiestas judías más importantes, en la que se daba gracia a Dios por los frutos cosechados durante el año y se rememoraba cómo el Señor cuidó del pueblo de Israel durante los 40 años de peregrinación por el desierto.
    La familia de Jesús sube a Jerusalén a la fiesta, pero él, en principio, no lo hace; como humano teme por las amenazar recibidas, pero es más fuerte su compromiso con la obra salvífica de Dios, y sube a la ciudad de David, aunque de forma más disimulada, pero aun así, ascendió al templo y se puso a enseñar a la gente. Esto tuvo como reacción que algunos parecían creer en él mientras otros cuestionaban sus obras, especulando que sabían quién era y de donde procedía, mientras que el “mesías” cuando viniera nadie sabría de donde venía. Jesús ante las insidias alzando la voz proclama “a mí me conocéis y sabéis de donde vengo, pero no vengo por mi cuenta, el verdadero es el que me envía”.
    Juan deja claro el contraste, creían conocer la procedencia de Jesús, pero no tenían ni idea de quién era realmente ni de quien era enviado, por eso él afirma “yo lo conozco porque procedo de él, y él me ha enviado”. Esto era una blasfemia para los judíos e intentaron prenderlo, pero se les escabulló pues “no había llegado su hora”.
    Esta dificultad para entender realmente quién es Jesús de Nazaret, se ha mantenido, y gracias a la reflexión teológica durante muchos años, se ha ido elaborando una cristología que intenta comprender de forma fiel la figura del “Hijo del Hombre” y que ha ido evolucionando con el paso de los años y las investigaciones a las que se han entregado grandes teólogos de todos los tiempos
    En este mundo ingrato ¿somos capaces de mantenernos fieles a aquel que nos salva, o sucumbimos ante la primera dificultad y nos dejamos llevar?
    ¿Somos de los que cuestionamos todo, incluso la misión de Cristo?
    ¿Nos esforzamos en intentar comprender quien es realmente Jesús de Nazaret?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de la Sabiduría
    Sab 2, 1. 12-22
    Los malvados dijeron entre sí, discurriendo equivocadamente:
    “Tendamos una trampa al justo,
    porque nos molesta y se opone a lo que hacemos;
    nos echa en cara nuestras violaciones a la ley,
    nos reprende las faltas contra los principios en que fuimos educados.
    Presume de que conoce a Dios
    y se proclama a sí mismo hijo del Señor.

    Ha llegado a convertirse en un vivo reproche
    de nuestro modo de pensar
    y su sola presencia es insufrible,
    porque lleva una vida distinta de los demás
    y su conducta es extraña.
    Nos considera como monedas falsas
    y se aparta de nuestro modo de vivir como de las inmundicias.
    Tiene por dichosa la suerte final de los justos
    y se gloría de tener por padre a Dios.

    Veamos si es cierto lo que dice,
    vamos a ver qué le pasa en su muerte.
    Si el justo es hijo de Dios,
    él lo ayudará y lo librará de las manos de sus enemigos.
    Sometámoslo a la humillación y a la tortura
    para conocer su temple y su valor.
    Condenémoslo a muerte ignominiosa,
    porque dice que hay quien mire por él”.

    Así discurren los malvados, pero se engañan;
    su malicia los ciega.
    No conocen los ocultos designios de Dios,
    no esperan el premio de la virtud,


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    Jn 7, 1-2. 10. 25-30
    En aquel tiempo, Jesús recorría Galilea, pues no quería andar por Judea, porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba ya la fiesta de los judíos, llamada de los Campamentos.

    Cuando los parientes de Jesús habían llegado ya a Jerusalén para la fiesta, llegó también él, pero sin que la gente se diera cuenta, como de incógnito. Algunos, que eran de Jerusalén, se decían: "¿No es éste al que quieren matar? Miren cómo habla libremente y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que es el Mesías? Pero nosotros sabemos de dónde viene éste; en cambio, cuando llegue el Mesías, nadie sabrá de dónde viene".

    Jesús, por su parte, mientras enseñaba en el templo, exclamó: "Conque me conocen a mí y saben de dónde vengo... Pues bien, yo no vengo por mi cuenta, sino enviado por el que es veraz; y a él ustedes no lo conocen. Pero yo sí lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado". Trataron entonces de capturarlo, pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.


    Oración
    Señor Jesús, tú que vives la ley del amor y la solidaridad de modo profundo, enseñame a mí a vivir continuamente en el amor al prójimo y en la solidaridad con el que sufre y con el hermano que yerra, para que sea yo una viva presencia, en medio del dolor, del consuelo que tú das al mundo por medio de tu Espíritu. Amén.

    Acción
    Consideraré qué cosas me faltan para ser solidario con el que sufre, especialmente con los más cercanos a mí.
    9 min
  • Evangelio Del Día Jueves 23 de Marzo | Las Manos De Dios | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA – 23 MARZO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    IV Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    IV Semana del Salterio
    Primera Lectura Exodo 32, 7-14
    Salmo 105
    Evangelio Juan 5, 31-47

    “Hay otro que da testimonio de mí”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    La nostalgia de volver a los ídolos, de volver a lo peor, sin saber esperar al Dios vivo. Esta nostalgia es una enfermedad, también nuestra. Uno comienza a caminar con el entusiasmo de ser libre, pero luego comienzan las quejas: “Bueno, es un momento difícil, el desierto, tengo sed, quiero agua, quiero carne... pero en Egipto comíamos cebollas, cosas buenas y aquí no hay...”. (…) Hoy la pregunta que me gustaría hacer a todos nosotros, a todos: ¿cuáles son mis ídolos? Cada uno tiene el suyo. ¿Cuáles son mis ídolos? Donde los escondo. Y que el Señor no nos encuentre, al final de nuestras vidas, y diga de cada uno de nosotros: “Te has pervertido. Te has desviado del camino que te había indicado. Te has postrado ante un ídolo”. Pidamos al Señor la gracia de conocer a nuestros ídolos. Y si no podemos expulsarlos, por lo menos arrinconarlos. (Homilía da Santa Marta, 26 marzo 2020)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Fr. Isidoro Crespo Ganuza O.P.)
    Resistencia a la liberación
    En el éxodo la resistencia de los dirigentes a la acción liberadora de Dios está en la idolatría; prefieren un dios opresor y de poder a un Dios que da la libertad.
    Esta resistencia del pueblo se simboliza en la imagen del becerro de metal, así se diviniza el poder, la fuerza física; es visualizar que el pueblo cree más en un dios que hace a su medida, que en el Dios que les libera con misericordia.
    La obstinación del pueblo provoca la «ira» de Dios; imagen que explica cómo Dios no puede pactar con el mal.
    La fabricación del toro de metal es de tal gravedad que Dios le propone a Moisés su intención de cambiar de pueblo y le dice: sacaré de ti un gran pueblo.
    Moisés suplica al Señor: acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac; acuérdate de tu promesa y fidelidad aleja el incendio de tu ira arrepiéntete de la amenaza a tu pueblo.
    El Señor por fidelidad a sí mismo perdona; por lealtad a las promesas hechas a los patriarcas se arrepiente. Su fidelidad es su título de gloria. (Salmo responsorial).

    Dios da testimonio en favor de Jesús libertador
    La acción liberadora de Jesús encuentra su oposición en los dirigentes del pueblo que no han hecho caso a Dios, ni han guardado la alianza, ni observado la justicia. Por eso no admiten que Jesús dé vida y libertad a los hombres.
    Por no buscar la gloria (amor) de Dios para realizar su designio liberador, buscan gloria humana (poder, riqueza, prestigio), y son opresores del ser humano; no tienen fe.
    El que así acusa ante Dios a los dirigentes del pueblo, no es Jesús sino Moisés; ellos no se han comprometido con la obra liberadora realizada por Moisés; por eso no reconocen a Jesús como la persona que da cumplimiento a lo anunciado por Moisés.
    Testigos y testimonios a favor de Jesús liberador (del pecado y de la muerte) son: Juan bautista; las Escrituras, las obras que el Padre le encargó realizar. Son obras a favor de la vida del ser humano. Quien conozca a Dios tendrá que admitir que ése es un testimonio válido. (La palabra "testimonio" diez veces repetida).
    En esta cuaresma, apoyados con fe en el amor de Dios, en la Palabra de Jesús, en las Escrituras, seamos testigos de Cristo con obras liberadoras a favor de la humanidad sometida, explotada, humillada; para hacer creíble el Evangelio.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro del Éxodo
    Ex 32, 7-14
    En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: "Anda, baja del monte, porque tu pueblo, el que sacaste de Egipto, se ha pervertido. No tardaron en desviarse del camino que yo les había señalado. Se han hecho un becerro de metal, se han postrado ante él y le han ofrecido sacrificios y le han dicho: 'Éste es tu dios, Israel; es el que te sacó de Egipto' ".

    El Señor le dijo también a Moisés: "Veo que éste es un pueblo de cabeza dura. Deja que mi ira se encienda contra ellos hasta consumirlos. De ti, en cambio, haré un gran pueblo".

    Moisés trató de aplacar al Señor, su Dios, diciéndole: "¿Por qué ha de encenderse tu ira, Señor, contra este pueblo que tú sacaste de Egipto con gran poder y vigorosa mano? ¿Vas a dejar que digan los egipcios: 'Los sacó con malas intenciones, para hacerlos morir en las montañas y borrarlos de la superficie de la tierra'? Apaga el ardor de tu ira, renuncia al mal con que has amenazado a tu pueblo. Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Jacob, siervos tuyos, a quienes juraste por ti mismo, diciendo: 'Multiplicaré su descendencia como las estrellas del cielo y les daré en posesión perpetua toda la tierra que les he prometido' ".

    Y el Señor renunció al castigo con que había amenazado a su pueblo.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    Jn 5, 31-47
    En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Si yo diera testimonio de mí, mi testimonio no tendría valor; otro es el que da testimonio de mí y yo bien sé que ese testimonio que da de mí, es válido.

    Ustedes enviaron mensajeros a Juan el Bautista y él dio testimonio de la verdad. No es que yo quiera apoyarme en el testimonio de un hombre. Si digo esto, es para que ustedes se salven. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y ustedes quisieron alegrarse un instante con su luz. Pero yo tengo un testimonio mejor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido realizar y que son las que yo hago, dan testimonio de mí y me acreditan como enviado del Padre.

    El Padre, que me envió, ha dado testimonio de mí. Ustedes nunca han escuchado su voz ni han visto su rostro, y su palabra no habita en ustedes, porque no le creen al que él ha enviado.

    Ustedes estudian las Escrituras pensando encontrar en ellas vida eterna; pues bien, ellas son las que dan testimonio de mí. ¡Y ustedes no quieren venir a mí para tener vida! Yo no busco la gloria que viene de los hombres; es que los conozco y sé que el amor de Dios no está en ellos. Yo he venido en nombre de mi Padre y ustedes no me han recibido. Si otro viniera en nombre propio, a ése sí lo recibirían. ¿Cómo va a ser posible que crean ustedes, que aspiran a recibir gloria los unos de los otros y no buscan la gloria que sólo viene de Dios?

    No piensen que yo los voy a acusar ante el Padre; ya hay alguien que los acusa: Moisés, en quien ustedes tienen su esperanza. Si creyeran en Moisés, me creerían a mí, porque él escribió acerca de mí. Pero, si no dan fe a sus escritos, ¿cómo darán fe a mis palabras?''


    Oración
    Señor, te pido por todos los que son incrédulos en el mundo, pero especialmente, te pido por los incrédulos que están muy cerca de mí, y para ello me ofrezco yo mismo para que me uses como mejor convenga a tu santa voluntad, para que pueda iluminar su corazón y su mente y así te conozcan a ti que eres bondad infinita.


    Acción
    Este día haré una oración especial por cinco personas a mi alrededor que necesitan desesperadamente conocer a Dios y les haré llegar una nota, un mensaje o algo que les hable de Dios.
    8 min

About Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

From the publisher's feed

¨Donde dos o tres se reúnen a orar en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos.¨ -Mateo 18: 19-20
Oraciones, lecturas y alabanzas de cada dia. Las oraciones y lecturas son publicadas en Cinco…